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— Ven, vamos hacia afuera, Corazón. Tengo tantas cosas que hablar contigo.

Chaeyoung no rechistó, siguió a su novia y se dispuso a ir con ella hacia el patio.

Se sentía casi como un perrito regañado, conocía a Mina lo suficiente para saber que su comportamiento se debía a lo que había visto hace unos minutos, y claro sabía que Kim y su novia no se llevaban muy bien. Pues, mientras la otra estaba casi elegida para presidenta de la Universidad, Mina era orgullo de todos los profesores.

Y ella... Ella por lo menos llevaba su tarea a tiempo. No completa pero la entregaba, no se podían quejar de ella.

Pero ese no era el punto, Mina estaba celosa, Mina, su novia, su Dulce y Tierna Minari. Y eso... Eso no era bueno. Significaba ver a su novia llorar, hacer lindos pucheros y tener que abrazarla para que se calme. Oh, espera, eso si era bueno. Abrazar a su linda novia, estaba más que magnífico.

Después de unos minutos llegaron al patio, Chaeyoung creyó que tomarían asiento para "Hablar" de lo sucedido. Pero mucha fue su sorpresa cuando Mina siguió de largo hasta la salida, y la llevó al estacionamiento, justo donde tenía su auto estacionado.

— ¿Bebé? — Chaeyoung llamó a su novia por un apodo. — ¿Qué hacemos aquí? — Mina soltó su mano y la observó con una dura expresión, la Coreana temió por un momento, su novia no le daba respuesta alguna. Tal vez si estaba lo suficiente enojada. — Cariño, por favor no te enojes conmi- —Sus palabras quedaron en su boca cuando la mayor la empujó hacia atrás haciendo que su espalda chocase con la puerta de su auto.

Chaeyoung no supo reaccionar cuando esta sin previo aviso atacó sus labios de una manera salvaje y posesiva, casi como si estuviera reclamándola, como si estuviera demostrándole que ella era su novia y no Kim. No hacía absolutamente nada, solo se quedaba inmóvil sintiendo como Mina tomaba el control de aquel beso, sus ojos se abrieron más grande cuando las manos de aquella se colocaron en sus caderas y la apegó bruscamente a su cuerpo, sacándole el aire de sus pulmones en un santiamén.

Pero más fue su impresión cuando una de las manos de Myoui bajaron hacia su glúteo cubierto por su pantalón ancho, y allí dio un apretón provocando que de su garganta brotara un gemido ahogado. Tal vez, quien pasase por allí pensaría otra cosa, pero ahora la mente de Chaeyoung está enfocada en la actitud tan irreconocible de la pelinegra. Colocó ambas manos en el pecho de esta y trató de alejarla de ella, realmente se estaba quedando sin oxígeno gracias a que la menor no la había dejado de besar durante mucho.

Unos golpecitos en el pecho contrario, y pronto pude respirara tranquila cuando Mina se alejó de ella observándola con los mismos ojos de hace unos segundos. Chaeyoung limpió la baba por su mentón y boca, la Japonesa la había agarrado desprevenida.

— ¿Q-Qué- Qué fue eso? — Habló con la respiración aún agitada.

— ¿Qué no puedo besar a mi novia? — Respondió la contraria con voz alta. Bueno, casi.

— Bueno, si. Pero tienes que ser más suave. ¿No? — Mina rodó los ojos y se cruzó de brazos dándole la espalda a su novia. — Mina, vamos. No te enojes. ¿Si? Es solo un abrazo. — Y esa fué la gota que colmó el vaso.

Pronto la mayor sintió que le habían dado en donde más le dolía, sus puños se apretaron y rechinó los dientes. Hoy sería el funeral para Son Chaeyoung.

—¿¡Solo un abrazo!? — Se dirigió haca su novia de manera intimidante. - Te toca la tela de tu ropa y ¡¿Para ti es soló un abrazo!? — Okey, eso había sonado demasiado tóxico a decir verdad, casi la menor se orina de tan solo ver ese nivel de posesividad de su novia. — No soy estúpida, Son. Yo vi la intención en Kim. — Dijo su apellido, eso no era bueno. — Además, tu sabes que ella no me agrada, y mucho menos desde que me enteré que ella gusta de ti.

¿Espera qué?

¿Kim Dahyun gusta de Chaeyoung? Entonces por qué rayos le dio esas ideas locas de vestirse para Mina como... ¡Uish, Kim Dahyun. Pervertida de-!

— ¿Entonces...? — La voz de su novia la sacó de sus pensamientos. — ¿No vas a contestarme? — La miró con ojos acusadores.

Son estaba por vomitar, y no sabe si es por el licuado de chocolate más las tres donas que sus amigas le advirtieron que no se comiera o por el simple hecho de que la mirada de Mina le estaba poniendo demasiado nerviosa.

Así que solo contestó lo que se le vino a la cabeza en ese instante.

— ¿Dahyun gusta de mi? — Y cuando Chaeyoung notó el rostro molesto de su novia, lo supo, había metido la pata.

— ¿Me ves con cara de payasa verdad? — Oh, oh. Lo que venía no era bueno. — ¡Son Chaeyoung yo-!

Antes de que Mina dijera un insulto o alguna declaración molesta hacia su persona, la Coreana la tomó por la cintura y selló sus labios en un vaivén lento y profundo. Mina iba a darle un buen empujón para alejarla pero se dejó llevar por Chaeyoung besándola de esa manera tierna y delicada como lo sabe hacer y cerró sus ojos mientras disfrutaba del sabor a vainilla del bálsamo que llevaba Son en sus labios.

El agarre de Chaeyoung en su cintura se hizo débil, obligándola a tomar los brazos de la otra y llevarlos hacia detrás de su nuca, así cambiando las posiciones, ahora Mina sostenía a la menor de su cintura y Chaeyoung sostenía su cuello. Como una de esas películas románticas y sobre todo, clichés.

Mina se concentró tanto en los deliciosos besos de su novia que no dudó en morder el labio inferior de esta, escuchándole quejarse por lo bajo. Sin duda alguna a Chaeyoung le había encantado aquel gesto de Mina, y justo cuando pasaron unos segundos más se separaron.

— Si me vas a besar así, entonces te pelearé hasta por respirar. — Expresó la Japonesa con las mejillas rojas y su corazón palpitando demasiado rápido.

Chaeyoung rió por lo bajo.

— Deberías darle las gracias a Dahyun. — Mina iba a refutar pero en gran parte tiene razón su novia.

— Boba. — Dijo golpeando el hombro de la mayor de forma juguetona. — Yah... Son Chaeyoung. Aún así sigo molesta, ¿Eh? — Se cruzó de brazos nuevamente.

— Eso se puede solucionar... ¿Te apetece un helado de vainilla mi dulce Princesa? — Chaeyoung ofreció su mano a su novia que la tomó sin ninguna duda.

Mina asintió con una de sus mejores sonrisas.

— Claro que si, Mi Reina.

Y oh, vaya.

Ese apodo le había encantado a Son, y más si venía de su querida novia.

¿No debía ser al revés?

¿¡You are top!? - MichaengDonde viven las historias. Descúbrelo ahora