Capítulo 2

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Luego de ese año, jamás volvió a saber de Thomas. No volvió a preguntar por el chico que había considerado su mejor amigo, y dejó que sus recuerdos juntos se almacenaran y juntaran polvo en un rincón de su mente.

Había escuchado que se había mudado, pero no sabía dónde terminaba la verdad y empezaban los rumores. Lo cierto era que tampoco le interesaba demasiado. Habían pasado diez años y todo lo que quería era borrar de su mente al chico que alguna vez había sido su mejor amigo. A veces pensaba en él, pero más que nada porque era una figura importante en su adolescencia; bueno, de la parte no tan interesante de su adolescencia.

Intentaba recordarlo con cariño, aunque Tom haya sido realmente la primer traición real en su vida. Claro que ahora su vida estaba muy ocupada como para pensar en eso...

─¡Amy, Amy! ¡Aquí! ¡Mira aquí! 

Los flashes la cegaban mientras intentaba meterse a su auto. 

El recorrido había sido sencillo: salir del instituto, comenzar a apostar a la carrera de música, concursar como solista en diferentes lugares, intentar ganar, tocar en bares por dinero (generalmente poquísimo) y eventualmente aceptar el contrato de una discográfica que te ha encontrado de casualidad cuando creía que todo estaba perdido. Es más sencillo de lo que parece. 

El punto es que ahora tenía el éxito que tanto había soñado de niña, - además de algunos problemas legales ya solucionados -. 

Cerró la puerta del auto y se quitó las gafas de sol, mientras el chofer arrancaba. Sebastian, su seguridad, sentado a su lado, suspiró al mismo tiempo que la chica. 

─Lo sé, una completa locura ─ dijo él, mientras ella observaba por fuera de la ventanilla, las personas corrían tras el auto, intentando llegar a ella y alcanzar la velocidad que Matthew acababa de establecer para dejar la multitud atrás. 

─Creo que has llegado al punto de dejar de decir donde estarás todo el tiempo, se puede tornar... peligroso. 

─Lo sé, se me escapó. ─ dijo ella, observó por la ventanilla el cielo azul oscuro del crepúsculo ─ ¿Podemos ir a la playa? Está anocheciendo, y me cuidaré de que no me vean, lo prometo ─ pidió al hombre a su lado. Sebastian alzó una ceja hacia Matthew, y la chica sonrió, porque era su hostil manera de decir que acababa de aceptar el plan. ─ ¡Llamaré a Steve! ─ soltó. 

"¿Puedes dejar a tus guitarristas y pasar un tiempo conmigo en la playa?" 

"Supongo"  respondió el otro vía texto. Todo su entorno era muy comunicativo.

───

La noche cayó sobre ellos mientras caminaban, seguidos por su seguridad personal, claramente. El rubio seguía en el mundo de la música, pero del otro lado. Estaba estudiando producción, con la aspiración de algún día poder encontrarse en su propio estudio.

Caminaban el uno al lado del otro, mientras conversaban de su día en general, de lo que habían hecho y de cómo Sebastian había visto su interacción con la prensa, momentos antes, insluyendo al hombre en la conversación, por más de que no le gustara. 

Era muy divertido escuchar la persepción del hombre, sobre todo porque cuando ella veía algo "divertido" él intentaba leer entre líneas y calcular los posibles peligros que ésto podría ocasionar a la cantante. Sin embargo, mientras caminaban por el pequeño caminito que separaba la arena de las casas de la ciudad, una voz captó totalmente la atención de Amybeth, y provocó en ella la necesidad de ingresar a aquel lugar. Tanto Sebastian como Steve frentaron a la chica, este último la tomó por el hombro cuando ella se disponía a cruzar la calle. 

─¿Qué haces? ─ preguntó Sebastian. 

─¿No escuchas esa voz? Tengo que saber quién está ahí dentro. ─ habló la chica ─ Es justo lo que busco. 

─Es un cena-show, ¿quieres que todo el mundo te vea? ─ le preguntó el chico. Objetivamente tenía razón, pero quienfuera merecía la pena. 

─Amm... ¿debería decirte que no? ─ ironizó ella mientras se llevaba una mirada seria del hombre. 

─¡Amy! ─ la retó Steve en su lugar. 

─Lo sé, lo siento. ─ la chica volteó los ojos ─ ¿Qué es eso de ahí? ─ preguntó mientras apuntaba hacia la dirección opuesta. 

─¿En serio? ¿Ese truco? ¿Que tienes, dos años? 

─Podía funcionar.. ¡Escucha! ─ dijo cuando el cantante dentro del lugar soltaba una nota increíblemente afinada. El hombre junto a ella no tenía mucha idea sobre música, notas musicales, afinación, ni nada respecto al arte. Pero sí notó que el hombre dentro del bar no era malo en lo absoluto. Entre todas esas cosas de las cuales no tenía idea, el talento era una de las cosas que sí sabía identificar. Amy juraba que lo había contratado por eso. 

Por el simple hecho de oírlo, necesitó ceder, e ingresar al lugar con la chica. Aunque claramente terminó siendo arrastrado por ella al momento en que accedió. 

El restaurante contaba con un interior lleno de luces cálidas, la única luz fría apuntaba hacia el escenario, donde otras lusecitas de colores también daban, para que no sea tan intensa la experiencia de subir a cantar. Sebastian, Steve y Amy se ingresaron a una de las mesas, mientras la chica no podía despegar la mirada del escenario. Al menos intentó sentarse sin hacer un lío con su silla. 

Lo cierto era que la guitarra eléctrica del hombre no daba demasiado lugar a los ruidos exteriores, y los tres nuevos integrantes del lugar conocían perfectamente la canción de Guns N' Roses que interpretaba el cantante sobre el escenario. 

─Lo quiero ─ le dijo la chica, mientras bebía del trago que Sebastian acababa de comprarle. El hombre la miró y frunció el ceño, sin entenderla ─ Lo quiero ─ repitió. 

─Sinceramente espero que hables de la banda, porque si vas a invitarme solo para expresar en voz alta tus deseos sexuales-

─¡Steve! Claro que hablo de la banda. 

─Amy, ya hablamos sobre querer incluír a cualquier persona que conoces en la calle... no todo el mundo está dispuesto a firmar contratos de confidencialidad, ni a nuestros horarios.. ni hablemos de convertirse en figuras públic-

─Seb, lo quiero. Es todo lo que estuve buscando, es la voz que necesito para el último album, y sabes que William me matará si no tengo al menos una versión adaptable para este año. ─ dijo- Realmente no podía dejar que el hombre con la chaqueta de cuero se marchara del lugar sin saber que tenía una oportunidad de formar parte de la banda. ─ No estoy consultando. 

Steve alzó el trago en dirección a su amiga, que se había vuelto demasiado obstinada rápidamente. En parte le agradaba saber que aunque todavía quería ser la mejor en todo, ahora podía buscar sus formas y recursos para serlo.

─Haré lo que pueda, supongo. ─ habló y luego volteó los ojos. 

Lo que menos se imaginaba Amy, era que el hombre detrás de la chaqueta de cuero, gafas de sol, y magnífica voz, no era para nada un desconocido. 

Y que acababa de abrirle la puerta a un manojo de problemas. 

───

NOTA: OMG. ¿Que se esperan? * pretends to be shocked * 

Colors | Tom HiddlestonDonde viven las historias. Descúbrelo ahora