Capítulo 18

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─Así que, ¿me vas a hablar o vas a actuar como una niña? ─ preguntaba Tom mientras dejaba su chaqueta colgada detrás de la puerta de su habitación. 

─Actúa como un niño, sé tratado como un niño. ─ fue todo lo que soltó la chica. 

─Creo que es ilegal aplicar la ley del hielo con un niño, dulzura. ─ Amy rodó los ojos intentando no sonreír ─ ¡Solo digo!

─¿Recuerdas que no es un juego, cierto? 

─Por Dios, claro que lo recuerdo. ¿Cómo puedo olvidarlo cuando sigues recordándomelo? 

─Que afortunada ─ respondió ella 

─Cariño, solo estuve- ¡solo me coincidió en horario! Tenía que hacer cosas, y ella me llevó porque iba hacia el mismo lado, fue un plan. 

─¿Que plan? ¿De qué hablas? 

─De que deberías confiar en mí si quieres que sea tu novio. ¡No te atrevas a decir que no solo porque estas furiosa!

─Solo te necesito para-

─Oh, me necesitas.

─Claro que te necesito, idiota. Pero no para que coquetees con chicas delante mía. Además, eres el único que-

─Soy el único. 

─¡Thomas! 

─Te ves tan tierna completamente frustrada por tus palabras, ¿un besito?

─No cuando estoy enojada. 

─¿Así que ésta eres tú enojada? ─ preguntó él mientras la jalaba de la cintura para acercarla a centímetros de sí mismo ─ Yo creí que te comenzabas a sonrojar. 

─No seas imbécil. 

─Claro... como digas, celosa. 

─¿¡Celosa!? ¡Lo que me faltaba!

─Genial, así que ahora lo tienes todo. 

─¡No bromees, sigo enojada contigo!

─Claro que sí. 

─Es solo que... detesto esa miradita que pones. 

─¿Qué miradita? ─ preguntó haciendo exactamente la mirada. 

─Esa mirada ─ Amy volteó los ojos

─¡Está bien, está bien! Pero no vale la pena que te pongas así, sabes que te quiero a tí. 

─Si, pero... no es.. ya sabes. 

─¿Qué? ─ preguntó genuinamente confundido.

─Pues... ya sabes. 

─Oh, creo que entiendo. Reformularé: no vale la pena que te pongas así, porque sabes que te amo solo a tí. ¿Eso está mejor? 

─Depende..

─¿Quieres que siga?

─Mhm ─ habló ella

─Sabes que no es necesario que sientas enojo o celos, porque eres la única mujer de mi vida, la única capaz de soportarme, además.

─Creí que te lo tomabas en serio. 

─Está bien... eres la única de mi vida, la única mujer a la que he amado. Eres increíble, inteligente, ingeniosa, curiosa, divertida, graciosa y... el amor de mi vida, simplemente. ─ ella alzó las cejas y conectó sus miradas, completamente sorprendida ─ ¿Eso estuvo mejor? 

─Si, mucho mejor, mucho, mucho mejor. ─ mencionó mientas se acercaba a besarlo. 

────

No había logrado comprender por qué en todos los años que habían pasado juntos, Tom siempre había evitado mencionar que era su cumpleaños. Pero ese año sería completamente diferente, porque Amy se lo había agendado, y aunque esa mañana Tom había salido a "buscar desayuno", ella tenía algo mejor preparado para el regreso. 

─¡Vamos, ya se fue! ─ llamó a los chicos. Todos habían quedado en encontrarse en la sala de la enorme casa de Amybeth. Se encontraron decorando, inflando globos como niños pequeños, cintas, fotos impresas, las portadas de sus álbumes, la primer guitarra con la que Tom había ingresado a la banda, y un cartel con globos celestes brillantes que ponía "Feliz cumpleaños". Todo sobre una enorme mesa que Alex había comprado, consiguieron colocar: sus snacks favoritos, una torta de chocolate, que era la favorita de Tom, y los muffins que Amy había cocinado la noche anterior.

Había impreso muchas fotos de fiestas, de la banda, de ellos dos, y de su niñez - al menos las que había encontrado -. No había invitado a nadie, prefería que fuera un día solamente de ellos. Y cuando escuchó el auto de Tom ingresar, ordenó a todos a esconderse, y esperó a que el chico abra la puerta. 

─¡Feliz cumpleaños! ─ gritaron todos al unísono una vez Tom cruzó la puerta con mini tortitas y café, los cuales casi se le caen de las manos por la sorpresa. Observó cómo su novia le sonreía en medio de Sebastian, William, Alex y Jamie. 

Sus ojos se llenaron involuntariamente de lágrimas. En toda su vida había tenido un cumpleaños tan preparado y tan considerado como el que ellos habían preparado para él. Y en medio de todo eso, se acercó a Amy para sonreír y besarla. 

El día transcurrió con más alegría de lo que él esperaba. Y luego, por la noche, los chicos los dejaron solos, ya un poco borrachos. 

─Jamás, en toda mi vida, había pasado un mejor cumpleaños.─ murmuró él, mientras dibujaba círculos en la espalda de la chica. 

─Solo fue un pequeño detalle... no me animé a organizar un cumpleaños más grande.. no sabía si te gustaban... los cumpleaños. 

─Siempre los detesté. A mis diez decidí que los odiaba porque detestaba que mi familia me llamara a las ocho de la noche, claramente por compromiso. Pero ahora... ─ dijo volteándose, quedando de frente a Amy en la cama. Él la observaba mientras ella se acostaba boca arriba para poder verlo también ─ Acabo de tener el mejor cumpleaños de todos.

─No dejaré que tu cumpleaños sea sólo un día más, ¿si? nunca más, serás especial todo el día, como te mereces. Así que planea lo que quieras para el año que viene, que te lo cumplo. 

─¿En todo aspecto?

─¡Thomas! Hablo sobre si quieres viajar, o prefieres fiestas en casa, como hoy. 

─No me importa realmente, quiero que en mi próximo cumpleaños estés tú, y en el siguiente, y en el siguiente, y en el siguiente... y así en todos mis cumpleaños. Quiero que hagas los muffins de mi cumpleaños número cien. 

─¿Quieres comer mis muffins duros hasta los cien?

─Están riquísimos, así que sí los quiero. Te quiero. Te amo, mejor dicho.

─Creo que el alcohol está haciendo efecto en tu cerebro, amor.

─Siempre que estoy achispado dices eso, y no es cierto. Sé lo que quiero... quiero que estés siempre conmigo, quiero-

─Cálmate, vas a despertar a todos ─ dijo mientras se acercaba a Tom, que comenzaba a alzar el tono de voz. 

─Amy, Lester, Ams ─ habló mientras le colocaba las manos en las mejillas ─ Quiero que te cases conmigo.

─Estás muy borracho, estamos muy borrachos.

─Quiero ser ¡tu esposo! ─ exclamó

─¡Tommy!

─Dios... Ams... te amo tanto.. anhelo tanto que seas mía.

─Sabes que soy tuya aunque no sea tu esposa, ¿cierto?

─¿Lo eres? 

─Sabes que si.. pero duerme, que ya sé donde termina esto.

─Te amo, Ams. 

─Y yo a tí, Tom

─Tom me suena a enojo.

─¿Cómo es que Amy no?

─Yo lo digo con amor, tu dices "Tom" como si me insultaras.

─¿Tommy? 

─Puede...

─¿Tommy-boop?

─¿Es en serio?

─¿Amor de mi vida?

─Mejor. 

Colors | Tom HiddlestonDonde viven las historias. Descúbrelo ahora