Conociendo a Neji

225 24 0
                                        


***


Naruto:

Deidara respiraba en mi oído como una amenaza contenida. Cada cinco minutos volvía a recordarme lo mismo, que debía llevarlo con Neji.

Su insistencia fue tal que finalmente accedi, salí al patio con el móvil en la mano y marqué a Neji. Como casi siempre, no contestó. Dejé varios mensajes y despues de ocho llamadas perdidas por fin respondió.

-¿Naruto? Estoy ocupado -dijo, con esa voz que suena más a una excusa que a una razón.

-Perdón por molestar -contesté-, necesito hablar contigo.

-Te llamo más tarde -respondió.

-Por favor, espera. Escúchame -rogué.

Se oyó que Neji hablaba con alguien, luego el ruido de una puerta cerrándose.

-¿Qué sucede? -preguntó.

-Mi hermano... quiere conocerte -dije.

-Dile que no puedo -contestó Neji al instante.

Antes de que pudiera articular otra palabra, Deidara arrancó el teléfono de mis manos. Intenté arrebatárselo, pero fue más rápido.

-¿Neji? -gruñó al auricular-. Vamos rumbo a tu casa y más te vale que estés. Sé en qué universidad estudias, si no estás allí en veinte minutos, vendremos a buscarte.

Colgó. Había cortado la llamada. Me devolvió el móvil con una sonrisa insolente

-¿Ves? No era tan difícil. Toma la chaqueta, nos vamos-dijo, y entró en la casa sin esperar.

Mi teléfono vibró

Mensaje de Neji. "Bien hecho. Esto lo arreglamos después." Respiré, guardé el móvil y fui al cuarto. Deidara ya había terminado de vestirse y peinaba a Ino

Ino me miró y luego a Deidara.

-Oh... Oh...-murmuró con inocencia y preocupación al mismo tiempo

Cinco minutos después estábamos fuera. No era prudente, lo sabía, Deidara había consumido cristal antes de salir y se movía con aquella hiperactividad que degeneraba en peligro cuando alguien lo encendía. Su mirada era demasiado intensa, demasiado fácil de llevar a la imprudencia

Bajamos del bus a dos cuadras del departamento de Neji. Caminamos. Mi pecho se apretaba con cada paso. Deidara sonrió, y tan pronto le indique el departamento golpeó la puerta tres veces con la fuerza de quien no espera que le abran por cortesía.

¿Por que no solo toco el timbre?

Nos abrió Hinata, con esa amabilidad tan caracteristica de ella. Nos invitó a pasar. Nos dejó sentarnos en la mesa y puso un trozo de tarta tarta frente a cada uno de nosotros





Deidara:

-Es un gusto conocerte, Deidara. Te pareces mucho a Naruto -dijo con una sonrisa que pretendía aplacar el ambiente.

-Gracias. ¿Y Neji? -pregunte

-Está en su alcoba. No tardará en bajar -contestó aquella chica

La tarta quedó intacta frente a mí. No tenía hambre; la adrenalina me apretaba las entrañas. Quince minutos después apareció aquel tipo

Alto, cuerpo bien trabajado y rostro atractivo, no me sorprende, despues de todo es mi hermano, claro que tendria buen gusto

Fue directamente hacia Naruto y lo besó con la naturalidad de quien posee. Mi estómago se cerró.

Intocable Donde viven las historias. Descúbrelo ahora