Salí de la habitación de Yoongi. Fui a la mía para poder hablar con mi esposa.
—¿Cómo le diremos esto a los niños? Ellos de verdad quieren a su tío.
—Les diremos lo mismo que les dijimos cuando tu padre falleció.
—En ese entonces eran más chiquitos… ahora van a entender que están viendo a su tío morir.
—¿Qué…? —Hoseok me escuchó—. ¿El tío está enfermo? ¿Por eso vino?
—Llama a tu hermana. —salió corriendo y yo quedé nervioso.
—Estoy contigo, como esa vez. Puedes decirles, ellos lo van a entender.
—Papá… —ambos ingresaron—. Hoseok dijo que querías hablar con nosotros.
Los senté en la cama y tomé una mano de cada uno de mis hijos.
—¿Recuerdan lo que le pasó al abuelo? Que poco a poco se iba durmiendo y…
—Después ya no despertó. ¿Eso le pasará al tío? ¿Se dormirá como el abuelo?
—Sí. —Hoseok negó varias veces—. ¿Recuerdas que tú le contabas tus cosas al abuelo y él se alegraba por tus logros? Ve a contarle tus cosas a tu tío y dile que eres el primero en tu clase.
Él secó sus lágrimas y sonrió. Salió de la habitación y la más grande no reaccionaba.
—Bebé… —sostuve ambas manos— dime algo, por favor. ¿Qué te pasa?
—El tío no podrá estar en mi graduación. ¿Cuánto tiempo le queda? Quizás llegue para mi fiesta de cumpleaños…
—No… A él solo le quedan menos de dos semanas de vida. Él…
—No… —quiso correr y la sujeté—. Yo quería estar con él. Quería ser mayor de edad y poder ir a buscarlo. ¿Por qué? ¿Por qué no podrá estar ahí?
—No lo sé… Solo sé que él te ama y que puedes disfrutar de su compañía estos días.
—Esto fue tu culpa… —se soltó de mi agarre—. Tú jamás lo buscaste.
Ella salió molesta y yo me arrodillé. Mi esposa me abrazó para darme calma.
—¿Yo soy el culpable? Él fue quien se fue y jamás regresó, pero… ¿yo soy el culpable por no seguir en contacto?
—No llores. Ambos son culpables; tú por no permitir que volviera cuando se comunicó contigo esa vez, y él por dejarte con la carga de cuidar a tu padre.
—No podré verlo así… no seré fuerte esta vez. Él es mi hermano pequeño.
—Recuerda que lo ayudaste como pudiste. Le conseguiste un buen trabajo a su esposo y siempre lograste que no lo despidieran cuando pedía dinero por adelantado. Sabes que Jungkook jamás se endeudó con bancos o prestamistas por el bien de Yoongi. Lo cuidaste todos estos años desde lejos, y ahora te toca cuidarlo de cerca. Amor, no te des por vencido, porque tú no eres así.
—¿Por qué me dices esto ahora? —ella limpió mi rostro—. ¿Por qué?
—Porque no quiero que pienses ni por un segundo que no fuiste un buen hermano mayor. Lo ayudaste a tu manera, pero lo hiciste, y eso siempre será lo bueno de ti. Tienes un corazón de pollo, aunque no lo quieras admitir.
—Y tú sabes cómo usarlo a tu favor. Siempre te sales con la tuya.
—Te conozco… —me dio un tierno beso—. Ahora ve con tu hermano y pregúntale si necesita algo.
Limpié mi cara y me dirigí a su habitación. Lo vi durmiendo muy calmado.
—Yoongi… —lo moví algo brusco; tenía que verificar que seguía con nosotros.
ESTÁS LEYENDO
Mi Último Respiro
Short StoryJungkook y Yoongi estaban felizmente casados,se habían mudado juntos y estaban queriendo adoptar a su primer hijo,pero al parecer el destino tiene planes totalmente diferentes para ellos dos. Quédense a averiguar que pasara en sus vidas ¿estas disp...
