—Si Kakashi fuera el culpable, ¿dónde están las pruebas? —La voz de Shikamaru resonó con fuerza en la oficina de su padre, su tono más duro de lo habitual.
Shikaku suspiró pesadamente, pasándose una mano por el rostro cansado. Sabía que su hijo tenía razón, pero su posición no le permitía moverse con libertad. Frente a él, Shikamaru lo miraba con rabia contenida, sus puños apretados a los costados.
—Lo único que tienen es un maldito video sin sonido de él abrazando a Naruto en un parque. ¡Eso no prueba nada!
Shikaku desvió la mirada. No le gustaba admitirlo, pero estaba de acuerdo. Aún así, Minato había llegado a la estación con su abogado y aquella cinta, exigiendo un arresto inmediato. Su autoridad y el peso de su nombre hicieron imposible negarse. Si no lo hacían, Minato amenazó con mover influencias para hundirlos a todos.
—Lo sé, Shikamaru —respondió con un tono grave, su mirada sombría—. Pero órdenes son órdenes. Hasta que la fianza sea pagada, no hay nada que pueda hacer.
—¡Maldita sea! —Shikamaru golpeó la pared con frustración, el sonido seco resonó en la habitación. Respiraba con dificultad, su mente trabajando a mil por hora. Sentía un nudo en el estómago, una mezcla de impotencia y furia. Su amigo estaba desaparecido, Kakashi estaba pagando por algo que no hizo, y él... él no tenía aún las piezas suficientes para resolver el rompecabezas.
Shikaku observó a su hijo, reconociendo el fuego en sus ojos. No le gustaba verlo así, pero sabía que si alguien podía desentrañar la verdad, era él.
Sin decir más, Shikamaru salió de la oficina y se encerró en su cuarto. Se dejó caer sobre la cama, cerrando los ojos mientras trataba de poner en orden el torbellino en su mente.
Debía encontrar la manera de sacar a Kakashi.
Debía descubrir dónde estaba Naruto.
Y sobre todo, debía averiguar quién estaba detrás de todo esto antes de que fuera demasiado tarde.
Con el paso de las horas, Shikamaru abrió los ojos con una sensación de urgencia clavada en el pecho. No podía seguir perdiendo tiempo. Se levantó de golpe, frotándose el rostro con ambas manos antes de salir de su habitación.
Caminó con pasos firmes hacia el despacho de su padre, su mente funcionando a toda velocidad. Debía sacar a Kakashi de la celda, cueste lo que cueste. Su plan solo podria funcionar si el estaba afuera a su lado.
Al llegar, empujó la puerta sin esperar invitación.
—Necesito ver cuánto es la fianza —dijo sin rodeos, su voz grave y determinada.
Shikaku levantó la vista desde un montón de papeles y suspiró pesadamente.
—Es ridículamente alta. Minato se aseguró de que fuera prácticamente impagable.
—Dímela de todas formas —insistió Shikamaru, su paciencia al límite.
Cuando su padre mencionó la cantidad, su mandíbula se tensó. Minato realmente estaba jugando sucio.
Pero no se iba a rendir. Sacó su teléfono y comenzó a buscar algun tipo de contacto que pudiera servir para dar con la madre de Kakashi, ya que no le permitiero hacer una llamada y al ser mayor, no debian informaler nada.
Si alguien podía ayudarlo a pagar esa cantidad, era ella. No le gustaba la idea de pedirle dinero, pero no tenía opción. Cada segundo que pasaba, Naruto seguía en manos de su secuestrador y Kakashi seguía tras las rejas por un crimen que no cometió.
No podía permitirse el lujo de esperar más.
Shikamaru apretó el teléfono contra su oído, marcando número tras número con la esperanza de encontrar un contacto útil. Llamó a Neji, a Lee, a Tenten... pero nadie tenía conexión alguna con Kakashi o su familia. Era como si el peliplata estuviera aislado del mundo.
ESTÁS LEYENDO
TuOtraMitad.Com | KakaNaru | OMEGAVERS
FanficEl solo deseaba ser un omega, un dulce y tierno omega al que su alfa pueda mimar, abrazar y llenar de besos, caricias y regalos, poder tener muchos cachorros y... Miró la lista de la escuela que había sido colgada con los resultados de lo estudios r...
