14: Red de mentiras
- Es estúpido, lo... - murmuró tímidamente siendo interrumpido por Harry.
- No lo es. - aseguró, ganándose la mirada de Louis. - Pero a esta altura deberías saber que soy incapaz de abandonarte. - se sinceró, sonriéndole.
- Y-yo... Gracias. - respondió el castaño mientras que su labio temblaba advirtiendo que las lágrimas comenzarían a bajar dentro de poco.
- Ya no agradezcas Lou, simplemente digo la verdad. - le sonrió para tranquilizarlo. - ¿Quieres contarme qué ha sucedido? - preguntó suavemente para no alterarlo.
Louis no hizo más que respirar profundo como unas cinco veces, para después cerrar los ojos y soltar lo que sucedió.
- Cuando te fuiste, M-Mark comenzó a g-golpearme porque, p-por ser gay. ¡Por favor no se lo digas a nadie, ni siquiera a mi madre! - comentó asustado. - Él dijo que si llegaba a abrir la b-boca me pasarían c-cosas peores, por favor no digas nada, p-por favor. - repitió temblando.
- Ya, tranquilo, ya todo pasó, él no volverá a tocarte, ¿lo sabes, cierto? Yo estaré ahí para ti. - lo abrazó delicadamente y acarició su espalda con dulzura.
Unos minutos más tarde, la respiración de Louis volvió a la normalidad quedando bastante tranquilo.
- Vayamos a dormir, ¿quieres? - preguntó el rizado, el ojiazul asintió y se recostó en la cama, Harry se le unió unos segundos más tarde ya que sabía que no iba a querer dormir solo. - Tengo mucho frío, ¿te importaría abrazarme para estar calentito? - cuestionó con una sonrisa grande, Louis sonrió enorme y asintió, pasando un brazo por el abdomen del menor y acurrucándose a su lado.
Harry con cuidado también envolvió el cuerpo de Louis con su brazo y ambos cayeron en un profundo sueño.
No habrían pasado muchas horas, tal vez solamente dos, cuando el timbre de la casa de los Styles sonó repetibles veces.
- Ya voy. - gritó Gemma y abrió la puerta para encontrarse con la madre de Louis, con los ojos llorosos. - Jay, hola. - saludó extrañada de que la mujer se hallara llorando.
- Gemma, por favor dime que has visto a mi hijo, necesito saber qué le ocurrió, dónde está. - sollozó a punto de derrumbarse ahí mismo.
- Hija, ¿quién es...? - Anne se interrumpió a ella misma al llegar al lado de la puerta. - Dime que Harry te llamó. - le rogó a Jay cuando vio en el estado en la que ella se encontraba.
- No, nadie me ha llamado, ¿qué le ha ocurrido a mi bebé? - preguntó, una cascada de lágrimas recorría sus mejillas.
- Louis está aquí con nosotros, lamento no haberte avisado antes. Harry lo trajo hace unas cuantas horas a casa lastimado y lo hemos llevado al Hospital, le han dicho que debe hacer reposo por dos días y usar muletas y una pomada para... - Jay simplemente se quedó en shock ante lo que estaba diciendo Anne, ¿acaso era una broma? Porque era una de muy mal gusto.
Su bebé. Su bebé no podía estar lastimado, no, definitivamente no.
Entró a la casa de todas formas, pero antes de continuar en su búsqueda por Louis, se volteó a ver a ambas mujeres.
- ¿Está arriba? - simplemente preguntó, limpiando algunas lágrimas.
- Sí, es la habitación del fondo pero... - Jay ya se encontraba subiendo apurada la escalera para encontrarse con su hijo. - Está durmiendo. - terminó aunque no la escuchara.
Jay irrumpió en el cuarto de Harry para encontrar a su hijo abrazado con éste. Ellos estaban abrazados, durmiendo juntos.
Se llevó la mano a la boca, no sabía exactamente como se sentía, estaba pasando por demasiadas cosas a la vez.
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Between Melodies《Larry Stylinson》
Hayran KurguLa sociedad está acostumbrada a ver a las parejas con miembros de distinto sexo, porque eso es lo "normal". Esto convierte a las personas en homófobicas, logrando que las parejas gays o lesbianas se sientan extraños, raros y hasta marginados. Los ni...
