~1~
Naruto
El humo del sexto cigarrillo me quemaba los pulmones, pero era mejor que estar adentro escuchando cómo se follan a mi hermano.
Afuera hacía frío, ese frío áspero que se clava en los huesos y te recuerda que sigues vivo, aunque a veces lo único que deseas sea lo contrario.
Un trago a la cerveza, dos caladas más, y por fin Deidara salió del bar.
-Listo, vámonos... -me arrebató el cigarrillo de los dedos con esa familiaridad de siempre, como si todo lo mío le perteneciera.
Caminamos por la calle desierta, solitaria, envuelta en penumbras. El silencio era pesado, interrumpido solo por el eco de nuestros pasos.
Yo lancé la lata de cerveza medio vacía al otro lado de la calle, como si quisiera deshacerme de la noche misma.
-Genial -bufé-, estaba a punto de pedirle un mejor trato o arrancártelo de encima-
-Tranquilo, llegamos a un acuerdo-
Exhaló humo como quien escupe cansancio
-Si... seran treinta fichas mías y treinta tuyas.-
-Espero que cumpla esta vez.
-Lo hará... -
su voz sonó más como un deseo que una certeza.
El vacío nos rodeaba. Ni un taxi. Ni un alma. Solo nosotros, y ese miedo disfrazado de rutina.
Cuando un coche azul bajó la velocidad para seguirnos, supe lo que se venía.
Dos hombres dentro, con sonrisas baratas y miradas cargadas de alcohol.
-Hey, preciosas, podemos llevarlas a casa...- Sus ojos desenfocado nos miraron -Traemos cerveza y diversión.
Dijo el tipo señalando sus pantalones
La mirada de Deidara cambió. Yo la conocía bien, esa chispa que escondía rabia y burla en partes iguales.
Aun asi se acercó al auto con una calma inquietante y una enorme sonrisa, apoyándose en la ventana, dejando que el humo de su cigarro se colara dentro.
Les arrebató dos cervezas metiendo medio cuerpo por la ventanilla y me arrojó una. No me quedó más remedio que acercarme también.
-Seguro podemos llegar a un buen acuerdo- dije con una sonrisa envenenada
El juego duró poco
Ellos ofrecieron migajas, Deidara devolvió insultos disfrazados de provocación. La tensión creció como una cuerda estirada al máximo, hasta que al final se rieron y desaparecieron a toda velocidad.
- ¡Pf! ¿Medio virgen, Deidara? -lo miré, incrédulo.
Él soltó una carcajada hueca.
-Vamos, hermanito, no es para tanto. Te estaba haciendo publicidad.
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Intocable
FanfictionLo primero que vi fue su gran sonrisa, esa que solo acentuaba mas las arrugas en la comisura de sus ojos, pero lo que mas me impacto es que en cuanto me vio se lanzo a abrazarme Jiraya- oh! Dios... Eres igualito a tu padre (miro a naruto) tu tambien...
