Abrí las piernas de Casey y metí las pinzas por su vagina, no sabía como hacerlo, pero era seguro que si le causaba algún daño en su útero o alguna parte cerca del feto este podría morir o incluso salir expulsado.
Tomé algo con las pinzas y lo jale, se me dificulto un poco, pero ejercí un poco de fuerza y logre sacar un coágulo de sangre.
Lo miré con desagrado y lo tiré para volver a introducirle las pinzas.
-Trata de sacar el feto. -Dijo Rubí.
-No tengo ni idea de que estoy sacando, pero si saco aunque sea una parte ese bebé no nacerá.
Narra Hanna
Logramos salir del tráfico y solté un suspiro en señal de alivio.
-Al fin.
-Por suerte estaremos justo a tiempo. -Dijo Seb feliz. -Deberíamos llamar a Powel para avisarle que tuvimos un contratiempo.
-Claro. Si se da la hora y no hemos llegado la llamre para que no demoré los tramites.
Narra Chelsea
Ya había sacado un par más de coágulos y note que Casey se empezó a mover.
-Maldición. Se está despertando. ¡Ayúdame!. -Dije desesperada.
Rubí corrió y tomó a casey de las manos y la mantuvo recostada.
-¡Dejenme!. ¡Bastaaaaaa!. -Gritó desesperada.
Rápido jale de las pinzas y saque algo que no salía por completo de su vagina, parecía una tripa, entonces supuse que sería el feto.
Rubí y yo nos miramos con miedo y horror, Casey gritaba en desesperación y dolor.
Ambas la soltamos y al verla me horrorice mucho, nos levantamos y nos fuimos a prisa.
Narra Casey
Sentía un dolor muy espantoso en mi vientre y en mi vagina. No podía parar de llorar y mucho menos de quejarme del dolor.
-Tatum. -Dije con todas mis fuerzas.
No podía levantarme, me arrastre un poco, pero no logré si quiera llegar a la entrada.
Me quedé ahí y lloré de desesperación.
-Tatum. -Dije entre lágrimas.
Narra Tatum
Iba rumbo a la celda y vi a Chelsea y Rubí correr como locas. Chocaron conmigo, pero siguieron corriendo.
No me gustaba nada lo que estaba pasando, así que corrí a mi celda.
Al llegar me encontré con Casey tirada en el suelo, agonizando.
Estaba completamente blanca y con mucha sangre debajo de su falda, y con coágulos de sangre en el piso, y salía mucha sangre de entre sus piernas.
-¡Casey!.
Me tire al lado de ella y la tome en mis brazos.
-Casey, quédate conmigo, quédate conmigo. -Puse mi mano en su cuello y todavía tenía pulso, muy débil, lo cual me alarmó aún más. -Casey no me hagas esto, por favor. -Dije con los ojos llenos de lagrimas.
-Mi hijo. -Dijo con un hilo de voz. -Salvalo.
-Dios mío.
La recosté de nuevo y salí corriendo de la celda.
-¡Directora Powel!. -Grité por el pasillo. -¡Directora Powel!.
Milagrosamente choque con Powel la cual venía con dos guardias más y me tomó de los brazos, me miró confundida.
-¿Qué pasa, qué tienes?. -Preguntó casi asustada.
-Ayúdame, por favor.
La tomé de la mano sin pensarlo y corrimos a la celda.
Las guardias fueron detrás de nosotras y llegamos a la celda.
-Ay Dios mío. -Dijo Powel asombrada.
De inmediato se arrodillo y tomó el pulso de Casey, me arrodille a su lado y la miré fijamente, me miró con un rostro de susto, lo cual no me gustó.
-¡Traigan a Christine, y llamen a una ambulancia! ¡Rápido!. -Gritó Powel.
Una de las guardias asintió y rápido salió de la celda.
-Casey. Tú puedes, por favor. -Dijo Powel.
Narra Hanna
-Ya casi llegamos. -Dije feliz.
-Ahora me siento más nervioso. -Soltó una risilla. -No. Yo creo que tú deberás recibirla.
-No. -Negué con la cabeza. -Lo haremos los dos.
-Pero...
-Nada de peros, ambos estuvimos como locos buscando su libertad, no puedo llevarme todo el crédito.
Sebastian suspiro y asintió.
Ambos bajamos del auto y entramos al lugar, fuimos directamente con la encargada.
-Hola, venimos con Casey Brooke.
La señorita asintió y reviso unos papeles de su carpeta, esperamos por unos segundos y nos miró fijamente.
-La señorita Casey no esta en el penal, se la han llevado.
-¿Qué?. -La mire confundida. -Pero como es posible. Si hoy la darían en libertad, ¿Ya salió?...
Deje de hacer preguntas al sentir mi celular vibrar en mi bolso, lo saque y vi que era Powel, me confundí, no sabía que estaba pasando, pero algo si es seguro... No me gustaba nada la sensación que tuve al ver el nombre de Powel en mi celular, empecé a sentir algo extraño.
Llamada telefónica
-¿Hola?.
-Hanna. Que bueno que contestas.
Me preocupe al escuchar a Powel se escuchaba desesperada y un tanto triste.
-¿Qué sucede?. Te escucho agitada.
-Ocurrió una catástrofe.
‐¿De qué hablas?.
-Chelsea y Rubí atacaron a Casey... ¡Se está muriendo!
Fin de la llamada telefónica
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BROOKE
DiversosElla soñó con ser una actriz reconocida y lograr tener premios y reconocimiento. Pero la dura realidad es que tuvo que sacrificar mucho para poder tener un papel importante, hasta llegar a las manos de un productor que le arruino la vida de por vida...
