CAPITULO 03

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Eva

Me despierto y enseguida siento un terrible dolor de cabeza, «Maldicición creo que tome demasiado anoche».

Me remuevo en la cama sintiendo un torso y abdomen tonificado, logrando que abra los ojos impactandome con la hermosa cavidad torácica del general, me estrujó los ojos algo adormilada, me llegan flashback de la noche anterior «Me acosté con el General».

Me levanto tratando de no despertado y veo que no cargo nada, entro al baño tomando una ducha tratando de calmar el dolor de cabeza que me estaba taladrando el cerebro, me cepille y salí de la habitación me tomé una pastilla para la jaqueca, y desayuné con la bata de baño puesta, dulce se fue porque le di el fin de semana libre estaba sentada en el mueble de la sala tomándome una taza de café mientras pensaba «No estaba en mis cabales, pero no me arrepiento de nada».

Me puse a leer un libro ya llevaba varios capítulos hasta que salió del pasillo.

—Es de mala educación dejar a tus invitados sin atención—Estaba recién bañado y completamente vestido lo unido que no cargaba era el saco.

—Si quieres una pastilla en el cajón de la tercera mesa de la izquierda, en la cocina hay unas—Le digo mientras vuelvo a mi lectura.

Este entra a la cocina se toma la pastilla, agarra una manzana y sale a la sala.

—Bonita, espero la hayas pasado así de bien como yo—Dice en un tono burlesco.

—Eso no se va a volver a repetir, nos vemos mañana en la central—Le digo mientras lo miro.

—¿Sabes?, Tu me dices una cosa y tú mirada me dice otra completamente distinta—Se acerca quedando a centímetros de mi.

Puedo sentir el olor a pasta dental y ver sus hermosos ojos azules.

—Te quiero mañana a primera hora en la central sin falta, mañana es el operativo te espero—Se acerca dejando un casto beso en mis labios.

Mientras yo me quedo inmóvil solamente mirando como toma sus cosas y se va abriendo la puerta antes de salir me mira y agrega.

—Y ahora esto es mio—Dice con una sonrisa burlesca mostrando mis bragas de la noche anterior.

Cierra la puerta y se va «Maldito». El muy cínico se había llevado mis bragas, me quedé observando la puerta por unos instantes, luego me levanté y me fui a la habitación buscando mi collar de Esmeralda era un regalo de mi padre muy importante para mí, comenzé a buscarlo por todos lados y no lo conseguí «Lo perdí» Me senté en mi cama asimilando que lo perdí.

Me acosté pensando en todo lo de la noche anterior, hasta que me quedé dormida.

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Horas después me desperté y revise mi teléfono eran las 05:30 pm, me levanté me di otra ducha y salí de el baño, busque en mi armario uno de mis vaqueros tome el blanco y me lo puse, tome un suéter color vainilla, y unas botas color crema.

Me hice un moño bajo, me coloque un gorro color vainilla que era de un osito, me lo había regalado mi hermana este combinaba con mi suéter, me coloque mi cadena del infinito unos aretes simples, un maquillaje sencillo y salí de mi habitación revisando mi celular en el cual tenía un mensaje de mi tía.

Tia Sam
Pequeña, en el estacionamiento está tu nuevo auto te deje las llaves en recepción, es para que te movilices mejor. Maneja con cuidado.

Sonrío mientras salgo del mi penthouse hacia la recepción en dónde pido mis llaves cuando busco el auto en el estacionamiento consigo un  Audi color negro era hermoso «Amo a mi tía Samantha».

ESCLAVOSWhere stories live. Discover now