Dolía tanto que me hice uno mismo con la agonía.
(Leer capitulo anterior para recordar la continuidad)
(Pasado.)
"Clik."
El sonido de las copas chocando entre sí, hizo eco en aquel salón donde se llevaba a cabo un gran festejo. El mejor de los tiempos.
El brindis apenas comenzaba, llevándose a cabo entre risas, miradas e intercambio de tarjetas variadas.
Las personas que en esos minutos llegaban, a sus respectivas mesas se acercaban guiándose por el orden en el que los apellido reservaban sus asientos, donde en compañía de otras grandes cabezas, se unían, siendo todos personas de alto rango y clase.
Pura calidad.
Unicamente títulos poderosos.
Solo gente de dinero.
"Tal para cual"
Kanawut, quien desde la altura de las escaleras del gran salón observaba el panorama, distinguió los diferentes rangos que las diversas familias llevaban, todos y cada uno en base al diseño y colores utilizados en sus vestuarios.
Cada prenda destacaba a su manera, así como cada familia lo hacía con la gracia de su apellido y el poco chiste de su reputación.
A simple vista el salón se vestía de infinidad de trajes elegantes y un sin fin de joyas costosas, dando de qué hablar y cotillear con el simple hecho de observar el dinero que - claramente-- derrocaban con altas prendas de marcas subastadas en grandes precios, y hechas a la medida por honorables manos de costura.
Sin embargo y no tan a la fortuna de ciertos apellidos, los colores que las diferentes familias portaban en sus cuerpos eran variados, pues solo uno de ellos era el más y único que podía destacar entre los grandes mandos, siendo considerado por generaciones antiguas hasta las actuales - desde que se reconoció como tal - el superior de todos los colores; el dorado.
"Intimidante."
Aquel bello e intrigante color que entre los millonarios era considerado el más poderoso de todos los existentes, solo lo podían portar aquellos dignos de semejante brillo deslumbrante, de un poder asombroso, de un gran peso y conocimiento nato. Esto, debido a que entre tantos, este color se destacaba especialmente por su belleza e intimidante poder.
Como se mencionó, solo algunos merecían y podían llevarlo en cada prenda, joya, artefacto, y más pequeño detalle que los rodeara: los Jongcheveevat.
La primer y única familia en la lista, - después de décadas - en ser considerada apta para llevar dicho poder en cada detalle suyo, gracias a sus infinidades y famosos negocios de calidad, a su famosa reputación, y el dinero que en cantidad ellos generaban, además del hijo prodigio que tenían, siendo éste el único, entre tantos, en ser premiado con oro desde su nacimiento.
Detalle que más reputación les generaba, siendo imposible para las demás familias superar a los Jongcheveevat.
El apellido más respetado pero envidiado.
Con tanto poder en manos nadie podía ir contra ellos, pues solo debían callar y respetar el rango que por encima del suyo tenían. Algo que sin duda los ponía en enemistad pero que con apariencias lograban ocultar.
Al menos en situaciones de tensión.
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A|| MewGulf
Random"-. No me importaría hacerlo a escondidas de mi esposa -. Susurró Mew, deslizando su lengua por el cuello de Gulf, erizando al instante la piel del contrario -. Mew -. Jadeo Kanawut, sintiendo el calor que sus cuerpos emanaban -. Nunca se enteraría...
