12. Agridulce

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Nathalia Palmer

Estaba en el patio de la escuela con Cassie, le estaba contando lo que había pasado con Millos y que sentía que me estaba enamorando de millos.

-Te lo dije, te dije que te enamorias de el- dice Cassie con una sonrisa

-Solo que su ex sigue detrás de el- puse mis ojos en blanco.

-¿Elle?, la verdad yo la vi muy pegadita con el hace unos días, pero no le tome importancia, pero yo que tu la checaba muy bien, no vaya a ser que en realidad Millos es el que anda detrás de ella- yo negue

-El es incapaz, yo... Millos es un gran hombre, me enamoré de el- suspire
-Estoy enamorada de Emilio Ramirez de la Peña- asenti con mi cabeza mientras sonreía de la emoción que tenía.
Después de hablar con Cassie me convencí de lanzarme y hablar con Millos después del recreo, así que entre a mi clase y cuando me dieron tiempo de salir para el almuerzo me dirigí para el aula donde el tenía clase, pero sentí que alguien me jalo para el cuarto del conserje.

-¿Denuevo tu?- digo con fastidio al ver a Torres frente a mi, el me tomo de la cintura y me jalo hacia el con mucha fuerza y yo intente forsejear para que me soltara.

-Nath, Nath yo te amo, y quiero que no solo seas mi novia, me tienes tan loco que quiero que te cases conmigo, me quiero casar contigo amor- me intento besar y ahí fue cuando me quedé en shock, intenté esquivar sus besos pero el me forzaba más.
-Que no entiendes que me muero de celos cuando ese imbecil te toma de la mano, y el simple hecho de imaginar que te besa- me comenzó a apretar de la cintura poco a poco.
-Que te acaricia, que te hace el amor- ahí me apretó aún más.
-¡Me enferma de celos!- en ese momento tome fuerzas y me aleje para luego darle una terrible cachetada.

-¿Estas enfermo?, déjame en paz, ¿Que parte no entiendes de que yo amo a Millos?- le grite.

-¡Tu!, ¡Eres mía!- grito fuertemente y golpeo a la pared.
Sus ojos se llenaron de odio, tanto que me llené yo misma de miedo interamenten y salí corriendo de la habitación como pude, estaba tan agitada y asustada, y de repente vi a Millos

-Hola Nath- me sonrio

Yo corrí y lo abrace
-Millos, que bueno que nos vemos, necesito hablar contigo.
Lo tome de la mano y lo lleve a un salón vacío.

-¿De que me quieres hablar Nath?- dice confundido.

Tome aire, estaba a punto de confesarle a Emilio que estaba completamente enamorada de él.
-Ok, te lo diré sin más rodeos- el asintio con mucha confusión.
-¿Recuerdas cuando dijiste que si nos empezaba a gustar alguien enserio lo teníamos que decir?, su cara fue de mayor confusión.

-Pues...- en eso la campana sonó interrumpiendome.
Mire a Millos, estaba muy confundido, pero tampoco quería decirle algo tan importante así de golpe.

-¿Nos vemos más tarde en el estacionamiento?- el asintio, yo me acerqué bastante a el, hasta que nuestros ojos se miraron mutuamente, después me acerqué más hasta que nuestras narices chocaban, y terminé besando tiernamente, nuestros labios se entrelazaro.
Se quedó aún más confundido y me aleje poco a poco de el y de forma lenta se comenzó a formar una sonrisa en su rostro.
-Si, nos vemos más tarde- le sonreí despues de haber recibido su respuesta y estaba como ido, sabía que era correspondida.
Emprendí mi camino para mi aula, y locamente no dejaba de pensar en Millos, mi corazón latía con muchísima rapidez y deseaba con locura que las manecillas del reloj avanzaran cada vez más rápido para poder ir con Millos.

Cada vez estaba más impaciente y me sentía muy desesperada, quería estar con el y hablar de mi amor.
Pero cuando por fin el timbre tocó, en vez de estar feliz por ya poder hablar con el, me comencé a sentir muy nerviosa, me estaba arrepintiendo pero dentro de mi sabia que tenía que hacerlo así que comencé a caminar para el estacionamiento decidida, lo que más me motivaba era sentir los dulces y suaves labios de Millos.
Así que me di prisa para llegar con el, pero cuando ya estaba en el lugar donde habíamos quedado, lo vi con ella, Elle...
Ella estaba de frente mío y cuando me vio, me sonrió y después besó a Millos, en ese momento juro que sentí que mi corazón se rompió, vi que le susurro algo en el oído y se fue.

No sabía que hacer, mis ilusiones se habían destrozado en menos de un segundo, la manera de sentirme había cambiado totalmente, juro que quería morirme.
-¿Millos?- digo aún estando en shock y con la esperanza de que el no fuera mi Millos.

Se voltio lentamente, me miraba con desprecio.
-Que

Dice de forma déspota, yo no estaba entendiendo nada.
-¿Que significa eso?- estaba aguantandome las ganas de no llorar.

-Significa que... me gusta Elle, así que no podré ser más tu perro faldero- ahí rompí en llanto.
No sabía que hacer, sus palabras estaban llenas de odio pero sus ojos se veían que estaban llenos de sufrimiento y dolor, dos cosas que sinceramente yo no estaba entendiendo.

-¡Eres un verdadero imbecil!, Yo... yo, no puedo creer que... no puedo creerlo- las lágrimas no dejaban de rodar, no podía parar de llorar.
Millos en eso se dio la vuelta para marcharse pero lo jale de la mochila con la esperanza de que me diera una explicación.

-Emilio, ¿Porque me hiciste el amor?, ¿Porque jugaste conmigo?- continuaba llorando.
El no decía nada, se volvió a intentar ir pero lo jale esta vez más de la mochila que se le abrió y se le cayeron sus cosas, mientras recogimos sus cosas vi un sobre pequeño de color blanco que decía mi nombre, entre lágrimas lo tome y el me lo arrebató de forma grosera.

-Tu misma responde tus propias preguntas- sus ojos se pusieron rojos, y comenzó a llorar, en ese momento me di cuenta de que tal vez algo no estaba bien.

-Por favor, habla conmigo- lo tome de la mano y cuando justo se iba abrir, Matias llego por mi.

-Nath, ¿Estas bien?

-Si, si- digo sin importancia mientras seguía a Millos
Millos solo me miró fijamente, sonrió falsamente mientras negaba con su cabeza y se fue.
No sabía que había pasado pero lo que si sabía era que mi corazón estaba roto.

LAGRIMAS DE MANGO || MILLOS 999Donde viven las historias. Descúbrelo ahora