Ludovica
Tocamos el portón y nos abrieron enseguida.
Danilo fue directo a armarse un choripan, lo preparó rápido y se lo metió rápido a la boca, ni masticaba. Cuando me vio mirándolo con vergüenza me dijo "Perdón tenia hambre" mientras se tapaba la boca llena de comida, "Tranqui, uru" le respondí yo, vi que se acercaba el cochi.
- ¿Quieren torta? - Nos ofreció, yo negué con la cabeza.
- Pal' postre. - Respondió Danilo.
- ¿Está rico el chori? - Le preguntó
- Ajá, una lija. - Respondió el.
- ¿Y, te fuiste a probar a Liniers? ¿Como te fue?
- Quedé ¿Como no iba a quedar? Re quedé.
Escuche como el Cochi lo felicitaba. Yo me fui a un costado, donde podía escuchar parte de la conversación pero sin ser parte, no había comido nada entonces la cerveza me había pegado y tenía un re sueño, me apoyé sobre una pared y me deslicé hasta sentarme en el piso.
- Che, pendeja, ¿no lo viste a mi hermano? - Me grita Jorge.
- Nono, recién volví yo.
- ¿Vo' uruguayo lo viste? - Lo mira a el, que estaba sentado al lado de Cochi.
- No, ni idea, yo llegue con ella. - Respondió
Jorge y Cochi nos miraron con sorpresa.
- La concha de su madre. Lo mande a comprar birra. - Puteó Jorge y se fue.
- ¡Eh ganador! - Le dice Cochi a Danilo, en referencia a lo que acababa de escuchar, seguro pensaba que andábamos en algo.
- No flashe', Cochi, que nada que ver. - Alcancé a escuchar a Danilo, pero yo ni pelota di, se me estaban cerrando los ojos.
Me quede dormida ahí sentada.
...
Estaba soñando, soñaba que vivía en una casa re linda, llena de muebles negros y de madera, y con el piso de azulejos blancos, había un espejo divino con forma de luna, pegado a la pared, me miré, era re lindo lo que tenía puesto y se veía de calidad. Salí a la vereda, ya no estaba en el fuerte apache, habia logrado salir, era un barrio re lindo el de mi sueño, con casas lindas como la mía. Hasta que algo me despierta, empiezo a sentir frió en la espalda, helado. Un hielo tenía en la remera.
Me pare rápido y me saque el hielo, la concha de su madre, re lindo estaba soñando.
- ¿Quien fue el cornudo? - Pregunto enojada con el hielo en la mano.
Ahí lo veo al forro del uruguayo cagándose de risa tenia un balde con agua y hielo al lado, pero ya no tenía birra. Habia sido el, me le paro en frente.
- Pendejo de mierda, te voy a matar. - Le digo re caliente.
- Te vi tan tranquila y no te pude dejar así. - Seguia tentado.
- Forro - Le digo mientras mojo mi mano en el balde y le paso la mano con agua helada por la cara.
- ¡Eh! Atrevida. - El me imita mojando su mano y pasándomela por la cara.
Yo agarro un hielo e intentó ponérselo en la espalda, abajo de la remera, pero mi brazo no llega entonces me pego más a el. Estábamos muy cerca, el hielo cruzó su espalda, y así como entró salió, cayendo al suelo. No nos alejamos. El deja de reír, quedamos frente a frente, levanto la mirada y me cruzó con sus ojos, dos grandes ojos morochos. Veo su pecho subir y bajar al frente mio. Ya no teníamos razón para seguir tan cerca. El me corre un rulo mojado de la cara. Finalmente me acuerdo que es el mogolico del uruguayo, que siempre nos bardeaba a mi y a los pibes, me llega a ver Hernán me mata. Lo empujo.
- Al final el que quería quedarse solo conmigo eras vos. - Lo peleó por lo que me había dicho más temprano
- ¿Que flasha' fea de mierda? - Me responde
Me siento nuevamente en el piso con la espalda contra la pared. El se ríe y se sienta al lado mio.
Danilo
Tenía razón, yo era el que se quería quedar con ella solos, pero ni a palo se lo decía ¿Que carajo me pasa? Es la enferma de la Ludovica, amiga del pajero de Hernán, no me podía gustar, tipo linda es, pero eso no le quita lo enferma.
- Estaba soñando re lindo cuando me despertaste, forro. - Me dice
- ¿Que soñabas? - Le pregunto
- Soñaba que vivía en una casa linda y que tenía una re guita, y ya no vivía más en este barrio del orto, era un lugar limpito, lindo. - Me sentí un poquito mal
- Yo también me quiero ir de acá. - Le cuento
- ¿Y que queres hacer?
- Llegar lejos con el fútbol, jugar en primera... en boca, me gustaría ¿Y vo'? - Le pregunto
- Te cuento, pero prométeme que no te vas a reír. - Me extendió su dedo meñique para que lo prometa, yo entrelacé su dedo con el mio, y asentí. - Quiero ser modelo, como mi vieja.
- ¿Y por que me iba a reír? - Le pregunto.
- Que sé yo, medio fantasma, aparte no sé si soy linda como para eso. - ¿Que no va a ser linda? Una cara tenía la hija de puta ¿No se veía?
- Te voy a decir algo pero porque hoy no me caíste tan para el orto noma', mañana te olvidas que te lo dije y nos volvemo' a putear ¿Esta? - Le dije, ella levanto las cejas. - Para mi sos re linda piba, la más linda de todo apache capa'.
Sus ojos verdes brillaron un segundito.
- ¿En serio me decis, uru?
- Si, tarada, ¿pa' que te voy a mentir?
- Gracias. - Me dijo y rodeó mi cuello con sus brazos y me dio un besito en el cachete. - Mañana te vuelvo a odiar, igual que siempre, pero gracias.
Yo le rodeé la cintura con mis brazos, la puta que la parió que mina linda. Dale, no puedo ser tan fácil, me dió un beso en el cachete y ya me tiene como quiere la conchuda.
Nos soltamos y seguimos sentados en silencio.
Empiezo a escucharla que respira distinto, la miro y se estaba durmiendo, hasta que se le cae la cabeza en mi hombro y se despierta.
- Perdón, me estaba durmiendo. - Me dice, le había dado vergüenzita.
- Tranqui, si queres quédate no me molesta. - Le dije, yo quería que se quedara.
Ella dejo caer su cabeza en mi hombro y después de 1 minuto se volvió a dormir.
Me llegaba a ver el Carlos así con esta me mataba.
ESTÁS LEYENDO
El marginal | Danilo Sanchez - Apache
FanfictionDanilo Sanchez y Ludovica De Luca no se llevan nada bien, ya que pertenecen a bandos opuestos dentro del barrio Ejercito de los Andes, conocido como Fuerte Apache. Su enemistad se convertirá en algo en algo más en un ambiente de drogas, violencia y...
