Emily Fields, una conocida y respetada General militar y Doctora que cuya vida cambia cuando tiene que casarse con Alison Dilaurentis, una Queen Bee y futura profesora de Rosewood High, una unión pactada por la familia.
¿Ganara el amor o la fortuna...
Había pasado un mes desde que conocí a Emily, las cosas seguían igual. ella había empezado a trabajar y a penas nos veíamos, no me había vuelto a hablar como en aquella noche donde ella me sorprendió con la cena, es como si se hubiera arrepentido de haberse abierto conmigo. Ahora era como mucho hola, adiós y que tal, habíamos tenido varios enfrentamientos ya que yo no podía mantener la bocaza cerrada y ella se lo tomaba a mal. Con este tiempo me iba dando cuenta de que en realidad me estaba gustando esa morena, pero tenía que ser sincera y aprender a que ella jamás me vería como algo más.
Las chicas aun no la habían conocido en persona, cada vez que ellas venían al piso Emily estaba trabajando o en algún sitio fuera, y si estaba en el piso no sé cómo lo hacía que desaparecía en cuanto llegaba alguien de visita. Aun no entendía porque se escondía tanto, pero si con este tiempo no había podido sonsacárselo no creía que pudiera nunca.
Los Fields llamaban de vez en cuando ya que Emily no les devolvía la llamada, estaba demasiado molesta con ellos como tan siquiera hablarle o verlos. Estaban dolidos pero esta vez me ponía de parte de su hija, Emily tenía razones para estar tan molesta y aunque no veía del todo justo que dejara de lado a sus padres la entendía.
Hoy era fin de semana y nos habíamos quedado en casa de mis padres, bueno, Emily solo se había quedado el sábado y el domingo cuando yo ya me había levantado se había ido. Mis padres no sabían nada de ella y si sabían era porque yo misma les contaba como iban las cosas. Mi madre entendía mi postura, mientras que mi padre me decía seriamente que tenía que poner más de mi parte para ganármela.
-Papa, hago todo lo que puedo –le grite ya frustrada con sus preguntas
-Pues algo estás haciendo mal, por el amor de Dios, Alison, sé por una vez algo lista –me grito enojado en lo que mi madre intentaba calmarlo
-Ken, lo está haciendo bien –intento mi madre
-Jessica, nuestra hija lo está echando todo a perder solo porque no quiere intentarlo –dijo frustrado –En nada os casareis y aun no sabes ni como mantenerla a tu lado –me miro furioso
-Quizás no deberías de haber echo ese estúpido trato –le grite cabreada empezando a notar mis lagrimas
-No lo hubiera hecho si tú no te la hubieras pasado de un lado a otro comprando cosas inútiles –se acercó a mí, pero antes de que llegara escuche a alguien detrás de mi
-¿Qué es lo que pasa aquí? –dijo Emily de brazos cruzados y firme haciendo que mi padre se echara hacia detrás
-Nada, Emily ¿Dónde has estado? –pregunto mi padre
-Con todo el respeto señor Dilaurentis, no creo que sea de su incumbencia lo que hago o dejo de hacer ya que no es mi padre –dijo firme con el ceño fruncido colocándose a mi lado dejando a mi padre con la boca abierta -¿estas bien? –me pregunto y yo asentí intentando que las lágrimas no salieran –Mi coche esta fuera, hoy iremos con el mío, si quieres ve y yo ahora me reuniré contigo –asentí y tras abrazar a mi madre fui hacia su coche.
Sali de la casa dejando escapar las lágrimas, me sentía una inútil con todo lo que me había dicho mi padre, me daba a entender que no valía nada y tenía razón, lo único que atraía eran problemas. Sali del porche y levante la vista viendo el coche de Emily, me quede con la boca abierta en cuanto lo vi.
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