catorce

250 8 0
                                        

Danilo
Me quede esperando a que la Vica saliera para volver a la joda con el resto. Mientras esperaba ahí lo único que pensaba era en lo enamorado que me tenía. Me encantaba todo ella, por eso la quería para mi solo y por eso me enojé tanto cuando pasó lo del Kiru. Por ahí esta mal decirlo así, pero yo la hago corta, lo que es mio, es mio y no lo toca ningún otro gil, y yo quería que la Vica fuera mía porque yo ya era suyo hace bastante.
Entonces salió, le pasé el brazo por el hombro y salimos al patio con el resto. Estuvimos un rato ahí, con un grupo de pibes fumando porro a un costado, hasta que le susurro al oído:
- Me quiero ir a la mierda de acá, nosotros dos nomá'.
- ¿Ahora?
- Ahora.
- Dale, vamos.
Salimos por el portón y arrancamos a caminar hasta la plazita donde se jugaban los partiditos.
- Pensar que acá le metimos 4 goles a tus amigos. - La peleo.
Ella me da un empujoncito con la mano.
Nos acostamos en el pasto, estaba re linda la noche, va que sé yo, todo me parecía lindo mientras estuviera Ludovica al lado mío.

Ludovica
- Pensar que en esa cancha me hice la que te iba a cagar a palo ¿Te acordas? - Le digo acordándome del ultimo partido con Hernán. Qué diría la Vica de ese momento si le digo que el uruguayo se convirtió en mi pibe.
- Si, un miedo me dió. - Me responde sarcásticamente. - Me acuerdo y escalofríos me dan.
- No te hagas el vivo, que te cago a palo ahora. - Le digo peleandolo y giro la cabeza para mirarlo.
- ¿Ah si? ¿Tan mala so' vo'? - Gira y se pone encima mio, sosteniéndose con el brazo.
- ¿Queres ver? - Le dije y le encaje un beso.
Yo gire sobre mi dejándolo a el abajo mio, puso su mano en mi cadera y me dijo al oído:
- Me encantas loquita.

...
Fuimos a su casa a dormir, total Seba seguramente se quedaría a dormir en lo de Jorge.
Estábamos acostados en el colchón de su pieza, como siempre yo acostada en su hombro y el jugando con mi pelo.
- Todavía no me contaste como te hiciste lo del brazo. - Le digo.
- El mismo cheto forro de la otra vuelta se calentó y me tiró contra el arco, me agarró y me empujó el gil. Pero bueno ya ta', mejor ni me acuerdo porque me da una re bronca, no puedo jugar hasta que en 45 días me saquen la bosta esta.
- ¡¿45 dias?! Es una bocha de tiempo.
- Si, viste, pero bueno, qué se le va a hacer. El médico me dijo que no era grave así que me va a quedar el brazo igual que ante'.
- Que bueno eso, una re paja andar de novia con un manco. - Le digo en joda, el se ríe.
- Bueno eh, mira que por 1 mes y medio soy manco, chistosa.
- Entonces capaz es mejor que cortemos lo nuestro acá...
- Pelotuda. - Me responde haciéndose el ofendido.
- Manco.
- Ahh listo, así quedamos vos y yo.
- Mentira mi amor. - Le doy besos en toda la cara. - No te dejo ni aunque te falten las dos patas.
- Y aunque me faltaran las dos patas te seguiría ganando a vos y al Hernán en el fútbol. - Me responde, yo lo miro con cara de orto. - Bueno, che, era mi turno de joder.
Los dos nos reímos.
Nunca me había sentido así con nadie, que me entendieran tanto, que me cuidaran, que me quisieran y me lo hicieran saber, ni con Hernán que era mi mejor amigo. Con Danilo era todo distinto, yo era distinta cuando estaba con el, sacaba lo mejor y lo peor de mi, todo se sentía más fuerte con el, por eso me hacía hacer cosas que por cualquier otro pibe no hubiera hecho, como arrodillarme como lo había hecho ese día...
El ya se había dormido, me di cuenta porque dejó de jugar con mi pelo y empezó a respirar más lento, siempre se dormía re rápido el, y yo no tarde mucho más y también me dormí.

...

Al otro día me desperté, Danilo estaba despierto mirando al techo, girando su dedo entre mis rulos.
- Buen dia, gordito. - Lo saque de sus pensamientos.
- ¿Desde cuando estas despierta vos? - Me pregunta sorprendido.
- Recién me despierto. - Respondo
- Ahh, entonces buen día, loquita. - Me dice y me besa la frente.
- ¿En qué pensabas?
- No sé, en Seba, en vos, en una bocha de cosas, a la mañana me pongo pensador.
- Pensativo, boludo. - Lo corrijo. - ¿Que pasa con Seba? ¿Y conmigo?
- Bueeno, eso. Con Seba nada, esta cada vez más falopero, ¿viste? Me preocupa porque es la única familia que me queda el loco... - Yo sentía su corazón latir bajo mi oído, con fuerza y rápido. Hace una pausa y suspira. - Y con vos, que te amo.
Moví la cabeza para poder mirarlo, el bajo la mirada hacia mi.

Danilo
Me había despertado temprano ese día, era Domingo, ni siquiera tenía que entrenar pero no me había podido dormir de vuelta. Me puse a pensar en boludeces, medio bajoneado estaba ese día, pero la tenía a Vica dormida sobre mi pecho, y no había nada más lindo, la miraba y no podía creer que un boludo como yo estaba con una piba así, sus rulitos, su carita, la amo toda. Y se lo quería decir, quería que ella supiera que yo la amaba. Entonces se despertó, nos dijimos buen día y me pregunta que en qué pensaba:
- ¿En qué pensabas?
- No sé, en Seba, en vos, en una bocha de cosas, a la mañana me pongo pensador.
- Pensativo, boludo... ¿Que pasa con Seba? ¿Y conmigo?
- Bueeno, eso. Con Seba nada, esta cada vez más falopero, ¿viste? Me preocupa porque es la única familia que me queda el loco... - No me animaba a decírselo, soy un wacho medio vergonzoso, pero largue aire y se lo dije. - Y con vos, que te amo.
La sentí acomodarse en mi hombro y mirarme, yo la miré también, sus ojos verdes brillaban, tenía la boca medio abierta como sorprendida.
- Yo también te amo, Danilo. - Dice finalmente.
Me había puesto re nervioso, pensé que no me iba a decir nada. Entonces la abracé con fuerza, pegándola más a mi pecho. Ella me respondió con un besito en la cara.

Ludovica
En ese momento supe lo que era querer y que me quieran en serio, me sentía segura, quería quedarme así toda la vida lastima que nada tan lindo dura para siempre.

El marginal | Danilo Sanchez - ApacheDonde viven las historias. Descúbrelo ahora