Solo un poco mas

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Deidara

Estaba aferrado al cuerpo de Itachi, no podía calmar mi llanto, itachi no dejaba de acariciarme y aunque se que llora también, de alguna forma siento un alivio en mi alma...

Hablar con ellos y decirles lo que ocurría me hace sentir tan bien, y saber que itachi no me rechaza apesar de ahora saber toda la verdad, Sasuke también llora y se que es por Naruto de alguna forma le duele todo lo que hemos pasado al igual que Itachi... Me quiere... Si me quiere

El celular en mi bolsillo comenzó a sonar, limpie mis lagrimas y me separe de Itachi, lo tome entre mis manos

—Es Naruto...

Tan pronto acepte la llamada escuche el llanto de Ino

—¡NO! MGHHH

—¡NOOOO! Dei... Dei... ¡SUELTALO!

— ¡SE ACABÓ!— la voz de mi abuelo.me causo escalofrios

— Ino.... ¡¿Ino?!— le llame asutado

— va a matarlo... Dei... Dei.. ven... ayudalo...

Mis manos temblaron al escuchar un golpe,  los gritos, el llanto de Ino que cada vez se alejaba más...

Mi teléfono cayo de mis manos, me olvidé de Itachi de Sasuke de todo... Solo quería llegar con mis hermanos, corri a la camioneta de Itachi, y aun sin cerrar la puerta pise el acelerador a fondo, en mi mente no existían semáforos, topes u otros conductores, solo quería llegar con mis hermanos




Naruto

—I... no...

Horrorizado mire como el abuelo tomaba la bolsa negra de su cama y   cargaba a mi hermanita por el vientre arrastrándola con el, minutos después la puerta... El saguan y un auto alejándose

Comencé a llorar

— no... no...

No puedo permitirlo... No va a llevarse a mi hermana... Ella no... Ella no pasará por esto

Presione con mi mano las heridas en mi estómago intentando inútilmente detener el sangrado

—Aghhhh...

Y me puse de pie... Gruñi de dolor con el primero de mis pasos... Pero no me detube... Mi rostro furioso y las lágrimas que caían por el solo demostraban un poquito de el coraje que sentía

Y una vez mas Ino... Mi pequeña hermanita me daba fuerzas para aguantar un poco mas... Solo eso necesitaba

—un poco mas...







Deidara

Estaba cerca de mi casa, faltaban cuatro cuadras, pero al doblar una esquina mire a mi hermano, caminaba a toda prisa sosteniéndose de la pared con una mano y con la otra sostenía su estómago, frene en seco y baje a toda prisa

—¡Naru! ¡Naru! ¿Que...

Mis Ojos se abrieron con sorpresa y comencé a temblar, mi respiración se agito y rápidamente aparte la mano con la que sostenía su estómago

Tenía dos enormes agujeros, la sangre ya había empapado hasta sus tobillos

—na... Naru...

— El... Bar... Se la llevó... Al bar... Ve por ella...

Respiraba con dificultad

—no puedo dejarte

—Estare bien...

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