Capítulo diez

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Susan: ¡(T/n)! —la mencionada al verla se quita las lágrimas de los ojos

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Susan: ¡(T/n)! —la mencionada al verla se quita las lágrimas de los ojos.

(T/n): ¿Qué quiere?

Susan: Estoy muy preocupada por tu padre. Hace semanas habíamos acordado reunirnos, pero no lo ha hecho y no contesta mis llamadas. ¿Todo está bien?

(T/n): Si. —iba a irse, pero la psicóloga la detiene.

Susan: ¿Eso es maquillaje? —pregunta y limpia un poco alrededor de su ojo notando el moretón—. ¿Quién te hizo esto?

(T/n): Nadie.

Susan: Dime la verdad. ¿Fue él? —la castaña miró al suelo negando con la cabeza—. ¡Dime!

(T/n): Si. Fue él. Pero Pennywise... El... —Susan miró a la niña y la envolvió en un abrazo.

Susan: Tu padre y yo queríamos reunirlos a ustedes para que se enfrentaran a él. —dijo cuándo las dos fueron a su consultorio para que pudieran hablar en un lugar privado—. Tal vez de alguna forma se enteró, se metió en su mente y logró controlarlo.

(T/n): El programa de niños.

Susan: ¿Programa de niños?

(T/n): Si. La señora K y el señor Marsh ven ese programa, mi padre también lo ve y los tres ahora son malos padres.

Susan: Joel aun es tu padre y él te ama.

(T/n): Ya no. Solo es un títere de ese payaso.

Susan: Mira. ¿Segura que es por el programa?

(T/n): ¿Por qué tres adultos miran un programa para niños? También vi a Pennywise ahí.

Susan: Está bien.

Los próximos días (T/n) iba al consultorio de Susan hablando de Pennywise, lo que ocurría en la casa de la niña ayudándola a lidiar con todo.

Susan: Pronto el ciclo se acabará y Pennywise volverá a invernar.

(T/n): Eso es bueno, ¿No?

Susan: No lo es. En veintisiete años despertará y volverá atacar.

(T/n): Yo ya estaré muy lejos de aquí.

Susan: Pero niños morirán, ¿No te importa?

(T/n): Nadie quiere volver a la casa Neibolt. ¿Qué espera que haga? ¿Poner drogas en sus bebidas para dormirlos y así llevarlos en contra de su voluntad?

Susan: No, pero debe de haber una forma.

(T/n): Pues no la hay. —dice y la puerta de la habitación se cierra—. ¿Trata de asustarme?

Susan: No fui yo.

(T/n): ¿Entonces que fue? ¿El aire? —las cortinas empiezan a abrirse y cerrarse—. Esto ya no es divertido.

Perdedora Hasta la MuerteDonde viven las historias. Descúbrelo ahora