Capitulo 1 - Alfa

1K 79 10
                                        

—Hijo, ¿qué te gustaría ser cuando crezcas? —preguntó Kushina con dulzura, acariciando con ternura el cabello de su pequeño, que descansaba en su regazo.

El niño alzó la mirada, iluminada por la inocencia y la emoción, y con una sonrisa radiante respondió sin dudar:

—¡Quiero ser un lindo Omega, mamá! —exclamó con entusiasmo mientras se bajaba de su regazo y la miraba fijamente a los ojos—. Quiero tener un Alfa como papá, que me cuide, me mime y me dé tanto amor como él te da a ti.

Kushina sintió cómo su corazón se llenaba de calidez. La sinceridad en las palabras de su hijo la conmovió profundamente. Ver reflejado en él el amor que ella y Minato compartían le hizo sentir que estaban haciendo bien las cosas, que su hogar estaba lleno de amor. Sonrió con orgullo y, sin poder evitarlo, lo atrajo de nuevo hacia su pecho, abrazándolo con todo el cariño de una madre.

—Entonces, crecerás rodeado de mucho amor, mi niño —susurró, besando su cabecita con ternura.

—Entonces, crecerás rodeado de mucho amor, mi niño —susurró, besando su cabecita con ternura

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

—Oye, Sasuke... —murmuró un rubio con las mejillas encendidas de vergüenza, jugueteando nerviosamente con sus manos—. Cuando crezca... y me digan que soy un Omega...

Sasuke alzó la mirada con curiosidad y dejó el juguete que tenía en las manos en el suelo.

—¿Sí? —respondió, inclinando la cabeza con interés.

Naruto respiró hondo y, con un sonrojo aún más intenso, soltó de golpe:

—¿Te... te casarías conmigo?

El silencio duró apenas un segundo antes de que Sasuke soltara una risa suave.

—Pareces un tomatito —dijo divertido, observando las mejillas rojas de su amigo.

—¡No te burles! —protestó Naruto con un puchero, frunciendo el ceño.

Pero para Sasuke, aquella expresión era la cosa más adorable del mundo. Sin pensarlo demasiado, se acercó despacio y dejó un suave beso en su mejilla.

—Sí, me casaré contigo, tonto.

Y, en ese instante, el pequeño Naruto de apenas cinco años grabó aquel recuerdo en lo más profundo de su corazón. Uno de los más hermosos que atesoraría por siempre.

Doce años después

—Oye, temee, hazte a un lado, ¿quieres? —gruñó un rubio recién despertado, su voz aún cargada de sueño y fastidio.

—Fuiste tú el que insistió en dormir juntos, así que no te quejes —respondió Sasuke con su habitual calma, sin siquiera abrir los ojos.

Naruto bufó, pero terminó acomodándose mejor contra él. De todos modos, faltaba poco para que la alarma sonara y tuvieran que ir al colegio.

Ese día era especial. No solo para él, sino para toda su generación. Hoy recibirían los resultados de la revelación de su raza.

Naruto había esperado este momento durante años. Por fin sabría si era Alfa, Beta o... lo que más anhelaba en su corazón: un Omega.

TuOtraMitad.Com | KakaNaru | OMEGAVERSHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora