CAPÍTULO 9 "ENVENENADO"

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Me quedé sentada en el suelo y el se agacho y me tomó del rostro con su mano.

-Tú no eres nadie para opinar de mi carrera. Porque si te atreves a comentar o abrir tu bocota a los medios.

Saco su celular y busco algo en el, cuando por fin lo encontró me lo enseño.

-Publicaré este video en un canal porno, o le daré el video a todos los medios para que vean la basura de mujer que eres.

En el video me veía acostada en la cama, Devon estaba grabando a un sujeto que se acostó a mi lado y comenzó a besar mi cuello y de más. No quise ver más y lo empuje. Él de inmediato me tomó del cuello y me miró a los ojos.

-No me vuelvas a tocar maldita perra. Y ten cuidado, no quiero volver a verte en los pasillos de Tango. Porque si no me aseguraré de que todos sepan la porquería que haces.

No lo logré y mis lágrimas brotaron. Lang se levantó y tomó su copa para darle el último trago. Lanzó la copa a mi lado y esta se quebró, yo me hice a un lado y lo miré con miedo.

-Ahí quédate, porque ahí es donde perteneces. En el suelo, como la basura que eres.

Lang se dio la vuelta y se fue, entonces le grité.

-¡Te odio Devon. Ojalá te mueras!. ¿Me escuchaste? ¡MUERETE HIJO DE PERRA!. -Grité con todas mis fuerzas.

Me levante y no podía con tanto coraje que tenía dentro de mí.
Lancé al suelo todo lo que había en el comedor, la vajilla se quebro y toda la comida se derramó y no pude evitar gritar como loca.
Acababa de arruinar mi carrera y no sabía que hacer para volver a la cima.

-¡Te odio Devon!. -Grité.

Me dejé caer en el sofá y lloré desconsoladamente.

(...)
Devon conducía rumbo a su casa, estaba lloviendo y no podía ver por el camino, necesitaba del parabrisas para poder despejar el vidrio y ver mejor.
Devon estaba cabeceando, sentía un dolor inmenso en su estómago e incluso empezaba a debilitarse y a ver borroso.

-Me debió caer mal la maldita cena. -Dijo quejándose. -Maldita perra, quien se cree que es para hablar de mí.

Rio y se volvió a quejar del dolor.
Poco a poco su vista se nublaba más y más, hasta que el claxon de un trailer lo alarmó y de inmediato giro el volante. El auto patino y se estampó con otro auto, con el impacto el auto salio rodando y Devon gritaba desenfrenado.

Sus gritos hicieron que me saltará y me asustara. Estaba soñando. Mi corazón comenzó a latir, sentía que se me salía. Fue una sensación extraña, pero trate de calmarme. Vi mi reloj y eran las cuatro de la mañana, entonces tocaron a la puerta. No esperaba a nadie, así que me acerque lentamente y escuché a alguien decir.

-Somos la policía de Los Angeles, abra señorita Brooke.

Al oír eso no dude en abrir y los vi, eran dos policías, estaban empapados de agua.

-Diga. -Cruce los brazos.

-Buenas noches. Soy el detective Sherman, él es mi compañero el detective Banner. Acaba de suceder un aparatoso accidente en la carretera entre dos autos y un trailer. Hubo tres muertos y dos heridos.

Al oírlo me espante. No sabía si le había pasado algo a Hanna o alguien más que conociera, aunque sinceramente no se me venía nadie a la mente.

-Entre los muertos está el señor Devon Charles Lang.

Al oír eso me sentí mal, lo maldije tanto que no creí que fuera a morir.

-El accidente ocurrió aproximadamente a las once y cincuenta. El señor Lang murió por una lesión grave en su nuca, que lo mató casi de inmediato.

-Oh por Dios. -Dije con complicacion.

-Pero... El problema es que en el sistema del señor Lang había una dosis de un veneno muy fuerte, que al parecer ingirió.

Levante la mirada desconcertada y miré a los dos hombre con algo de enojo.

-¿Qué insinúa?.

-Señorita. El señor Lang venía de su casa y al parecer había cenado aquí, incluso ingirió el veneno antes de salir de su casa, tiempo suficiente para que el producto hiciera efecto y comenzará a debilitar el cuerpo del señor. Pero lo que lo mató fue el accidente. De igual forma el señor Devon fue envenenado y usted es señalada como sospechosa. -Explicó el detective.

-Creeame que estoy tan desconcertada como usted y tan sorprendida, pero yo no tengo nada que ver con eso.

-Entonces no tendrá inconveniente en acompañarnos a declarar.

-¿Qué?.

Ambos me tomaron de las manos y me arrestaron.

-Esto es una injusticia. Devon estuvo aquí, pero yo no lo envenene. Sólo cenamos y...

Los dos hombres no me escucharon y me metieron a su auto.

-Tiene derecho a guardar silencio y a un abogado.

BROOKEDonde viven las historias. Descúbrelo ahora