Sasuke
Manejamos casi veinte minutos hasta el departamento de Neji. Al acercarnos, vimos luces de policía. Una ambulancia y una patrulla estaban estacionadas; no parecía estar Deidara cerca.
Vimos cómo sacaban a Neji en una camilla. Detrás de él iba una chica, visiblemente golpeada y llorando, hablando con los oficiales.
—¡Dios! Deidara… ¿Qué hiciste? —preguntó Naruto, aterrorizado.
—Llámale —dije.
Naruto marcó el número y, tras insistir varias veces, finalmente contestó en altavoz.
—¡¿Dónde estás?!
—Voy en camino… no tardo.
—Dime dónde estás, iré por ti.
—No hace falta.
—Estoy con Sasuke… Tenemos que hablar.
—Bien, los espero en la parada del bus, cerca de casa de Neji.
Llegamos rápidamente. Deidara estaba recargado en la pared, fumando un cigarrillo, con la ropa manchada de sangre, aparentemente tranquilo.
—Dei… estás herido… —dijo Naruto, preocupado.
—¿Qué? ¡No! Esa sangre no es mía, Naru… Pero tú tienes mucho que explicarme.
Arrojó el cigarro y subió al auto por la parte trasera.
—¿Qué hay, Sasuke?— me saludo pero de inmediato hablo naruto preocupado
—Dei… ¿Qué pasó? —
Deidara sonrió y sacó su celular, metiéndose entre ambos asientos para mostrarnos un video.
Tan pronto lo vimos busque el rostro de Naruto completamente atónito, el no se miraba tan sorprendido como yo, mas bien fastidiado
—No inventes… —susurró Naruto,
Busque el rostro de deidar ¿En serio el había hecho algo así?
—Se lo advertí, Naru… y aun así te lastimó.
—Dei… Neji no se quedará así.
—¡Me importa un carajo lo que haga!
—¿Y si… te denuncia?
—No me importa, Naru… Aun soy menor, no creo estar mucho tiempo encerrado.
—¡Por dios, Dei! ¡No digas eso! —exclamó Naruto. —Fuimos a casa de Neji… ¡armaste un buen lío! Vimos cómo se lo llevaban en ambulancia.
—¡Se lo merecía el imbécil! —contestó Deidara sin remordimientos.
—Dei… no deberías meterte en más problemas.
—¡Eso me tiene sin cuidado! — dijo con desinteres, depues bajo el rostro con pesar —Tenía miedo… miedo de que algún día fueras tú quien acabara en una ambulancia por culpa de ese idiota.
—Dei… —susurró Naruto—, yo sabía lo que hacía…
Deidara me miro furioso y golpeo su brazo con fuerza —¡Oye!—
—¡Eres un idiota! —gritó Deidara—. Más de un maldito año y siempre te trató igual.
No hacía falta preguntar. Neji no era ningún cliente; al parecer tenía una relación cercana con Naruto.
—Bien, gracias, Dei… pero… no debiste golpear a Hinata.
—¿Qué? —preguntó Deidara, sorprendido.
—La vimos… estaba llorando y golpeada.
—¡Oh! Yo no la golpeé; cuando llegué ya estaba así. Aunque, sí… hubiera querido.
—Entonces… Neji la golpeó… —murmuró Naruto, horrorizado.
—Sí… y creo saber por qué… Naru, ¿hay algo que quieras decirme?
—Eso… no importa ahora. Después hablaremos.
—En fin… seguro le quedó claro al imbécil que no debe meterse contigo.
—Seguro que sí… —respondi
—¡Dios!— dijo naruto con pesar —Aunque… no fue del todo su culpa, yo… —Naruto intentó explicar.
—¡Basta! —Deidara volvuo a golpear su brazo esta vez con mas fuerza—. ¡Si piensas en defenderlo, olvídalo!
—Tiene razon— no pude evitar darle la razon
—¿Ves? ¡Hasta él lo sabe! —dijo Deidara, satisfecho. —Gracias niño bonito—
Frunci el ceño
—Bien… me callo… —suspiró Naruto—. Gracias, Dei. Sasuke, ¿podrías… llevarnos a casa?
—A casa… —asentí.
Conduje de vuelta. Deidara me miró y sonrió.
—¿Por qué viniste? No debiste molestar a Sasuke.
—No es molestia.
—Tenía miedo… Tal vez… algo podría pasarte.
—¡¿Pero qué dices?! ¿No me conoces?
—¡Por eso lo digo! Eres… muy impulsivo.
—Y tú… ¡muy idiota!
—¡Dei…! —no pude evitar reír.
—Lo arreglaremos en casa… tu abuelo debe estar molesto.
—Seguramente…
Hinata
Cuando Naruto se marchó, Neji enloqueció. Comenzó a golpearme, estaba muy molesto. Quería que lastimara a Naruto, pero no podía hacerlo.
Justo mientras discutíamos eso, Deidara llegó.
Neji siempre ha tenido un carácter fuerte y, más cuando se enoja, explota. A veces, parece que lo merece, pero él es mi hermano y yo no fui capaz de respetar su relación. Ver cómo Deidara lo enfrentó me dolió, porque es mi hermano después de todo.
—Neji… —susurré.
—¡Cállate, estúpida! ¿Llamaste a la policía?
—Sí… ya viene.
—Bien. Ya sabes lo que debes hacer… seguiremos con el plan.
—Neji… no puedo hacerle eso.
—¿Lo prefieres muerto?
—Neji…
—Harás lo que te diga.
Intento moverse pero el dolor lo dobló, intente acercarme pero me miro furioso
—¡No me toques, zorra! —gritó.
—¿Qué… qué pasará con Deidara?
—Le importa mucho su hermanito, ¿no? Veamos cómo lo saca de esta.
Pronto se escucharon las sirenas de la policía acercándose.
—¡Comienza a llorar, estúpida! —ordenó Neji—. ¡Y haz que sea creíble!
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Intocable
FanfictionLo primero que vi fue su gran sonrisa, esa que solo acentuaba mas las arrugas en la comisura de sus ojos, pero lo que mas me impacto es que en cuanto me vio se lanzo a abrazarme Jiraya- oh! Dios... Eres igualito a tu padre (miro a naruto) tu tambien...
