#23 Leonar

22 6 0
                                        

De estar viendo una de las mejores vistas en mi vida, pasamos a estar practicando el látigo este...

- Tienes que usar el interruptor imaginario y lanzarlo, pero con paciencia - me dijo Ori.

- Recuerdo cuando era yo quien te explicaba los controles de los juegos cuando ibas a casa a visitar a Alexandra... - cuando visitaba a Alexandra en mi casa a veces se aburría y jugaba conmigo, más que jugar me pedía un tutorial de cómo jugar pero allí estaba - antes eras tú quien no entendía... -.

- ¿Alexandra? - pregunto Aurora.

- Era una amiga... - dijo Ori cortante.

- Si... Una amiga... - es inevitable ponerse pensativo cuando se le menciona.

- Siento que he escuchado ese nombre... - dijo Aurora.

- WAAA... - ¡Logré lanzar el látigo!

- ¡Esoooo! - lo dijeron al unísono, juro que da miedo...

- ¿Y ahora que...? ¡HAAAA! - esa cosa me arrastró... Estábamos en un lugar alto, en un barranco y mágicamente quede colgando en el aire.

- ¡Leonar! - Ori estaba que moría del susto.

- ¡Ni se te ocurra soltarte! - dijo Aurora.

- ¡Gran consejo! - era increíble... El látigo era negro igual que mi atuendo.

Me estaban enseñando a usarlo porque es de las cosas más básicas en el juego, columpiarse igual que Spiderman, te permitía moverte de manera rápida y libre, ese látigo se pegaba a la nada, o sea en el aire, y te columpiabas. Dependiendo de la nación que escojas era el color del látigo, al ser de la nación oscura el mío era negro, Ori y Aurora era de la nación escarlata así que era rojo, era bastante útil para moverte por el mapa del juego que es bastante extenso. Como ahora mismo, solo que yo no sé cómo usarlo y si lo suelto caeré a quien sabe cuántos metros de altura, y si se siente dolor aquí (Ori me dio un puñetazo no hace mucho y dolió).

- Vale... Solo déjame que... - con mi otra mano libre apunte a un árbol que estaba cerca.

- Ten cuidado, se lo que quieres hacer y no es... - no termine de escucharla cuando dispare el otro látigo y se agarró del árbol con éxito - Ahora ten cui... - de nuevo no la dejé terminar cuando solté el látigo que estaba en el aire y caí... Pero el otro látigo me sostuvo... Menos mal.

- ¡HIJO DE...! -

- ¡Lenguaje! - me grito Aurora.

- !¿Y ahora qué?¡ - estaba algo estresado ya...

- Tenías que jalar el otro látigo... No me dejaste terminar de hablar, te lo iba a decir - me dijo Ori.

- ¡Haaaa...¡ ... Bueno... Intentaré... - dicho y hecho. Esa cosa del demonio me jalo y me dio contra el árbol - No puede ser... Este juego no me quiere definitivamente... -.

- Eso, o tu no pones atención ¡Tarado! - me regaño Aurora.

- Bueno está bien... Pero por ahora... A verr... - intenté lanzar el látigo y lo logré, me colgué en aire esta vez en seguridad, aunque no logré columpiarme.

- Vas bien... Por ahora no saques esa espada o pensaran que eres un experto - me dijo Aurora.

- Y en definitiva no lo es - la mire con cara de odio dramático.

- Recuérdame no contar contigo si quiero que hablen bien de mi... - me miró indignada (dramaaaaa).

- ¿Y que estoy diciendo? La verdad nada más... - le lanze el látigo con intención de pegarle pero le di solo en el brazo porque lo esquivó.

ConexiónDonde viven las historias. Descúbrelo ahora