CAPÍTULO 8 "MUNDO ABAJO"

54 5 0
                                        

Devon se fue y me acosté.
No sabía si creer lo que Devon me dijo, no recuerdo más que estar en la sala y ya, no me venía a la cabeza ni un recuerdo mío pidiéndole sexo o siquiera de ambos en mi cuarto.
Estaba confundida, o probablemente el alcohol me había hecho eso, pero dudaba mucho que eso sucediera. Pues en ocasiones me he embriagado y jamás he actuado como una loca urgida de sexo o algo por el estilo.

Dos semanas después
Mi chófer paso por mí para llevarme a una sesión de fotos.
Me había puesto unos lentes oscuros pues tenía unas ojeras de horror.
Habían sido días demasiado cansados y agobiantes, no imagine que me sentiría inútil sin Hanna, pero estaba en busca de una nueva manager y mano derecha, aunque la verdad ninguna cumplía con mis requisitos pues todas querían un sueldo muy elevado a lo que yo le daba a Hanna e incluso pedían muchas prestaciones e incluso algunas no querían estar turno completo, lo cual a mí no me apoyaba. Fue demasiado complicado, pero seguía buscando.

Además de que he estado muy rara de salud, no he podido dormir he incluso vomito muchísimo.
Supuse que sería un problema digestivo, así que me hice unos análisis que me entregarían esta tarde.

(...)
Mientras esperaba mis análisis estaba pensando en que podría tener, temía de tener un trastorno alimenticio, pues no me había alimentado de la mejor forma últimamente.
La enfermera me entrego mis documentos y no pude aguantar y los leí.
No lo podía creer, era peor de lo que imagine.
Mis piernas comenzaron a temblar y mi estómago se hizo un nudo al ver los resultados.
Salí casi huyendo del consultorio y llamé a Devon. Le dije que necesitaba verlo, que nos viéramos esta noche para cenar.

De pronto todo mi mundo se vino abajo y no encontraba respuestas a lo que acababa leer en esos análisis, era muy joven para esto, mi sistema no sabía si fuera lo suficientemente fuerte para eso.
Dios, todos eran pensamientos negativos, no podía encontrar algo positivo o que me hiciera bien.

Mis ojos se llenaron de lagrimas y no lo pude evitar, me senté afuera del consultorio y llorédesconsoladamente.

(...)
Devon estaba cenando sin prestarme atención alguna.
Estaba con los nervios de punta sin saber que decirle o sin saber cual sería su reacción ante esta situación.

-Devon.

Lo llamé, pero este me ignoró, así que solté la confesion de una vez.

-Estoy embarazada.

Devon siguió comiendo, levantó la mirada un poco, pero me ignoró.

-¿Escuchaste lo qué dije?.

-Felicidades Brooke, ¿Quien es el padre?. -Preguntó con la boca llena.

Se veía tan tranquilo que lo miré fijamente con un poco de enojo, él de inmediato negó con la cabeza.

-Ni siquiera lo sueñes. No te atrevas a señalarme.

-Devon, yo no he estado con otro hombre últimamente más que tú.

-Escucha. Conozco a las mujeres como tú. Te metes con cualquiera y después quieres venir a decir que estas embarazada del que piensas es más idiota, pero no soy ningún tonto. -Le dio un trago a su copa, que casi se acaba el vino.

-Pero si hace algunos días lo hicimos y no sé si te cuidaste...

-Mujer, yo soy un hombre infertil, me operé para no tener hijos desde hace cuatro años precisamente para no tener estos problemas. Sabía lo que conllevaba ser un cantante o tan siquiera entrar al medio artístico.

-Imposible. -Dije en voz baja.

-Mira. No quiero herir tus sentimientos ni mucho menos, pero no puedo darte el papel.

Me lo dijo así, tan sinicamente y sin remordimiento alguno. Como el vil perro que era.

-Pero, si el personaje es una mujer embarazada, yo...

-Mi película es una película para mayores de trece. No voy hacer una película sobre el embarazo adolescente. Te vez muy joven y te lo dije desde el día uno, además, es cuestión de tiempo para que empieces a engordar. Y yo tengo una imagen de la protagonista en la que no pienso hacer esepciones.

-Pero...

-Lamento mucho tu situación... Pero... Tú te lo buscaste, eres tan fácil que cualquiera puede tenerte con solo decirte cosas bonitas al oído. Yo solo te di una copa de champaña.

Al oír eso me molesté y mis ojos se cristalizaron. Me levante de mi silla y me acerque a él lentamente.

-Sabes que Lang. Eres un maldito puerco. Si. Eres un maldito remedo de Snoop Dogg, que no has sido bueno ni para ganar un grammy o disco de oro en tu maldita y miserable carrera. Y es por eso que ahora quieres dartelas de un director que lo único que tienes asegurado es el fracaso.

Devon se levantó y me miró a los ojos, estaba más que molesto. Me tomó de la cabeza y con fuerza me lanzó al suelo.

BROOKEDonde viven las historias. Descúbrelo ahora