Capitulo veinticuatro

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"Hoy cuando fui al supermercado recordé que debía comprar suavizante de telas. Luego me acorde de que no te gusta ese olor a frutos rojos y pensé en traer el de bebé" decía Changbin mientras aspiraba la alfombra.

Yo lo veía desde la seguridad de mi almohadon de Pikachu.

"Pero entonces me di cuenta de que ahora que eres un gato de nuevo ya no tendría que escucharte quejarte durante horas de lo horrible que olía el suavizante de frutos rojos así que ese fue el que elegí."

Changbin seguia hablando y habría creido que en verdad estaba feliz de que yo fuera gato de nuevo si no fuera por el puchero en sus labios.

El departamento era muy silencioso ahora que habia perdido la habilidad de expresarme con palabras humanas. No es por nada pero sin duda yo era la alegria que iluminaba este sitio.

Dos días, veinte minutos, catorce segundos y cuatro oportunidades en las que pude haberle metido el pollo a Changbin y no pude por tenerlo pequeño.

Me sentía como Jeongin aquella vez que quería alcanzar el cereal de la alacena y no lo logró hasta que llevó un banquito a la cocina.

Ahora que tenía mi cuerpo gatuno de regreso las cosas eran... Raras.

Changbin andaba siempre con ese puchero adorable, las cejas fruncidas y hablaba hasta por los codos, como si quisiera llenar el vacío.

Me habia acostumbrado a comer en la mesa por lo que ahora solia ir a sentarme en la silla frente a Changbin para comer pero ya no alcanzaba la cuchara.

En ocasiones entraba al baño en lugar de ir a mi caja de arena y otras veces intentaba agarrar el control remoto de la televisión para ver Hwarang y repetir la muerte de Han Sung pero no podía.

Dormir en la cama con Changbin se sentía diferente ahora que no tenia brazos para rodearlo y atraerlo a mi.

El solía decir que mi cuerpo humano era calentito, ahora se acostaba viendo al techo y murmuraba cosas como 'tengo frío'.

Todo era raro porque era como si faltara alguien, yo igual lo sentia pero era tonto ya que siempre habíamos sido solo Changbin y yo.

"Debería adoptar un loro" lo escuché suspirar.

Este idiota va a querer meter quien sabe cuanto animal al departamento si no hago nada.

Escuché que alguien se acercaba a nuestra puerta.

Ondeé la cola en el aire desde mi Pikachu gigante hasta que alguien llamó con dos suaves toques.

Changbin atendió, casi parecia aliviado de tener otra compañía aparte de mí.

"¿Está Honnie en casa?" Jisung sonrió.

Changbin hizo una mueca.

"Te llaman, Honnie" dijo sin ganas.

Me levanté y estiré antes de caminar lentamente hasta la puerta.

¿Qué quieres?

"Meow" eso fue lo que salió de mi hocico.

Jisung me observó extrañado.

"Vaya, tienes un gato."

"Ese es Honnie."

"¿¡Le pusiste el nombre de tu novio!?"

"¡No es mi novio!"

¡No griten, estúpidos humanos!

"Meow"

Esto no funcionaba. Me preguntaba si a pesar de ser gato podria seguir trabajando con Jisung por dinero.

¡Oye, Jisung! ¿Qué te parece esta?

"Meow" incliné la parte delantera de mi cuerpo gatuno hasta dejar el trasero pelotudo al aire con la cola bien alzada, una de mis mejores poses sin duda.

Por desgracia ahora Jisung no me entendía y seguía discutiendo quien sabe que cosas con mi humano.

"Espera, espera" dijo alzando las manos. "¿Quieres decir que estás soltero?" continuó ahora recargándose contra el marco de la puerta con una sonrisa de esas que los humanos usan para atraer a las hembras de su especie.

¿¡ME QUIERE VER LA CARA DE IDIOTA!?

Corri al frente antes de que Changbin pudiera responder y en menos de dos segundos brinqué hasta el rostro de ese idiota y le encaje las garras.

Jisung retrocedió y aproveché para brincar entonces al pecho de Changbin.

¡Mio!

"GRRRRRMEOW" intenté darle un beso en su lindo puchero pero terminé mordiéndolo.

"¡Ahhhh!" chilló Changbin y me aparto de un empujón.

Esto era horrible, necesitaba buscar una manera de volver a ser humano pronto y lo primero que haria sería darle un buen puñetazo a ese traicionero pollas de Jisung.

Black cat || minbinDonde viven las historias. Descúbrelo ahora