Pᴀʀᴀɪsᴏ | Esᴛᴀ́ ʙɪᴇɴ ɴᴏ ᴛᴇɴᴇʀ ᴜɴ sᴜᴇɴ̃ᴏ, sɪ ᴛɪᴇɴᴇs ᴍᴏᴍᴇɴᴛᴏ ᴇɴ ʟᴏs ǫᴜᴇ ᴘᴏᴅʀᴀ́s ᴛᴇɴᴇʀ ғᴇʟɪᴄɪᴅᴀᴅ.
Mikasa, una chica que se vio obligada a estudiar una carrera que no le gusta, pero es "la mejor opción" para ella.
Un día conoce a un chico llamado Eren...
Mikasa se encontraba platicando con Armin acerca de sus frustraciones. Los mismos de siempre, qué debía hacer en su futuro.
—Tienes una buena familia, Mikasa —respondió Armin mientras hacía figuras de papel.
El origami era uno de los hobbies de ambos y cuando platicaban siempre procuraban estar ocupados con hacer esas figuras.
—Lo sé. Mi familia no carece de dinero ni de recursos y eso es un alivio —soltó un suspiro—, pero no quiero vivir bajo ellos. Levi es exitoso en lo que hace y cada uno de mis padres se destaca. No quiero ser "La hija fracasada" o "La hija de..."
—¿Es por eso que estudias medicina?
—He estado cuestionandome. Tal vez Eren tiene algo de razón.
—¿Por qué? ¿Qué dijo?
—Nada malo, consejos, pero parece que estoy dispuesta a hacer lo que sea solo por aprobación de mis padres —dio una risita.
—Y mentiras no dice —bromeó y Mikasa le pegó levemente en su hombro.
—¿Qué crees que debo de hacer? —soltó un suspiro.
—No lo sé, Mika —confesó—. Es difícil en tu situación. No puedo decirte "has eso y el otro" porque no sé qué consecuencias podrían traerte.
Mikasa asintió.
No podía evitar pensar si toda su vida estuvo mal o si de verdad no tiene voz propia.
El padre de Mikasa ingresó a la casa y notó a los jóvenes sentados en la sala.
—Buenas tardes, señor Ackerman —saludó Armin.
—Buenas tardes, Armin.
Mikasa conocía a su padre a la perfección y la mirada que le dio. "¿Por qué estás sin hacer nada?" Esa era la mirada.
—Bueno, Creo que ya es tarde. Tengo que irme —se levantó Armin del suelo—. Hasta luego, señor Ackerman.
—Hasta luego, Armin. Ve con cuidado —contestó el papá de Mikasa.
Armin se despidió de la azabache con un beso en la cabeza y salió.
—Deberías estar haciendo tarea, Mikasa —habló su padre.
—Ya la terminé.
—Entonces deberías estudiar para que tus exámenes sean los más altos y te gradúen por promedio igual que tu hermano.
"Igual que tu hermano"
—Yo estoy bien de promedio, pensé que podía relajarme un poco ahora que pasaron las evaluaciones.
Su padre dejó de acomodar las cosas y la volteó a ver con seriedad.
—¿Qué importa que ya hayan pasado las evaluaciones? Después vienen otras y otras y otras, Mikasa. No te quiero holgazaneando. Sube a estudiar que si tu madre llega se enojará.
Quería hablar, quería quejarse y poder decir que tenía derecho a descansar del estrés, pero no podía.
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