***
Naruto:
—¿Estás bien? —preguntó Hinata con preocupación
—Sí... —respondí—. Debo irme. Por favor... discúlpame
—No te preocupes —murmuró ella.
Esas fueron las últimas palabras que escuché antes de salir, o más bien, de huir de aquel departamento.
Sali a toda prisa, al cruzar el pasillo, vi a Deidara apoyado en la pared del edificio contiguo, fumando como si intentara quemar sus nervios.
Ino, ajena a la tensión, miraba distraída las macetas, flores que parecían pequeñas pruebas de que algo bello todavía existía.
Apreté el paso y pasé junto a Deidara sin mirarle, estaba enfadado, el camino a toda prisa detras mio
—¡Hey! Naruto... —gritó, obligándome a detenerme.
Corrió hasta alcanzarme, se plantó frente a mí y tosió, como quien intenta ahogar la rabia con humo.
—¡Mierda, Naruto! ¡Cálmate! —me dijo con voz áspera.
—¿Eres consciente de lo que hiciste? —le encaré.
—¡Se lo merecía! —contestó sin matices.
La sangre me subió al rostro.
—¡Claro que no! —exploté—.
Deidara negó con la cabeza, sus ojos me miraban con enfado y decepción por partes iguales
—Él te quemó ¡No soy idiota.!
—¡Ya te dije que fue un cliente! —
—¡¿Encerio Naruto?! ¡¿Seguirás defendiéndolo?!—
—¡Deja de meterte en mi vida! ¡No eres mi padre!
Deidara me miró dolido
Mierda
Siempre es muy sensible con este tema
—Dei, lo siento
—Lo sé —dijo, bajando el tono—. Se bien que no lo soy... soy tu hermano.
No pude sostener la mirada. Me arrepentí al instante de mis palabras; la culpa me quemaba más que cualquier insulto.
—Lo siento, Dei —susurré.
—¡¿Por que no vuelves con ese idiota y le mueves el culo?! ¡Entérate! ¡Eso es lo único que quiere de ti!— Miro a ino — ¡nos vamos!—
¡Mierda! Deidara es muy sencible con ese tema... Tomo a Ino de la mano y a paso veloz comenzó a caminar
Fue mi turno de perseguirlo —Dei.... Dei... Lo siento—
Le alcanze y tome su brazo —Perdóname....—
—¡Mierda Naruto! ¿Que carajo te hizo ese idiota para tenerte así?
—Dei... Sabe dónde trabajo, todo lo que tengo que hacer... aun asi esta a mi lado y...— Calle, baje el rostro, es mi hermano y no pensaba hacerle enfadar mas
Suspiro y me abrazo
—Yo te quiero... y no por tu bonito culo
Sonrei
—Prométeme algo, Naru —pidió con voz rota—. Si Neji vuelve a lastimarte, me lo dirás.
—Dei... —empecé.
—¡Promételo! —insistió
Respiré hondo y asentí. No tenía otras armas que esa promesa tóxica, pero era todo lo que podíamos darnos.
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Intocable
FanfictionLo primero que vi fue su gran sonrisa, esa que solo acentuaba mas las arrugas en la comisura de sus ojos, pero lo que mas me impacto es que en cuanto me vio se lanzo a abrazarme Jiraya- oh! Dios... Eres igualito a tu padre (miro a naruto) tu tambien...
