Hasta cuando y hasta donde,
me pregunté aquel día.
Hasta aquí ha llegado mi vida,
lamenté y aún no partía.
Creía y descreída de las razones inciertas ,
creadas en la incoherencia de los días.
Callé y grité tantos lamentos,
tantos, que me ahogué en tormentos.
Vivía y moría día a día,
o al menos eso creía.
Creí que la vida pasaba,
pero en realidad ya no estaba.
La había perdido,
mientras aún la observaba.
S.F.Milá
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Mentes ansiosas
Non-FictionDurante los procesos creativos, y los de la vida en general surgen emociones demandantes, controlables e incontrolables. Nuestra mente nos transforma, nos desintegra y nos integra. Son tantas las cosas que nos suceden, mientras avanzamos Sobre los l...
