-Podría relatarnos como sucedieron las cosas. -Dijo el detective mirando fijamente al hombre.
-Pues llego un hombre mayor, de unos cincuenta años o más, que me pidió el vino, pero yo no lo dejé, pues en mi negocio somos profesionales y no queremos problemas ni mucho menos. Así que en un momento que me distraje el se comporto raro y solo se fue. Me dejó una cantidad de dinero muy buena a cambio de que yo no dijera que él había ido al negocio ni nada.
-¿Podría reconocer al hombre?. -Intervinó Sebastian.
-Claro. Es de piel clara, cabello negro, largo, le cubre parte del rostro... Un lunar. -Señaló su labio. -Cerca del labio. Con ojos rasgados y...
-¿Es él?. -Dije sacando una foto de Harold de mi bolso y poniéndola en el escritorio.
Saque tres, una de Harold, Devon y el amigo de Devon.
-Es él. -Señaló la foto de Harold. -Él fue el que quería que hiciera eso.
-¿Esta seguro?. -Preguntó Sebastian con el ceño fruncido.
-Claro. Al hombre moreno no lo había visto nunca y al otro tampoco. Estoy seguro de que fue él. Y si gustan les puedo dar las grabaciones del día que eso paso.
Sebastian y yo nos miramos, estábamos confundidos, pero ahora debíamos ir por Harold y detenerlo para que hable.
Sentí una paz interna que me hizo sentir tranquila.
-Ese desgraciado pagará todo lo que su jueguito provocó. -Dijo Sebastian molesto.
-Estoy confundida. No entiendo como es que Harold quería hacer eso. -Frunci el ceño y cruce los brazos.
-Yo tampoco lo entiendo. Tal vez era un capricho de él o yo no sé, pero lo vamos a detener, porque su chiste costó la vida de Devon y la detención injusta de Casey.
-Hace dos días detuvieron al amigo de Devon por violacion. -Dije en un intento de cambiar el tema. -Me encargue de presentar la demanda y con el video que tenía en su celular, era más que claro su culpabilidad.
-Dios. ¿Te das cuenta?. -Dijo sonriendo. -Por fin saldrá Casey. Podrá salir de la cárcel y todo pasará a ser un trago amargo. -Dijo en un tono y expresión de entusiasmo.
-Lo sé. Quiero llorar de felicidad. -Sonreí. -Sabía que todo era una farsa, pero ahora quiero atrapar a ese infeliz y meterlo a prisión.
-Después de esto quiero apoyar a Casey.
-¿De qué hablas?. -Frunci el ceño.
-Casey llamó mi atención. Y quiero ayudarla y intentar algo con ella, conocerla y salir a una cita. -Sonrió.
-Sebastian. -Presione mis labios y lo miré fijamente a los ojos. -¿Si sabes que esta embarazada y no sabemos de quien cierto? Además. Ella aún no tiene claro qué va a hacer con el bebé.
-Ese no es problema, yo quiero acercarme como algo más que su abogado, como su amigo, y que me abra su corazón y si se da la oportunidad, intentar algo, si no, ser su buen amigo.
-El tiempo lo dirá.
Narra Harold
Una de las chicas que estaba bailando enfrente de mí se sentó en mi regazo.
-¿Quieres algo de diversión?. -Preguntó susurrando a mi oído.
Asentí y esta mordió mi oreja. Se deslizó y bajo a mi zona intima, trato de bajar mi pantalón. Pero un ruido nos exaltó a todos.
Entraron oficiales de la policía armados y me señalaron con sus armas. Me levante de golpe del sofá y los miré furioso.
-¡¿Qué demonios está pasando aquí?!. -Dije molesto.
-La fiesta se acabó chicas. -Dijo uno de ellos.
Otro se acercó a mí y me esposó.
-Harold Coleman. Quedas detenido por el intento de asesinato de Casey Brooke y por la muerte de Devon Lang.
-¡No saben con quien se meten! ¡Se van a arrepentir!. -Grité desesperado. -¡Yo no les hice nada a ellos! ¡Me están inculpando sin pruebas!. -Grité desesperado.
Narra Hanna
Sebastian estaba interrogando a Harold. Me impresionaba la tranquilidad con la que Harold estaba, no se sentíaintimidado ni nada por el estilo, estaba tranquilo. Sonreía como un maniático.
Me miró y me mandó un beso.
-Veo que la perra sigue viva. -Dijo fastidiado.
Sebastian se acercó y lo tomó del cuello de su camisa, lo miró fijamente a los ojos y ni aún así Harold se sentía intimidado, Seb, por su parte estaba más que furioso, veía a Harold con desprecio y irá.
-¿Por qué lo hiciste?. -Preguntó Seb, sin quitarle la mirada de encima.
-Ya lo dije. Es una perra y a los perros como ella y como Lang debemos mandarlos a dormir.
Sebastian fruncio el ceño, Harold comenzó a reír.
-Cállate. -Dijo Sebastian, pero Harold siguió riéndose como loco. -¡Te dije que te calles!.
Sebastian le dio un puñetazo en la nariz y Harold se quejo del dolor.
-¡Quiero un abogado!. -Exclamó molesto.
-No mereces si quiera tener tu llamada. Debería meterte a la cárcel y dejar que te pudras ahí, como el pedazo de mierda que eres.
-Pues el dinero lo compra todo.
-Tu asqueroso dinero no me importa. Solo quiero saber, porque quisiste matar a Casey. -Dijo Sebastian molesto.
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BROOKE
RandomElla soñó con ser una actriz reconocida y lograr tener premios y reconocimiento. Pero la dura realidad es que tuvo que sacrificar mucho para poder tener un papel importante, hasta llegar a las manos de un productor que le arruino la vida de por vida...
