ੈ🌑DOS

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— ¿Es en serio, Po?

Apo acarició la cabeza del cachorro con cariño bajo la atenta y muy molesta mirada de su mejor amigo.

—Code, sólo míralo, es un bebé hermoso. —Le acercó el cachorro pero Barcode se alejó rápidamente.

—Puedo verlo Phi. Pero no estamos en condiciones de adoptar un perro. Es más, ¿de dónde lo sacaste

—Se cruzó en la carretera, casi lo atropello, estaba muy herido así que lo llevé a un veterinario, ahí lo bañaron, lo inyectaron, le dieron mimos y un nuevo collar con su nombre. —Apo mostró entusiasmado la placa en forma de hueso con el nombre del cachorro.

— ¿Ranger? —Barcode leyó incrédulo. — ¿Le pusiste el nombre del protagonista de la serie del Ranger de Texas?

—Sip. Y es ideal para este guerrero. —Apo besó la cabeza del cachorro.

—No lo sé, Po. ¿Quién lo va a cuidar? ¿Quién lo sacará a pasear? Es decir... Nosotros trabajamos de lunes a sábado y en las noches estudiamos, ¿dónde queda el cachorro?

—Vendré a verlo a la hora del almuerzo, y los domingos en la noche serán dedicados para llevarlo de paseo. No lo sé Code, es un perro inteligente y sabrá que si lo dejamos solo no es porque así lo queramos.

—Mejor déjalo en un refugio, en serio, el cachorro merece una familia, nosotros apenas y tenemos tiempo para hablar.

—No lo haré. —Apo abrazó al cachorro protectoramente y este se pegó a su pecho buscando consuelo. —Estaba muy mal cuando lo encontré, y al ver esos hermosos ojos azules, me sentí enamorado a primera vista. —El cachorro ladró contento y le lamió la mejilla en señal de cariño. —¿Lo ves? ¿No te das cuenta que es un encanto?

Barcode sólo observó cómo su amigo le hablaba de forma tan cariñosa al cachorro, que le parecía increíble. Hacía años que no veía ese brillo hermoso en los ojos castaños de su amigo, sabía que ese perro había llegado a la vida de Apo como un rayito de luz y eso lo tenía conmovido.

Aunque debía admitir que el cachorro era adorable.

—Está bien Phi, aunque me preocupa, un cachorro requiere de muchos cuidados, sacarlos a pasear, bañarlos, mimarlos, darles de comer. —Enumeró cada cosa.

—Lo sé, Code. Pero ya hablé con Ranger. Él sabe que tendrá que pasar solo, y que deberá cuidar la casa cuando no estemos. Lo educaré. Sé que aprenderá rápido.

Y el cachorro ladró de nuevo y movía la cola contento, confirmando lo dicho por el peliazul.

Barcode suspiró y acarició la mandíbula del perro color negro. Recibiendo una especie de ronroneo como agradecimiento.

—Por Dios. Es adorable. —Murmuró tomándolo en brazos y abrazándolo.

—Sabía que lo amarías. —Dijo Apo con una sonrisa enorme.

Barcode estaba encantado. Si el cachorro lograba traer de regreso a su dulce amigo sin esfuerzo alguno, entonces era bienvenido a su hogar.

—De acuerdo Ranger, bienvenido al hogar Tinnasit-Nattawin, esperamos que la pases bien con nosotros. — Fueron las palabras del más bajo.

En respuesta, Ranger ladró y saltó a los brazos del peliazul, donde se acurrucó.

—Al parecer tiene mayor apego hacia ti.

—Eso es porque lo encontré. —Apo rió bajito al sentir las suaves lamidas que el cachorro dejaba en su cuello.

—Eso creo. —Barcode sonrió ante la risa de Apo

Y así fue como el pequeño cachorro llenó de color la vida de ambos amigos.


My Sweet Wolf

My Sweet Wolf- MileapoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora