Capítulo Zwanzig

1.3K 145 27
                                        

Libro Primero.

Procedimientos, sanciones y estructura de las FMSE

Procedimientos de las FMSE.

Procedimientos Generales.

Saludo militar: Los miembros deben saludar correctamente a sus superiores y camaradas siguiendo los protocolos establecidos.

Disciplina y orden: Se espera que los miembros sigan las órdenes y regulaciones establecidas, manteniendo un alto nivel de disciplina y orden en todas las actividades.

Entrenamiento físico: Se realiza regularmente para mantener la condición física y mejorar las habilidades necesarias para el desempeño de las tareas militares.

Mantenimiento del equipo: Los miembros son responsables de mantener en buen estado y funcionamiento el equipo asignado, como armas, vehículos y uniformes.

Planificación y ejecución de misiones: Se lleva a cabo un proceso de planificación cuidadoso antes de realizar cualquier misión, asegurándose de considerar todos los aspectos relevantes y minimizando los riesgos.

Blaz Busbiloky.
Viernes 21 de julio
Apostando el alma.
00:33 horas.

Llegué hace media hora a Rostov. Anggelos me llevó a su maldita casa roja. No le dije que no, porque después de tanto tiempo tragando mierda en medio de la nada, cualquiera acepta un bocado de lujo.

Ahora estoy hundido en su mansión, rodeado de paredes rojas y de pecados, con dos putas masajeándome los hombros. Una me calienta las piernas con su culo, la otra me aprieta los músculos desde atrás. Sus manos son suaves, pero sus miradas tienen esa hambre de quien no cobra solo con billetes.

—¿Qué se siente ser el comandante más joven de las FMSE? —pregunta George, sabiendo que le arrebaté ese récord a Gerónimo, que lo consiguió a los 25. Yo lo logré a los 21. Ni siquiera necesito contestar. Se siente como arrancarle el corazón a un mito y quedártelo latiendo en la mano.

—Por el nuevo comandante —Brus me lanza una botella de vodka que atrapo al vuelo. La destapo y le clavo un trago largo, mientras los demás levantan las suyas. Todos celebran, pero me falta uno en esta fiesta: Gerónimo. Hubiera querido verlo brindar conmigo, aunque fuera con esa sonrisa de viejo zorro.

Viggo aparece por una puerta, flanqueado por tres muñecas de silicona. Caras perfectas, cuerpos tuneados como autos de lujo. Se le pegan al cuerpo, lo besan, lo lamen. Yo ya estoy medio desvestido: estas cabronas tienen un don para arrancarte la ropa antes de que digas que no. Zapatos, camisa… fuera. Me dejaron en pantalones, con la tinta brillando en mi brazo.

George se queda mirando cómo dos de ellas se comen la boca frente a nosotros. Fantasía que ya taché de mi lista. Aquí, en la casa de Anggelos, cualquier morbo se paga y se cumple. Yo y Deniska lo sabemos de sobra.

—Deberías llevártelas a un cuarto. Mira cómo esta morena te restriega el clítoris en el pantalón… lo que haces es un pecado —dice Yaar, recién ascendido a capitán, viendo cómo las dos me miran como si ya me tuvieran dentro.

—Yo no follo con cualquiera —respondo sin levantar la voz.

—La polla de Blaz tiene ama y señora: Deniska Diaghilevova —se mete el imbécil de Anggelos.

—Mi polla no tiene dueña. Que no me rebaje a follar con cualquier cosa y solo elija polvos de calidad no significa que Deniska mande en mí. Ella es solo un polvo espectacular. Punto.

—¿Eso también lo piensa ella? —se burla Viggo.

—No, ella te ve como el padre de sus hijos.

Nadie entiende lo que tengo con Deniska. Es la única mujer con la que no me dolería casarme. Follar con ella o con Leomi es otra liga; después de eso, no me rebajo a dejar que unas prostitutas que se corren en mis pantalones me arruinen la noche.

Cerberus (Hipogeo I)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora