CAPÍTULO 18 "¿QUÉ HARÉ?"

24 4 0
                                        

-Tatum... Lo lamento tanto, no debí hacerte hablar sobre este tema que es demasiado delicado para ti.  -Dije algo arrepentida.

-No... Espero que con esto, entiendas que yo no quiero apuñalarte por la espalda. -Sonrió. -Te acabo de abrir mi corazón y te compartí un pedacito de mí.

Me miró con una mirada dulce y compasiva, me tocó el corazón y sentí un cariño hacia ella, ambas compartíamos un dolor, un dolor causado por personas sin corazón.

-Créeme que eres una persona que no merecía todo el mal que te ha pasado... Y te voy a prometer algo. -La miré fijamente a los ojos y frunció el ceño.

-¿Prometerme qué?. -Sonrío nerviosa y se veía confundida.

-Que cuando yo salga de aquí, haré hasta lo imposible para sacarte de aquí.

Tatum me miró impactada, sonrió y soltó una risa sin poder creerlo, pensaba que estaba bromeando.

-Casey, yo jamás te pediría...

-Tatum. -Interrumpí. -Te prometo que voy a ayudarte. Y si no te saco, haré que tu condena sea lo más reducida posible.

-Gracias. -Sonrió. -No merezco que lo hagas.

-Es lo menos que te mereces... Por todo el daño que te ha causado la vida.

Se acercó a mí y nos unimos en un abrazo. Sentí un abrazo cálido y con mucho amor. Tatum era una mujer con traumas que no merecía pagar el precio de algo que estuvo cargando y descargó con un hombre que la llevó a su límite.

(...)
Después de la comida Tatum y yo íbamos hablando, mientras íbamos al primer piso.

-Quien lo diría. Las dos mustias juntas. -Dijo Chelsea, atravesandose en nuestro camino, acompañada de Rubí.

-Compermiso. -Dije tomando a Tatum, para pasar al lado de ellas.

Ambas se movieron y impidieron que bajaramos las escaleras.

-¡Chelsea, ya basta!. -Exclamó Tatum.

-¡Tu cállate gata!.

-¡No le hables así!. -Intervine.

Chelsea dio un paso, me miró fijamente, como retandome y entonces me dio una bofetada, tan fuerte que me tambale y casi me caigo de las escaleras, pero Tatum logró atraparme.

-¡Que te pasa imbecil. Esta embarazada!. -Dijo Tatum molesta.

-¡Tatum!. -Exclame. Miré a Tatum algo molesta y vi a Chelsea con una expresión de asombro.

-¿Y de quien es? Ah claro, no tienes ni idea. Porque eres una puta. -Dijo acercándose.

No aguante y me lance sobre ella, por el impulso ambas caímos por las escaleras.

-¡Casey!. -Gritó Tatum.

Me levante y fui directo a Chelsea, la tomé del cabello y la jalone, ella trató de defenderse, pero no pude hacer más esfuerzo y sentí un dolor horrible en el vientre.
La solté y puse mis manos en donde sentía el dolor. Me queje, tanto que casi lloraba.

-¿Qué esta pasando aquí?. -Pregunto la directora Powel.

-Brooke aventó a Chelsea. -Dijo Rubí bajando las escaleras.

-¡Mentira!. -Intervino Tatum. -Ella la estaba molestando y...

-¡Bueno ya basta!. -Exclamó Powel. -Lleven a Casey a la enfermería. Y tú estarás en el agujero por tres días... Brooke, estarás dos días.

-No es justo. ¿Por qué ella tiene menos que yo?. -Exclamó Chelsea.

-Silencio. -Protesto Powel.

(...)
-Bueno. -Dijo la doctora quitándose sus lentes. -Al parecer todo está perfecto con tu bebé, solo que tienes un embarazo de alto riesgo por todo lo que te ha pasado. Debes comer mejor y dormir más tiempo.

Me levante de la camilla y me senté, escuchaba hablar a la doctora y en mi mente solo pensaba en que hacer, una parte de mí me decía "Aborta" y otra me decía "No lo hagas".

-Además de que debes tomar unos medicamentos para el crecimiento y buen desarrollo del bebé. -Sonrió.

-Doctora. -Suspiré. -Es que aún no se si quiero tener el bebé. -Dije cabizbaja.

La doctora suspiro y se levantó de su silla. Dio un par de pasos y me miró.

-Mira. La única dueña de tu cuerpo, eres tú. Sólo tú puedes tomar una decisión. Pero piénsalo bien, para unas es la mejor solución, pero para otras es algo malo y a largo plazo se arrepienten y viven arrepentidas. Así que lo que te recomiendo es que lo piense con el cerebro y no con el corazón, porque tú corazón puede decirte "Si, una nueva oportunidad, una bendicion" pero a futuro puede que no le des la vida que el pequeño o pequeña merece... Porque nadie pidió nacer y no me gustaría ver que tu hijo pagué las consecuencias de tus traumas y problemas mentales... Sin ofender.

Las palabras de la doctora me dejaron pensando más la situación, es verdad, es mi cuerpo, yo puedo decidir... Pero debo pensarlo seriamente y tomar la mejor decisión, no solo para mí... Si no también para el bebé.

BROOKEDonde viven las historias. Descúbrelo ahora