7- Ramé

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La noche era calma y silencio, como si esperara tranquilamente, un meteorito que desestabilizara su paz. Mientras observaba esta, una especie de ángel con ojos color jade y hermoso vestido negro, llamaba desesperadamente a su hermana.

-¡Ya, por un demonio!, ¿Qué es lo que quieres?

-¿Donde esta mi bolso negro? ¡Se que lo usaste el viernes pasado!

-Aquí tienes, deja de llorar. Estas fabulosa.-

ambas rieron, dejando de lado el enojo. Era muy extraño verlas pelear; compartían sangre.

Escucho una bocina y música verdaderamente alta, provenientes de la entrada de su casa. Una sonrisa se formo en su rostro, sabiendo perfectamente de quienes se trataban. Agarro sus cosas y salió de su cuarto, rumbo a la calle. La ultima vez que tardo mas de 30 segundos, su madre las echo a los gritos y insultos.

Al salir, se encontraban las 3 personas mas importantes de su vida, cantando y riendo alegremente, a la luz de la luna.

-¿Quien es la belleza que viene allá?-

-¡Tiene cara de que esta a punto de llevarse toda la atención de la fiesta!-

Escuchar como ellas trataban de subirle el animo, en serio la reconfortaba. Había llorado bastante anoche, por el chico que últimamente se había adueñado de sus suspiros y pensamien tos.

Se subió al auto, sentándose atrás, junto a la mas dulce e inocente de su grupo. Los primeros 10 minutos fueron charlas y bromas, pero cuando llegaron a la discoteca, ya era un caos; a una de ellas se le ocurrió reproducir "Girls just want to have fun", y todo se descontrolo.

Al pasar, la fiesta ya había comenzado, y en dos segundos, Megan y Nick ya estaban en la pista de baile, mientras que ella buscaba a Bill con la mirada, al encontrarlo, tomo de la mano a su acompañante, (quien también trataba de buscar a cierto baterista con lentes) y se dirigió hacia el.

-Ese vestido te queda mejor que cualquier otra cosa, niña. ¡Deberías ser modelo!- exclamo el joven, quien tenia ya una cerveza en mano. -Tom esta allá, con una de sus amigas-

No quería ver, pero sabia que evitarlo solo la enfurecería aun mas. Se dio media vuelta, casi obligada, quedando frente a la dolorosa escena, de su amado con otra chica, de cabellos color miel.

No, ella no era el problema. El si lo era, ¿Quién demonios creía que era para ilusionarla de esa forma? no iba a quedarse de brazos cruzados.

(Recomiendo leerlo con "Shameless "de fondo, o cualquier canción que les guste¡!)

El chico de rastas encontró su mirada, ella lo veía decepcionada, esperando una respuesta telepática. Mientras que el la miraba apenado. Soltó las manos de la chica con la que se encontraba, caminando rápidamente hacia la enojada joven que lo insultaba con la mirada. Al estar finalmente frente a frente, trato desesperadamente de tomar las manos de esta, pero al instante, ella lo soltó y se dirigió hacia las dos muchachas que yacían, ya borrachas, en el centro de la pista, rodeadas de miradas; algunas de envidia, y otras de deseo.

Uniéndose a su provocadora danza, verdaderamente pegadas la una a la otra, bajando sensualmente hasta el suelo, y subiendo rápidamente de nuevo. Sentía todas las miradas sobre ella, una muy enojada, en especial.

Al darse la vuelta, una de ellas abandono el baile, para irse corriendo hacia un chico de cabello medianamente largo. Quedando únicamente la sexy tailandesa, quien la miraba de forma graciosa; ambas sabían a quienes estaban buscando. Siguieron moviéndose de forma atrevida, rosándose y tocándose coquetamente, con el objetivo de que dos gemelos las vieran. En un momento dado, encontró al tan buscado objetivo, que la miraba seriamente desde una esquina. Su mandíbula estaba tensa, sus puños cerrados, y insultaba a cualquiera que hiciera el mínimo comentario sobre ella. Podía sentir como la desvestía con la mirada, jugaba con su piercing, mientras observaba embobado sus caderas. Ella le guiño desafiantemente un ojo, mientras levantaba sutilmente su vestido, dejando ver el elástico de su ropa interior. Escucho como una risa seca salía de su boca, mientras se acercaba a ella rápidamente, tomándola posesivamente del brazo y llevándola a un lugar alejado de todos.

-No sabes con quien estas jugando, preciosa-.

-Oh, cariño, créeme, lo se perfectamente. Se cuanto deseas tenerme, besarme, tocarme. pero no lo lograras tan fácil-

-En serio bonita- la agarro fuertemente de la cintura, pegándola aun mas a el. -No tienes idea de lo que provocas en mi, en serio te necesito-

-Ruégamelo-

-Por favor, se mía, Milán-

Apoyo su mano sutilmente sobre su pecho, sintiendo sus acelerados latidos, conectando sus respiraciones. El bajo rápidamente sus manos a su trasero, apretando suavemente este.

-Aunque, ahora que lo pienso, podrías pedirle ayuda a tu amiga.- La joven se alejo rápidamente de el, dándole la espalda.

-No puedes hacerme esto, Milán-

-Claro que puedo, se veían tan felices y enamorados cuando bailaron. Seguro ella te entregara su cuerpo con gusto- El la tomo de la muñeca fuertemente, tratando de que no se fuera.

-Cariño, por favor..- Ella negó con la cabeza, soltándose del agarre del chico.

-Esta bien, preciosa. Pero espero que a partir de ahora, no me pidas ayuda con nada, por que créeme, no tendré piedad. Estarás de rodillas, pidiendo que te toque un poco mas, tus caderas buscaran fricción, intentando liberarse de tanto calor, tu respiración será entrecortada, y no podrás hablar sin jadear. Pero ni así te ayudare. Voy a torturarte, hasta que no puedas mas, y acabes con solo mi mirada. Yo cumplo mis promesas, no lo olvides.-

La joven paso saliva, no podía formular palabra. Al verlo, el solo se rio, mientras la veía triunfantemente. Se alejo rápidamente, mientras algo en ella palpitaba, y no solo su corazón.

Al volver donde estaban todos, sus amigas y la banda estaban bebiendo juntos, en una mesa.

-¿Donde se supone que estab..- la inocente rubia no pudo terminar la oración, cuando vio al chico de rastas llegar detrás de su amiga, ambos despeinados y agitados.

Todo el grupo se limito a reír, tratando de romper la incomoda barrera del silencio que se había generado.

El joven de rastas se sentó, y comenzó a hablar con su hermano, mientras ella seguía de pie, observando y procesando todo.

-¿No nos acompañas, Milly?-Esbozo una inocente sonrisa de lado. ¿Cómo mierda lograba actuar tan tranquilo?

No cabía duda, el deseo era mutuo, y dentro de poco, ninguno iba a soportarlo mas.

Marlena

Holaa, como están? repito que jamás escribí de forma erótica, así que estoy dando todo de mi KSJSJ. Gracias por todo el apoyo, los amo<3. Cualquier duda, corrección o sugerencia, soy todo oídos¡!.













Metanoia (Th FC¡)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora