Emily Fields, una conocida y respetada General militar y Doctora que cuya vida cambia cuando tiene que casarse con Alison Dilaurentis, una Queen Bee y futura profesora de Rosewood High, una unión pactada por la familia.
¿Ganara el amor o la fortuna...
Después de que nos despidiéramos del resto de los invitados y de nuestros padres fuimos hacia el coche que nos esperaba con nuestro chofer abriéndonos la puerta, iríamos en el avión privado que tenía Emily hacia california. Como habíamos acordado pasaríamos dos semanas de "luna de miel" allí y en su casa ya que veía inútil ir a un hotel teniendo hogar.
-¿Cuándo tendré que volver a recogerlas, señora Fields? –pregunto Andrew mirando hacia la carretera
-Dentro de dos semanas, no te preocupes, avisare dos días antes para que estéis despejados –dijo mientras levantaba la mirada de su móvil
-De acuerdo –sonrió
En cuanto llegamos, Andrew se encargó de abrirme la puerta y bajar las maletas. Cuando vi el avión privado de Emily me quedé con la boca abierta, pensé que sería pequeño, pero por lo visto me equivocaba como siempre.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
-Vamos –note la mano de Emily en mi espalda baja haciendo que caminara hacia el avión, siendo guiada por ella.
Si por fuera era increíble, por dentro me dejo aún más asombrada. Mi padre y mi hermano no mentían cuando dijeron que era como un piso entero dentro de él.
-Cuando despeguemos te enseñare la habitación para que descanses, son un par de horas hasta California así que será mejor que tengas energías –dijo a medida que nos sentábamos y abrochábamos nuestros cinturones
-Esto es enorme –dije aun admirando cada detalle
-Este es el pequeño –murmuro mientras abría el periódico
-¿El pequeño? –abrí la boca a lo que ella asintió
-Si –me miro –Este es el que utilizo para moverme normalmente, tanto para reuniones como para escapadas ya que es el más rápido –se acomodó y yo seguí su gesto acomodándome para poder prestarle toda mi atención –Luego está el otro que es un poco más grande que este, que no suelo utilizarlo tanto ya que es para fiestas o cuando va una cantidad de personas elevada –se encogió de hombros
-Señoritas ¿Os traigo algo de beber? –pregunto una azafata con una sonrisa
-Para mí lo de siempre, Vero, ¿Tú quieres algo? –pregunto
-Una copa de vino estaría bien –sonrei
-En un momento os lo traeré –se giró desapareciendo de nuestra vista
-Veo que tienes hasta personal aquí –mire hacia delante reconociendo a uno de los guardaespaldas
-Si, así no me siento tan sola cuando viajo
-Aquí lo traigo todo –nos colocó en la mesa lo pedido
-Gracias, Vero –atrapó su copa sin mirarla
-Gracias –mire a la chica ya que no contesto viendo que no paraba de mirar a Emily
-Siempre es un placer –se mordió el labio haciendo que yo la fulminara con la mirada -¿Quieren algo más?