Capítulo 24

1.1K 69 3
                                        

—¿Qué necesitas?— Preguntó la pelirroja mujer al ver entrar a la delgada chica

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.


—¿Qué necesitas?— Preguntó la pelirroja mujer al ver entrar a la delgada chica.

—Carlisle no tuvo culpa alguna— La pelirroja chasqueó la lengua y negó.

—Carlisle rompió a Marlon más de lo que cualquier otra persona hizo—Alice sonrió triste hacia la mujer y le entregó una carta.

—Edward hizo algo muy estupido, Carlisle fue a Volterra a implorar su perdón, pero solo terminó en la muerte del clan, Carlisle nunca quiso dejarlo.— La pelirroja asintió y tomó aquel pedazo de papel.

(...)

Edward desapareció, se llenó de coraje al saber que Bella no era su compañera, al saber que yo te elegiría, al saber que nada me alejaría de ti.

Yo cedí ante el egoísmo de un hijo, cedí y cedo, iré unos días a buscarlo, Volterra, los Vulturi y yo somos amigos, y aún que dudo que nos perdonen la vida, anhelo que así sea, tu recuerdo trataré de enterrarlo ante los ojos de Aro, tú seguridad es lo más importante para mi.

Tal vez no vuelva, tal vez algo más suceda, algo tan incierto como el futuro donde tus brillantes ojos con los míos ya no podrá crear un amanecer perfecto.

Aún que la energía abandone mi cuerpo mi corazón te pertenecerá, me enamoré, estoy irrevocablemente enamorado de ti, de tu risa y sonrisa, de tu fortaleza y debilidad, de tu creatividad y diversión, de tu cuerpo y alma; desde el momento en el que te vi entrar con ese olor a libros y tabaco, desde ese momento supe que serías mi perdición, caí rendido ante aquel imponente hombre, ante el soñador, ante el brujo, ante el amor.

¿Me perdonaras?

¿Me olvidarás ?

Dañare tu corazón, mis manos quebraran tu ser, no estaré en tu último suspiro, ni tú en el mío, pero no sería yo si abandono a mis hijos.

La muerte toca nuestra puerta, nos asecha, mi sol al fin evaporó el agua de tu mirada, convirtiéndose ya no en una vista admirable, si no en un momento agobiante.

Moriremos sabiendo que alguien nos amo profúndame, que alguien nos comprendió, moriré tranquilo, porqué de lo único que me arrepiento es de no haber pasado una eternidad más larga contigo, y aún que nuestro efímero momento fue quebrado por la agobiante realidad de nuestros mundos, mi corazón te pertenecerá, hoy, mañana, en otra vida, en un sueño, en una ilusión, y en este; mi último adiós.

Te amo aceano, te amo Marlon, y agradezco haber sido digno de tu amor.

(...)

April suspiro reprimiendo sus lágrimas, girando a ver la la chica que tenía una mirada completamente rota, Alice, el brillo que aquel ángel los Vulturi la quebraron.

— No pude regresar antes para notar la carta, y entregarla a Marlon, vivía mi propio duelo, y no podía volver a la casa que tanto dolor me provocaba. — April abrió sus brazos recibiendo el impacto de Alice.

— Marlon sabía que tú seguías aquí, me negaba a verlo, no podía ver a mi alma gemela morir, pero todo el tiempo me escribía...

" Alice regresará por un consuelo, su brillante corazón sonó al caer tan ruidosamente que mi mente despertó, dile que nunca fue su culpa, que los ame, ame a cada hijo de el, incluso a Edward, cada parte de ellos me recordaba al amor de mi vida, Alice no te lamentes por lo que esté brujo no consiguió, vive, crea, construye, tu eres amor, y mereces la vida que tienes"

— Ese idiota sabía todo, era perseguido más que por sus pensamientos por su aquelarre, se culpaba cada día por lo que sus hermanos vivían, Marlon anhelaba morir, no soportaba tanto peso, nunca te culpes, Amo, grito y río, recibió a la muerte con un café, y con un mal chiste sin duda. — Alice asintió abrazando más a la pelirroja.

—¿Y Bella?— April sonrió.

— Hizo tres carreras en Harvard, Marlon la recomendó, y financió muchas cosas de ella, adoptó a tres niños en sus inumerables viajes, Charlie murió hace no mucho, 31 años después de lo de Marlon, conoció a sus nietos y vio a su hija triunfar, los Murcen murieron al mismo tiempo todos, distintas causas, misma hora, misma fecha, Cristina tiene su hospital, Meredith sus bellos hijos, ambas lo recuerdan con amor, una en su hijo, y otra en su hospital.— April respondía.

— Mi princesa es abogada y arquitecta todos continuamos con nuestra vida—

— ¿Por que nunca se casaron?— April sonrió melancólica.

— Bella siempre argumento que buscaba algo tan real y sincero como lo de esos dos hombres, pero ninguno era tan real como ese amor—

— ¿Y tú?—

— Yo sigo ahí, en la amaca donde conocí a mi alma gemela, aún revivo con agonía su ser, soy jubilada por la marina, y tengo una vida tranquila ahora.—

Alice escucho un poco más a la pelirroja, para después irse sin voltear al pasado, dejándolo como un recuerdo inolvidable pero solo eso un recuerdo.

Una historia donde las almas gemelas no vuelven a coincidir, donde el mundo quiebra a las personas, un mundo donde todos sobreviven y nadie vive, una historia más donde dos amores no pudieron ser, no es la primera ni la única, pero si una de las escritas.

Hola holaaaaa, con esto cerramos Marlon, y me complace anunciar que habrá una última parte, donde espero recuperar un poco sus lágrimas derramadas

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Hola holaaaaa, con esto cerramos Marlon, y me complace anunciar que habrá una última parte, donde espero recuperar un poco sus lágrimas derramadas.

Espero y me sigan leyendo, en esta y el resto de mis historias, a la larga corregiré mis faltas gramaticales y de cohesión, soy nueva en esto, y agradezco su compañía.

Tengo historias muy bonitas además de estas, trabajo en todas tan rápido como la carrera y trabajo me dejan, los tqm mil, cambio y fuera. ❤️

MARLON, Carlisle CullenDonde viven las historias. Descúbrelo ahora