Naruto
Entré al bar tras Deidara, nos cambiamos y nos sentamos en una mesa a esperar clientes. Era lunes, así que sabía que no habría mucho trabajo.
—¿Qué piensas, Naru? ¿Es por tu nuevo amiguito? —preguntó Deidara.
—Sí… es buen tipo. Me dio 500 dólares y no se metió conmigo —sonreí con amargura.
—Y hasta nos trajo… pero no me has contado… Según yo, te fuiste con Neji, ¿no?
Al escuchar ese nombre, mis pensamientos se llenaron de confusión. ¿Tenía Neji a alguien más? Después de todo, Sasuke no me conoce; ¿qué razón tendría para mentirme?
—¡Hey! Naruto, ¿me escuchas? —interrumpió Deidara.
—Sí… lo siento —contesté distraído.
—Estás muy extraño hoy…
Por suerte, Hidan entró en ese momento y me salvó del interrogatorio de Deidara. Se metió con mi hermano en el VIP y no se fue hasta que el bar cerró. Yo trabajé algunas mesas con Kiba y Suigetsu, pero mi mente no dejaba de pensar en Neji. Me dolía.
Esperé a Deidara en los camerinos y, como sospechaba, salió ebrio y drogado después de pasar la tarde con Hidan.
Llegamos a casa y esa noche el abuelo escogió a Deidara. Lo esperé casi una hora mientras mi cabeza no dejaba de darle vueltas al mismo asunto.
Cuando Deidara entró después de calmarse, ambos nos acostamos a dormir. Por la mañana siguiente era mi turno de llevar a Ino, pero le dije a Deidara que no me sentía bien. No quería preocuparlo, y menos con una mentira. Sabía que no se negaría, así que se encargó de llevar a Ino a la escuela. Desayunamos juntos y, en cuanto salió, yo también salí. No podía soportar más la duda que me atormentaba.
Llegué a la universidad de Neji y me senté en una cafetería cercana con perfecta vista a la entrada. No quería creerlo: ¿de verdad Neji tenía a alguien más? De alguna forma lo sospechaba… después de todo, él tenía que soportar que yo me viera con otros hombres por mi trabajo, pero… ¿por qué no me lo dijo? Siempre me hacía sentir que yo era el único, y siempre lograba que me sintiera culpable.
Esperé casi dos horas. La mesera ya comenzaba a mirarme raro porque no había pedido nada más, y entonces lo vi: salía de la universidad abrazando a una chica con uniforme de porrista que se colgaba de su cuello. Neji se veía feliz, sonreía como hace mucho no lo hacía conmigo.
Pagué el café y salí a toda prisa. Crucé la calle; no quería hacerle una escena, pero sí quería que me viera para que después no pudiera negarlo.
Me topé con ellos de frente. Neji me miró, pero de inmediato desvió la mirada, pasando su brazo sobre la chica y pasando junto a mí sin voltear. La llevó a su auto, le abrió la puerta caballerosamente, subió y se marcharon. Me rompió.
Las ganas de llorar me invadieron. Me coloqué las gafas, mordí mi labio con fuerza para no llorar y comencé a caminar. Solo quería alejarme. Pasé por una tienda de autoservicio, compré cervezas y me senté en un parque cercano, comenzando a beber una tras otra.
¡Sí, seré idiota! Tantas veces lo defendí, tantas veces peleé con Deidara por él… y hasta aguanté todo lo que hacía conmigo. Todos me lo decían, yo era el único que no quería creerlo. Lloraba y me sentía muy mal.
Cuando las cervezas se terminaron, saqué de mi bolsillo una bolsita con cocaina. Era más de un gramo y no me detuve hasta terminarlo.
Mi celular sonó por décima vez. Era Deidara. Sé que está preocupado, pero no quiero verlo. No quiero volver a casa. No quiero que me vea así.
ESTÁS LEYENDO
Intocable
FanfictionLo primero que vi fue su gran sonrisa, esa que solo acentuaba mas las arrugas en la comisura de sus ojos, pero lo que mas me impacto es que en cuanto me vio se lanzo a abrazarme Jiraya- oh! Dios... Eres igualito a tu padre (miro a naruto) tu tambien...
