Escapemos juntas (Omegaverse)

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(Continuación del cap anterior desde la perspectiva de Moa)

Me gustaba probar nuevas cosas con Suzuka, me sentía extasiada y amada durante el sexo, no era agresiva conmigo como Yui. Después de que Mizuno casi me ahorcara la última vez, agradecí que la mandaran al África a curar enfermos y salvar a niños de morir... Ya pasaron los dos meses y no sé cuando volverá... Obviamente Suzuka lo sabía, pero queríamos disfrutar lo máximo que se pueda.

-¿Por qué tan distraída mi omega?- Su estaba sobre mí, acariciando mi cintura.

-No es nada hermosa- sonreí y acaricié su pecho con mis uñas -Solo pensaba-

-¿En nuevas formas de dejarme seca?- aquella sonrisa me mataba -Deberías escribir un libro, sabes como moverte, lo haces de maravilla-

-Prefiero que nadie sepa como hago para satisfacer las necesidades de mi amada amante- sonreí y la besé con deseo, sintiendo su erección entre mis piernas.

Sino había cachorros en camino desde que habíamos empezado a tener sexo era porque tenía una colección de anticonceptivos escondida en alguna parte, los problemas que habría si Yui al volver encontraba que estaba embarazada.

-Dios, estás muy estrecha- Suzuka entraba en mí con tanta paciencia y cariño que me sorprendía que fuera Alfa.

-Apúrate, porque estoy muy golosa- mordí mi labio inferior y me abracé a ella.

En eso escuchamos un auto en la entrada de la casa.

-Yui- dijimos ambas, dejamos lo que estábamos haciendo, nos vestimos rapidísimo y pusimos a lavar las sábanas, pusimos alguna película en la televisión y abrimos las ventanas para que se fuera el aroma concertado a feromonas.

-¿Cielo?- Yui estaba subiendo las escaleras y entró sin tocar a la habitación -Aquí estabas, ¿No me escuchaste?-

-No bebé- dije con fingida emoción -Es que estábamos viendo una película con Su y no escuchamos nada-

Ella se abrazó a mí y me besó con amor, reflejando cuanto me había extrañado, yo correspondí con la misma fingida emoción.

-Oigan aún estoy aquí- Suzuka me salvó indirectamente.

-Perdón amiga- Yui sonrió y se acercó a la cama para abrazarla por los hombros -Riho me dijo que te habías instalado aquí después de que me fui-

-Es que no quería dejar a hoyuelitos sola- Suzuka palmeó su espalda con falsa camaradería -Sabes que no soporta estar sin ti tanto tiempo-

...

Con Suzuka ya no podíamos tener más encuentros, ahora sólo podíamos mandarnos mensajes sobre cuanto nos extrañamos. Yui y Riho no habían sospechado nada hasta que un descuido lo arruinó todo... La ropa no la habíamos puesto a lavar...

-¿Tanto desorden hacen ustedes?- Yui levantaba ropa sucia hasta que agarró un short celeste mío que, recordé muy tarde, tenía una mancha de semen que Suzuka había dejado al frotarse sobre mí -¿Y esto?-

-E~Es crema batida- mierda...

-¿Tanto tiempo lleva ahí?- se lo acercó a la nariz.

-S~Si- no sabía donde esconderme.

-Eres una puta mentirosa, ¿Con quién cogiste?- me restregó el short en la cara -Esto es semen y no me digas que es mío porque no te he tocado nunca, a no ser que pueda estar en dos lugares a la vez-

Mordí mi labio inferior, no pensaba hablar.

-Es Nakamoto, ¿Verdad?- pareció atar cabos -Malditas perras, ¿Estuvieron engañándonos todo este tiempo?- mi cuerpo temblaba debido al miedo que sentía -Ya va a ver esa puta- y salió de la casa.

Sexo, alcohol, drogas y Rock & RollDonde viven las historias. Descúbrelo ahora