Ludovica
Nos levantamos y pasamos todo el domingo juntos, fuimos a ver un partido que se jugaba en la plazita de siempre, era de unos pibes más grandes que nosotros. Después anduvimos caminando un rato por el barrio, volvimos a su casa, tomamos mate y cuando ya era la tardecita nos subimos a la terraza del edificio viejo del nudo 1 a mirar el cielo, cuando arrancaba a oscurecer y se empezaban a ver las estrellas se veía re lindo desde ahí. Estábamos re tranquilos, nadie nos jodia ahí, éramos el y yo nomás, todo era mejor así:
- Acá con el Carlos le tirabamos garzos al Cachucha. - Me cuenta el.
- Que asco ¿Desde acá arriba?
- Si, no sabe' de lleno le caían en la cara.
Iba a responderle algo cuando escuchamos un par de tiros y gritos cerca.
- ¿Que fue eso? - Pregunto
- No sé, por las dudas agachate. - Me respondió. Nos pusimos boca abajo en la terraza.
Nunca sabes si te comes un tiro por estar en el lugar equivocado en el momento equivocado, así que nos quedamos en silencio, con los oídos bien atentos. Cuando pasó un rato y no escuchamos nada, nos bajamos y Danilo me acompañó hasta a mi casa.
- Chau, loquita, cuídate, ¿eh? - Me dió un beso de despedida en los labios.
- Chau, gordito. Vos también.
Me metí en casa, me bañé y me puse una remera que me había dado Danilo, era bordo, me quedaba medio grande, a la mitad del muslo, pero no me importaba, me encantaba usarla, tenía su olor. No llegue a ponerme el pantalón cuando escuchó a alguien afuera.
- Vica, abrime porfavor. - Era Hernán se lo escuchaba como llorando, desesperado.
Me apuré a abrirle.
- ¿Que pasó? - Le pregunto y lo sostengo en mis brazos.
El llora y dice algo pero no le entiendo. Yo me detengo a mirarlo, tenía sangre en la ropa y en las manos, estaba sucio y transpirado.
- Hernán, hablame bien, no te entiendo ¿Que pasó? ¿Estás bien?
- No, Vica, no sé que hice, la maté, la maté, yo fui.
- ¿A quien? ¿De quien es esta sangre?
- Estaba embarazada, los maté a los dos, fui yo, yo fui el que los mató.
Le acaricio la cabeza, ¿sería a la mujer del almacén del nudo 1, la que estaba embarazada? los tiros que escuche hoy con Danilo... ¿había sido Hernán?
- ¿La mataste a la mujer del almacén? ¿Por qué? ¿Que carajo hiciste, Hernán?
- Se me escapó un tiro. - Respiraba agitado. - Yo fui a lo... lo de los Tevez, y cuando yo... yo ya me estaba yendo... Ellos me disparaban y yo corría...
Se trababa al hablar, estaba como en shock.
- Ella estaba ahí, gritó algo... no me acuerdo el que... que fue lo que dijo... pero algo gritó y yo no sé que hice, gatillee y el tiro le dió en la panza, estaba el marido ahí, ella cayó en el piso...
Yo no sabía que decir, mató a una mujer inocente, una mujer que esperaba un hijo...
- Vica, soy un monstruo ¿Que hice, Vica? Yo fui y le pedí perdón antes de seguir corriendo, pero ella ya... ni ella, ni el bebé ya... ya no... los ojos del marido, Vica, no me voy a olvidar nunca más como me miró...
- ¿Para que volviste, Hernán? Vos ya te habías ido. Estabas seguro allá ¿Que va a pasar ahora?
- No sé Vica, no sé. Yo no quería que pasara esto. Yo quería vengarme de los Tevez nomás, del Kiru.
- Sos un pelotudo. - No podía creer lo que había hecho, ahora si era un asesino, pero así todo, seguía siendo como mi hermanito.
- Ya lo sé, Vica, soy un monstruo.
- Pero bueno, no te puedo dejar solo igual, por hoy dormí acá, y no te vas hasta mañana a la noche, es peligroso.
No me respondía tenía la mirada perdida.
- Sácate la remera que te la lavo y te doy otra.
El me hizo caso, se saco la remera pero nunca sacó la mirada del piso, le fui a buscar otra remera y se la di. El se la puso mientras yo intentaba con alcohol sacar las manchas de sangre de la remera, lágrimas caían por mi rostro mientras fregaba la tela, ¿ese era mi hernán, mi mejor amigo? ¿ese era el qué pasó conmigo toda mi infancia? ¿ese era el chico con el que crecí? no, no creo, ya no era el mismo, nunca fue un angel, pero tampoco un asesino ¿quien me lo cambio? ¿quien le mató la inocencia?
Nunca fui de creer en dios, pero llorando le pido que no se olvide de el, que le tenga paciencia, que me lo cuide aunque sea un ratito más.
- Vica. - Escucho su voz temblorosa atrás mio, mientras mis manos mojadas iban sacando las manchas de sangre.
- ¿Que pasa?
- ¿Tu mamá tiene merca acá? - Me pregunta.
- ¿Por que? Encima de todo ¿también estas metido en la falopa? - Definitivamente no era el mismo Hernán que antes.
- Y bueno, Vica, ¿que queres que haga? Estoy haciendo lo que puedo.
- ¿Que hiciste con la plata que te dió Cochi? La que te dió antes de subirte al micro ¿Que la hiciste?
Se quedó callado.
- Respóndeme Hernán ¿Que hiciste con la guita?
- Ya sabe' Vica, la usé en faso y merca.
- ¿Que te pasó, Hernán? - Rompí en llanto.
El se me quedó mirando aturdido, intentó abrazarme pero lo saqué con la mano.
- No sos el mismo de antes. - Le digo entre sollozos
No sabía responderme. Estuvimos un rato en silencio, hasta que deje de llorar, lo miré y el me miró a mi, el marrón de sus ojos directo en el verde de los mios, sentí que me pedía perdón con la mirada, vi vergüenza. En ese momento volvió a intentar abrazarme y lo dejé. "Ya sé que hice las cosas mal, perdón" me dijo en un susurro. Yo lo abracé y me quedé callada.
Cuando nos separamos me pregunta otra vez:
- ¿Tenes merca entonces? Porfavor Vica, necesito.
- Hernán yo no te puedo dar.
- Dale, ayúdame.
Yo tardo en responder, no tendría qué pero acepto.
- Bueno. - Respondo y voy a buscar las bolsitas con merca y pastillas.
Yo sabía que no le tenía que dar pero yo también quería, estuve todo el día sin meterme ni una línea, unas re ganas tenía, me sentía para el orto y cuando me sentía mal solo dos cosas me ayudaban: Danilo y la merca.
Agarre un poco con el dedo meñique y me metí en la nariz, suspiré, Hernán se acercó, yo le pasé una bolsita, el hizo lo mismo que yo, varias veces.
Entonces se alejó, abrió la puerta:
- No Hernán, es peligroso, hoy quédate acá.
- No, Vica, esta bien, ya me ayudaste mucho. - Vuelve, me da un beso en la frente, yo estaba algo aturdida. - Te quiero, cuídate.
Y se fue.
Me empecé a poner mal, me preocupaba Hernán, ya no se sentía bien la droga, mi mente estaba a mil, al igual que mi cuerpo, el corazón me latía muy rápido, entonces yo también salí, no sabía a donde ir, entonces me senté en un árbol de la plaza, mareada, y me desvanecí.
...
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El marginal | Danilo Sanchez - Apache
FanfictionDanilo Sanchez y Ludovica De Luca no se llevan nada bien, ya que pertenecen a bandos opuestos dentro del barrio Ejercito de los Andes, conocido como Fuerte Apache. Su enemistad se convertirá en algo en algo más en un ambiente de drogas, violencia y...
