12

91 14 1
                                        

12: Directo al Hospital

Una vez que llegaron a la habitación, Louis dejó su mochila al lado de la puerta y se encerró en el baño sin previo aviso.

Era descortés, él lo sabía, pero si hablaba se le quebraría la voz y no quería que eso sucediera delante del rizado.

- Lou, ¿sucede algo? - preguntó el ojiverde apoyado en la puerta del baño.

- No, no es n-nada. - su voz se quebró en la última palabra, cerró los ojos fuerte y apretó sus labios para evitar soltar algún sollozo.

No lloraría, no de vuelta, ya sería la tercera vez en el día y no lo permitiría. Eso querían su padre y sus compañeros, que él sufra y llore, no les daría lo que querían.

Aclaró su garganta, lavó su cara y quedó como nuevo. Abrió la puerta, logrando que Harry casi se caiga.

- ¿Estás bien? - preguntó preocupado acercándose al castaño.

- Claro, ¿por qué tendría que estar mal? - le sonrió.

No estoy bien porque no me quieres de la misma forma.

- Me alegra oír eso. - respondió el rizado con una sonrisa.

- ¿Qué haces con tus amigos cuando los invitas a tu casa o ellos te invitan a ti? - preguntó Louis.

Quería que el rizado no se aburra, pero no sabía como lograrlo, por lo cual decidió curiosear en lo que hacía con sus amigos en su tiempo libre.

- Jugamos videojuegos, comemos pizza, mmh... No lo sé, muchas cosas, ¿por qué? - enumeró el menor.

Perfecto, Louis no tenía videojuegos ni pizza, ¿qué haría?

- N-no tengo ninguna de esas cosas, lo siento. - se lamentó el mayor, estaba apenado y avergonzado, ¿Un chico sin videojuegos? ¿cómo sobrevivía? La respuesta era simple para Louis, la música lo entretenía.

Podía pasar horas y horas tocando y cantando y no se aburría, es más, lo encontraba divertido.

- Oye, no te preocupes, podemos poner un poco de música y hablar sobre cualquier cosa, no necesitamos nada de eso. - aclaró el ojiverde, convenciendo parcialmente al mayor.

- Está bien. - murmuró, se acercó a su iPod y puso una canción al azar, esperaba que le gustara a Harry.

- ¿También te gusta The 1975? Eso es genial, creí que era el único al que le gustaba. - rió Harry mostrando sus hermosos hoyuelos.

- Somos dos. - añadió Louis con una pequeña sonrisa, sentándose en el piso al lado del ojiverde.

- ¿Qué has hecho hoy en clases? - le preguntó Harry, tenía ganas de saber si ya había conocido a su primo.

- No fui. - susurró.

- ¿Qué? ¿Cómo? ¿Por qué no? - lo atormentó a preguntas.

- Shh, has silencio, nadie lo sabe. - lo mandó a callar el ojiazul al ver que el tono de su amigo era bastante alto. - Falté porque no tenía ganas de ir con todo lo que sucedió ya sabes... - explicó.

- Oh, entiendo... ¿Mañana irás, cierto? Iré a tu colegio y te haré entrar a las malas si no lo haces, soy capaz. - levantó una ceja hablando totalmente en serio.

- Sí, iré. - respondió el castaño.

Ambos siguieron su conversación en el tejado, se abrigaron lo suficiente para estar ahí, ya que la vista era maravillosa y Harry no se quería perder el atardecer.

Between Melodies《Larry Stylinson》Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora