Ese día volvió a casa con los hombros pesados, como si llevara una pila de ladrillos sobre su espalda, una carga que parecía volverse más insoportable con cada día que pasaba.
Al llegar, no dijo nada. Simplemente subió a su habitación.
Kushina, preocupada, lo siguió. El aire a su alrededor estaba impregnado de tristeza, un aroma que con el paso de los días se había vuelto más reconocible, más denso.
—Hice ramen, tu favorito —dijo con suavidad, intentando romper el silencio.
—No tengo hambre —fue lo único que obtuvo como respuesta—. Gracias igual, mamá.
Esa mañana todo parecía estar bien. Kushina había sentido que su hijo, al fin, comenzaba a mejorar un poco. Pero ahora no estaba tan segura. Quizás dejarlo ir en ese estado no había sido una buena idea.
Naruto estaba cerca de entrar en celo, y eso la preocupaba aún más. Con todo lo que había pasado, el estrés podía adelantar el proceso... y era lo último que querían en este momento.
—Te lo dejaré en la puerta. Por favor, come, hijo.
Cada palabra le pesaba en el pecho como una piedra. Se sentía culpable. Su corazón estaba demasiado sensible, su mente desbordada.
Tumbado en su cama, ya no tenía lágrimas. Solo un vacío inmenso, oscuro, que amenazaba con devorarlo por completo.
Entonces, la luz de su laptop lo sacó de su ensimismamiento.
Un mensaje.
Tienes un nuevo mensaje de "Cuervo Blanco".
Naruto frunció el ceño. Había olvidado que dejó su cuenta abierta antes de salir. Vio el mensaje en pantalla: un simple "Hola". Y sin pensarlo, dejó que su frustración explotara en palabras.
Kitsune94:
Todo esto es tu culpa. Seguí tu estúpido consejo.
Mi vida se fue a la mierda.
Todo el mundo parece odiarme.
La persona que amo me traicionó en mis propias narices.
Me caí por las escaleras.
Todo mal.
Y es tu culpa.
Envió el mensaje sin pensarlo dos veces.
Pasaron dos horas. Dos horas sin respuesta. La rabia se fue apagando, y con ella llegó la culpa. Se dio cuenta de que se había desquitado con la persona equivocada. Cuervo Blanco no le había obligado a nada. Solo le dio un consejo, uno que él mismo pidió.
Suspiró y comenzó a escribir una disculpa. Pero antes de enviarla, apareció un mensaje en pantalla:
"Cuervo Blanco está escribiendo..."
Unos minutos después, el mensaje llegó.
CuervoBlanco:
Entiendo que estás frustrado, pero nadie te dijo que mi consejo era el correcto ni que debías seguirlo.
Tú me pediste ayuda. Yo solo te dije lo que yo haría, pero nunca te obligué a nada.
Tampoco es justo que me culpes a mí.
Las decisiones importantes duelen.
Naruto sintió un nudo en la garganta. Era cierto.
Todo lo que dijo Cuervo Blanco era cierto. Él había sido un idiota. Rápidamente, comenzó a escribir otra disculpa.
Pero antes de poder enviarla, un cartel apareció en su pantalla:
"Ya no puedes enviar mensajes a Cuervo Blanco."
Lo había bloqueado.
Naruto sintió que algo dentro de él se rompía aún más. Se dejó caer contra la almohada y susurró para sí mismo:
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TuOtraMitad.Com | KakaNaru | OMEGAVERS
FanfictionEl solo deseaba ser un omega, un dulce y tierno omega al que su alfa pueda mimar, abrazar y llenar de besos, caricias y regalos, poder tener muchos cachorros y... Miró la lista de la escuela que había sido colgada con los resultados de lo estudios r...
