Ni hoy ni mañana

172 19 1
                                        


Naruto

-¿Ahora sí me dirás qué pasa? -preguntó Naruto.

-Nada, Naru... ya te dije... no pasa nada -respondíi

Volteó el rostro; ahora sí me hizo enfadar. Tomé su mandíbula y le obligué a mirarme.

-¡Dímelo! ¡Nadie te conoce como yo! ¿Qué pasó? ¿Fue Itachi? ¿Qué te hizo? -

Sus ojos se cristalizaron.

-¡Le romperé la cara! -grité.

Solté a Deidara y comencé a caminar, pero él corrió y se paró frente a la puerta.

-No, Naru... no me hizo nada... bueno, sí... pero no para que lo golpees, ya lo hubiera hecho yo... -sonrió. Tenía razón.

-Entonces, ¿qué sucedió? -pregunté.

Miró a un lado, nervioso.

-Tú... ¿quieres a Sasuke? -dijo.

Fruncí el ceño; no comprendía qué tenía que ver, pero asentí.

-Y él... te quiere, Naru... -bajó la mirada-. ¿Qué sientes cuando él... te abraza con cariño?

Lo miré confundido, pero pensé cuidadosamente en mi respuesta.

-Es... un extraño cosquilleo... me dan ganas de abrazarlo tan, tan fuerte hasta romperlo... -susurré.

Sonrió.

-Anoche... -dijo, tomó mi mano y me llevó hasta su cama, se sentó a mi lado y con un extraño sonrojo que jamás había visto en él, comenzó a hablar-. Vino a mi alcoba...

-¡¿Te lastimó?! ¡¿Por qué diablos entró así como así?! -pregunté, alarmado.

-Estoy intentando hablar... ¿puedes escucharme? -respondió con calma.

-Lo siento, Dei... -susurré.

-Sí vino... fue culpa mía... yo lo he provocado muchísimo, y anoche nuevamente lo provoqué desde mi balcón. Esta vez me tomó la palabra y vino... él... Naru... -bajó la mirada y susurró-. Me hizo el amor...

-¿Y qué con eso? Ya lo habían hecho antes... -dije incrédulo.

-No entiendes... fue distinto... Naru... me besó, me acarició, me hablaba y me tocaba con mucha delicadeza, con mucho cariño, casi como si fuera a romperme... me dijo... que yo le hacía sentir cosas y... que me quería -comenzó a llorar.

-Hey... ¿qué pasa? ¿No te gustó? -pregunté.

-¡Dios! ¡Claro que me gustó! Yo... solo que jamás había sentido algo así -dijo entre sollozos.

Levanté una ceja.

-¿Hidan...? Estabas enamorado como idiota... -sonreí.

-Exacto, yo estaba enamorado como idiota, pero él no... jamás fue delicado conmigo, jamás me mostró cariño. Lo más lindo que le escuché decir era que tenía "buen culo".

-Sí, tienes buen culo... -dije sonriendo.

-¡Lo sé! Pero... lo que intento decir es que nunca... me trató bien, Naru -me abrazó y ocultó su rostro en mi hombro. Sentí sus lágrimas mojar mi camisa-. Tú crees... ¿que alguien pueda quererme de verdad...?

-Dios... ¡Claro que sí, Dei! -acaricié su cabello y besé su cabeza-. Si Itachi te trató bien... y crees en sus palabras... ¿qué más da?

-Y... ¿si me lastima? -susurró.

-¡Entonces le romperé la cara!, y tú... limpiarás tus lágrimas y le mostrarás lo que se perdió... eres increíble, Dei. ¿No te parece que hemos sufrido mucho ya? Si encuentras un poquito de felicidad, aférrate a ella. Eso hago yo con Sasuke... aunque sé que no será para siempre.

Intocable Donde viven las historias. Descúbrelo ahora