En la secundaria siempre hay un chico o una chica sexy y aquí no es la excepción. Nakamoto Suzuka, de último año, era la chica más sexy que pisaba los pasillos. Era alta, tenía un largo y sedoso cabello negro, ojos negros atractivos e hipnotizadores, piernas bien trabajadas, piel bronceada por la playa y una voz de ángel. Nos habíamos cruzado muchas veces por los pasillos y siempre me saludaba con un simple "Hola Moa" desde que había entrado a la secundaria como estudiante transferida y Suzuka fue mi orientadora.
Ese día pasaba acompañada por Rinon Isono, Ayaka Miyoshi, Ayami Mutõ y Airi Matsui.
-Hola Moa- su sonrisa también era hermosa, pasó muy cerca de mí por lo que su perfume floral me quedó pegado a la nariz.
-Ho~Hola Suzuka- dije nerviosa, agitando la mano como una estúpida y la mirada de sus amigas sobre mí.
-¿Por qué la chica más sexy te saluda únicamente A TI?- Yui Mizuno había mirado nuestra interacción desde la puerta de su casillero.
-Tiene nombre- dije mientras ponía varios libros en mi mochila -Es Suzuka-
-Bueno, bueno- sonrió y repitió la pregunta -¿Por qué Suzuka te saluda únicamente a ti?-
-Sinceramente no lo sé- me encogí de hombros y cerré mi mochila -Fue mi orientadora cuando llegué de transferida aquí, realmente fue muy amable conmigo-
-¿Y no hablas con ella?- comenzamos a caminar entre el mar de alumnos que había en el pasillo.
-La acabo de saludar- dije algo obvia.
-No me refiero a eso idiota- negó con la cabeza y me detuvo frente a la puerta del aula 2-4 -¿Han hablado en el almuerzo, durante el recreo?-
-No- negué y sentí como Yui me pellizcaba el brazo -¡Ay!, ¿Por qué fue eso? Dolió-
-Fue tu orientadora, estuvo contigo casi todo el día, te saluda cuando se cruzan- empezó a sacudirme -¿Y no te le acercas?-
-No puedo estar detrás de ella todo el día- le respondí cuando volvió a pellizcarme -¡Y deja de hacer eso!- la empujé por el pecho.
-¿De verdad me escuchas o tienes los oídos tapados de cera? No es estar detrás de ella imbécil- Yui se goleó la frente -Simplemente es intentar, no pierdes nada con tratar de ser su amiga-
Si que tenía algo que perder, mi vida, la gente que tenía a las espaldas era de temer...
...
Tratar de acercarme a ella no era una tarea fácil... Siempre estaba rodeada de gente y sus horarios no eran los mismos que los míos, por lo que no veía forma de realizar un acercamiento.
-Ya me encargó yo- Yui estaba frustrada conmigo, escribió algo en un papelito, se acercó a la cocinera, le dio el dichoso papelito y la mujer desapareció por unos minutos. Le dio una bandeja con comida como para alimentar a un ejército, Yui se acercó a la mesa de Suzuka, le dejó la bandeja y me señaló mientras le decía algo que no pude descifrar. Sonrió y volvió a nuestra mesa.
-Listo, problema solucionado- sonrió y me palmeó el hombro.
-¿Qué hiciste?- miré disimuladamente a la mesa de Suzuka, sonreía y me miraba de vez en cuando, por lo que su sonrisa se acentuaba más.
-Le dije que le mandabas aquella bandeja con comida- Yui comía primero las rodajas de tomate de su hamburguesa.
-¿Qué cosa?- la miré algo asustada -¿Se enojó o algo?-
-No- negó y se rió aparentemente de mi cara -Se puso feliz, me dijo que despues del almuerzo te daría las gracias-
Me puse roja de sólo pensar en eso, tenía ganas de correr y esconderme. El tiempo pasó muy rápido y, cuando menos me di cuenta, la campana sonaba anunciando el fin del almuerzo.
Salí arrastrando los pies, nerviosa por el inminente encuentro.
-¡Moa espera!- corría con tanta gracia, que me detuve y me quedé admirando su pelo ondeando detrás, su sonrisa y sus ojos brillantes -Casi creí que te me escapabas- se detuvo tan cerca de mí que su perfume floral me golpeó una vez más.
-Tranquila, no pensaba ir a ningún lado- sonreí nerviosa, nunca la había tenido tan cerca.
-Gracias por el almuerzo, estuvo delicioso- su sonrisa volvió a aparecer -Me sorprendió cuando tu amiga se acercó a mi mesa- su risa también era hermosa.
-Ella tiene su forma de hacer las cosas- me reí y me pasé la mano por la nuca -Perdona si Yui te hizo sentir incómoda o algo así-
-No, no, tranquila- su mano se posó en mi hombro y yo me sentí morir -¿Y qué tal te está yendo aquí?, ¿Te adaptaste bien?-
-Si, muy bien- asentí, el calorcito de su mano me hacía derretir -Pensé que sería mucho más difícil pero, gracias a ti, logré adaptarme muy bien aquí-
-E hiciste amigos- Suzuka... Tu sonrisa me está matando.
-Si, no muchos, pero si- asentí y sonreí, miré disimuladamente detrás de su hombro y vi que el grupo que siempre estaba con ella miraba nuestra interacción con interés.
-¿Y tus clases? Me imagino que te irá bien- me agarró por ambos hombros -No estarás siendo vaga ¿O sí?- tenía la cabeza levemente ladeada.
-Me va muy bien Suzuka- reí y la empujé con cariño por el pecho -No te preocupes por mis notas-
-Tecnicamente yo fui tu orientadora, así que debo preocuparme por tu estancia aquí y tus notas- asintió y se cruzó de brazos -Sino me harás quedar mal- el puchero hacía que su cara fuera más hermosa... ¿Qué me está pasando? No es como que me guste... ¿O si?...
¿Ya escucharon la rola The End de Lil Uzi Vert con las chicas? Koba-san gracias.
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Sexo, alcohol, drogas y Rock & Roll
Novela JuvenilLibro sexy y suculento del SuMoa, con diferentes escenarios y temáticas, inclusión de las chicas de Sakura en algún que otro cap.