Danilo
Me la jugué, "Cállame si te da" le dije. Miró con sus ojos verdes a los míos, que buena que estaba, luego su mirada bajó a mis labios y me besó.
La comí la boca con ganas, la bese con fuerza, a veces mordía su labio inferior, ella puso su mano en mi nuca entre mi pelo, yo puse ambas manos en su cintura.
Nos separamos.
- Que wacha linda que sos. - Le digo, ella me responde con un pico.
Ya está, no quería hacerme el que la odiaba nunca más, si me encantaba.
Entonces la estaba por besar de vuelta cuando escuchamos tiros, a unas cuadras sería. La ayudo a pararse rápido, le doy la mano y salimos rajando mira si la ligábamos también. Cundo me doy vuelta para ver que onda lo veo al Hernán, corriendo con una pistola en la mano, Ludovica también se da vuelta. Ella se queda dura. Hernán nos ve.
- ¿Amigo, que hiciste? - Le pregunta ella, le veo los ojos llenos de lagrimas.
- Perdóname Vica. - Le responde y sigue corriendo.
Ella se cae el piso de rodillas, yo no sé qué hacer, no entendía que habia pasado y no sabía como consolarla. Entonces me agacho a su lado y la rodeó con mis brazos, ella llora nomás.
Cuando se tranquilizó un poco arrancamos a caminar, iba callada, de a ratitos la miraba y veía que le caían lagrimas, la acompañé hasta su casa.
- Chau, uruguayo. - Me saluda cortante
- Chau, Vica. - La saludé.
Me estaba por ir pero ella me rodea el cuello con sus brazos y se deja caer sobre mi, yo la cubro con mis brazos, ella hunde su cabeza en mi cuello, estaba llorando, lo siento en su respiración, pero no hace ruido. Finalmente se separa de mi, tenia la cara roja y los ojos llenos de agua.
- Gracias, Danilo. - Me da un beso en el cachete y se va rápido.
Hace una semana jamás se me hubiera cruzado por la cabeza el querer cuidar a la Vica, pero ahora no quería que le pasara nada. Antes pensaba que no tenia sentimientos, que era forra y se aprovechaba de ser más viva que el resto, pero ahora la vi distinto, tan frágil, chiquita.
Ludovica
Nunca sentí el corazón tan roto como en ese momento, el Hernán, mi mejor amigo, mi hermanito, se había convertido en un asesino ¿Que le iban a hacer los Tevez ahora? Lo iban a matar seguro. Mi chiquito. Capaz que si me hubiera quedado con el ese día eso no hubiera pasado. Unos minutitos antes yo había estado en lo de Kiru, capaz si me hubiera quedado, Hernán no hubiera ido, o yo lo habría frenado.
La cabeza me daba vueltas, me senté en la mesa, en la silla que siempre se sienta mamá, su plato con merca seguía ahí, pero ella ahora estaba en su pieza cogiendo con un tipo seguro, deduje por los golpes que se escuchaban. Los golpes se hacían más rápidos, la escuché gritar, cerré los ojos, no quería escuchar más. Mi cabeza retumbaba, no daba más. Entonces no lo pensé y acerqué a mi el plato con lineas blancas, coloque el tubito sobre mi narina derecha, con el dedo tape la izquierda e inhalé rápido. Después me metí otra línea más. Respiré hondo ¿Que acababa de hacer? ¿Me estaba convirtiendo en mi mamá? No quería pensar, no más, volví a tapar un lado de mi nariz, colocar el tubito en el otro e inhalar otra vez. Estaba mal, yo lo sabía, pero me sentía demasiado mal, me quería apagar la cabeza. Espere unos minutitos.
Mi cuerpo se puso a mil, nunca me sentí tan viva, mi cabeza también estaba a mil también pero se sentía liviana, ya no escuchaba los golpes en el cuarto de arriba, ni los gritos, ya no pensaba en Hernán, ni en Kiru, ni en mi mamá... Era como que nada me pesaba, todo se sentía relativo, nada me preocupaba. Me sentía como cuando me subí con el Hernán a una montaña rusa, era el día del niño y la mamá de Hernán nos llevo a un parque de diversiones; también me sentía como la primera vez que mi mamá me dijo que no iba a consumir más, re contenta, emocionada; o como cuando el Jorge me llevó a la bombonera y Boca le gano 3-0 a Racing, en cada gol me abrazo, "Si ganamos así te traigo siempre a la cancha, pendeja" me dijo cuando salíamos cantando con la hinchada; también se sentía como cuando Danilo me besó. Era casi como cuando soy feliz de verdad, pero todo se sentía más fuerte y mi cuerpo era distinto.
...
Al día siguiente me desperté, me dolía todo, la cabeza una banda. Me lavé la cara, me miré al espejo, me sentía asquerosa, sucia, culpable por haber probado eso. Y estaba triste también, capaz si me metía unas líneas más se me pasaba, no, no tenía que hacer eso, yo era más que eso, por eso algún día iba a salir de este barrio. Salí de mi casa, tenía que ir a lo de Hernán, seguro el no estaría, se habría escondido, pero tenia que ver como estaba la mamá.
Llegué, toqué la puerta, estaba cerrado, o no había nadie o no querían abrir, me quedé sentada afuera, esperando a que llegara alguien o me abrieran. Pero pasó hora y media, y nadie nunca entro, ni salió, así que me volví a mi casa.
Danilo
Nos subimos al tren con Carlos, me iba a acompañar a despedirme de All Boys. En el camino Carlos me miraba mucho.
- ¿Que pasa Carlos, te hiciste puto o por que me miras tanto? - Lo jodo
- Te notó distinto, como que estas en algo y no me estas contando.
- Y... si te cuento, vos no me vas a juzga' ¿o no?
- No, uru, sos mi amigo, yo te banco siempre.
- Me estoy enganchando con una mina. - Le confieso
- Esooo. - Se acerca y nos apretamos las manos. - ¿Quien e'?
- La Ludovica. - A Carlos se le abren los ojos como dos huevo frito.
- ¿¿¿Eh??? ¿Hablamos de la Ludovica, "la Vica", la amiga de Hernán?
- No, tarado. Y sii, ¿o que otra Ludovica conoces?
- Pensé que te caía como el orto ¿Desde cuando?
- En el cumple de Jorge me fui con ella.
- ¿Encima por culpa de esa me dejaste a mi?
- Bueno, Carlo, ya fue, ya paso eso.
- ¿Y que te dijo de lo qué pasó con Hernán y el Kiru?
- Nosotros lo vimos, estábamos juntos cuando lo vimos a Hernán corriendo con la pistola en la mano, ella se puso re mal, pobrecita, empezó a llorar, todo.
- Uhh, re feo.
Entonces pasa un payaso que andaba vendiendo globos por el tren y nos avisa "Guarda, viene el chancho" , salimos rajando.
Llegamos a All Boys y hablo con el entrenador, no le gusto nada que me vaya, pero ¿que iba a hacer? yo ya estaba decidido, igual lo quería al viejo, el me había enseñado todo, nunca me lo iba a olvidar pero tenía que salir de All Boys en algún momento si quería llegar lejos.
Jodimos un rato con el Carlos pero el entrenador le grita:
- ¡Martinez! ¿Que, le estas pidiendo autógrafos ya? ¡Dale, veni!
- Bueno, me voy. Vamo' a volver a jugar juntos. Acá o en el barrio. Bueno nos vemos. - Me despido
- Nos vemos. - Me dice
Me voy para Liniers
...
Ahí me mando un re partido, me los bailo a todos, lo único que había un rubio chupapija que me decía "Uruguayo pasamela la proxima" haciendose el capo, pelotudo.
Terminamos de jugar, nos sientan para leernos la lista de citados para el Domingo.
Dice varios nombres, Amadeo, Pedalino, Di Prima, Morán, unos cuantos más y obvio Sanchez. Una joyita verle la cara al rubio puto ese, al gil no lo citaron, ja.
Cuando vuelva le iba a contar a la Vica que me habían citado, la iba a invitar a que me venga a ver, y dedicarle unos pares de goles.
Voy para los vestuarios y paso por al lado de un padre que hablaba con el técnico, se quejaba de que a su hijo no le metían y que se yo, era el padre del rubio chupapija, un cheto puto igual que el; después arrancó a decir cosas de que ahora jugaba cualquier villero, gritaba para que yo lo escuché, "si salí de una villa ¿y cual hay? igual me lo bailo a tu hijo en el fútbol", me dieron ganas de decirle pero me quede callado total yo jugaba y el hijo no.
Me fui de ahí y raje para lo de la Vica, quería saber como estaba.
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El marginal | Danilo Sanchez - Apache
أدب الهواةDanilo Sanchez y Ludovica De Luca no se llevan nada bien, ya que pertenecen a bandos opuestos dentro del barrio Ejercito de los Andes, conocido como Fuerte Apache. Su enemistad se convertirá en algo en algo más en un ambiente de drogas, violencia y...
