Jungkook me seguía en casi todos los lugares de la casa. Parecía más mi enfermero que mi esposo.
—Te saqué una consulta médica. Tienes turno hoy a las 15:30 horas.
—No iré, porque una vez que estás ahí tienes que pagar y eso está muy caro.
—Amor, te caes del sueño que tienes, no puedes mantenerte despierto y eso no está bien.
—Debe de ser una bajada de ánimo nada más. Verás que yo estoy bien y me voy a recuperar.
—No te creo. Hay que ir a la consulta médica y ver. Total, no perdemos nada si estás sano.
—Perdemos plata, y no estamos en condiciones de perder eso ahora. Ve a trabajar y luego ven, que te estaré esperando con la cena ya preparada.
—Si voy a trabajar, no irás al hospital. Te estoy conociendo. Además, es mejor perder plata que verte morir.
—No voy a morir. Solo ve a trabajar que yo me quedo aquí y te preparo la cena. Por favor, solo ve a trabajar.
Él, entre quejas, se fue. Sabía que cada día libre sería una gran pérdida.
—Dormiré un rato más y luego me voy a levantar para poder comer algo. No creo que duerma mucho, tengo sueño, pero no tanto.
Cerré los ojos. Fue un gran error si lo pienso ahora, porque solo desperté cuando Jungkook me llamó.
—Dime que no te pasaste toda la mañana y tarde durmiendo. Eso no es normal.
—Me levanté, pero no me cambié el pijama nomás. Ahora tengo que preparar la cena.
Me levanté algo cansado. Mi vista no era la mejor y de verdad que estaba mareado.
—Siéntate. —él pronunció la palabra algo molesto—. No puedes ni estar parado.
Veo que saca su celular e intento llamar su atención para que deje de hacer lo que hace.
—Mañana iremos a una consulta médica. No voy a dejar que sigas así, ya no.
—Mañana es sábado, amor. No hay médico que atienda ese día. Podemos, por favor, cenar tranquilos al menos y después podemos hablar.
—Uno privado sí. Costaría un poco más, pero te atenderá, quieras o no.
—Mañana vienen Jimin y Tae. También vendrán otros amigos para pasar el día aquí. ¿En serio quieres ir al doctor?
—Sí. Le diré por mensaje a todos que a tal hora nos vamos al doctor.
—Podemos ir el lunes. No me voy a negar, iré el lunes contigo. Además, no costará tanta plata si es entre semana.
Logré hacer que cambiara de opinión. No era por miedo a saber qué es lo que tengo.
—¿Quieres ir a bañarte? No logramos celebrar bien nuestro aniversario.
—No harás que cambie de opinión con eso. Estoy decidido a llevarte.
—Pero la otra semana. —me acerqué a él para lograr besarlo y tenía intención de llevarlo a la cama y acostarnos un rato—. Vamos a nuestro cuarto.
—Yoongi, estoy cocinando y no puedo dejar esto así. Yo quiero comer y tú deberías comer también.
—Vas a comer, pero más tarde. Vamos andando y lo calentamos después.
—Muy tentador todo, pero NO. Vamos a comer lo que intenté hacer, porque no me salen bien las comidas, y luego hacemos lo demás.
—Le quita lo divertido a todo. Venga, que te ayudo a cocinar porque esto se está quemando.
—Bueno… sabe que no soy bueno en esto y lo eché a perder. No hay plata y yo echo a perder la comida.
—Se puede comer igual. Si le ponemos limón y sal, tendrá el sabor justo y ni se sentirá quemado.
Nos fuimos luego al comedor. Probé la comida, pero nos dimos cuenta de que de verdad no se podía comer.
—¿Quieres agua? Es lo que podemos tomar por ahora. Cuando tenga más plata compraré algún jugo para poder tomar con la comida.
—No es necesario gastar en eso. Podemos tomar agua y comer bien.
—Si tú lo dices, no puedo contradecirte o no tendré regalo esta noche.
Él, después de la cena, entró a bañarse. Yo agarré su celular para cancelar el turno, pero vi un mensaje de un conocido:
---
Tienes mi plata?
No es por intenso, pero me dijiste
que me devolvías al otro día y
yo tengo cosas que pagar también.
Jungkook:
¿Cuánto era lo que me prestaste?
Te transfiero ahora, pasa tu cuenta
de nuevo.
---
Gracias. Para la próxima
no pidas mucho si no podrás
devolver en el tiempo indicado.
---
Pasé plata a la cuenta de Jungkook y así poder transferirle al chico.
—Jung. —él salió con la toalla puesta y sin apagar la ducha—. ¿De dónde pediste la plata para pagar la luz y las otras cosas?
—¿Qué haces con mi celular y el tuyo? Supongo que no hiciste lo que estoy pensando.
—Te pidió la plata. Le transferí lo que estaba pidiendo y así deja de molestar.
—Esa plata la estamos ahorrando para algo importante y le dije al chico cuándo podía conseguir su plata. Solo que ahora no podía aún.
—Está bien. Ya lo devolví yo. Luego podemos ahorrar otra vez y ahora es mejor pagar la deuda.
Él volvió a entrar al baño. Yo miré la plata que quedaba en ahorro y sabía que eso no era suficiente para lograr una cita para la adopción.
—Amor. —entré y lo abracé por detrás—. Todo va a mejorar. No tienes por qué ponerte tan triste.
—No lo entiendes. —él se giró para verme y yo lo seguí abrazando—. Cada día perdemos más de lo que ganamos. Si seguimos así, no nos dejarán adoptar un niño.
—Estamos en la época de una mala economía. Podemos remontar y verás que quedará en el olvido todo eso.
Se mantenía serio. Su mente debía de estar pensando en muchas cosas justo ahora.
—Jungkooki… —lo besé; él, al principio, no me siguió el beso, pero después lo hizo.
—Vamos a la cama. —acepté esa idea—. Te haré soñar con muchas cosas muy bonitas.
Él apagó la ducha y cuando salió primero para poder pasarme la toalla y no mojar el piso, sentí que llegaba uno de los mareos.
—Jung. —él me miró y, al querer dar un paso, me caí—. No me lleves al doctor.
Al despertar, nos estábamos yendo en un auto a todo dar. La cara de él mostraba miedo y, por la hora que era, sabía que nos iban a cobrar una fortuna.
—Jungkook…
—No, no jodas, Yoongi. Ahora mismo nos vamos al hospital y veré qué tienes.
—Baja la velocidad, no llegaremos si tenemos un accidente en la carretera.
Me dormí sin lograr escuchar la respuesta de él, y aumentó el dolor de cabeza.
ESTÁS LEYENDO
Mi Último Respiro
Short StoryJungkook y Yoongi estaban felizmente casados,se habían mudado juntos y estaban queriendo adoptar a su primer hijo,pero al parecer el destino tiene planes totalmente diferentes para ellos dos. Quédense a averiguar que pasara en sus vidas ¿estas disp...
