Eran cerca de las 7:15 P.M., y para entonces, Atsushi y yo estábamos llegando a mi casa. Allí nos encontramos a mi madre, quien estaba completamente echada en el sofá viendo la TV en la sala de estar.
"Ya volví." Dije en un tono algo cansado.
"¡Ah, Ryu-chan! ¡Takahashi-kun, bienvenido de vuelta!" Dijo ella con ánimo, aunque luego pareció marearse al haberse levantado tan repentinamente.
"Es un gusto verla de nuevo, Kimigawa-san."
"Puedes llamarme Mamiko-san."
"... De acuerdo."
Mientras Atsushi parecía mostrar una expresión algo extraña, como si estuviese nervioso, asintió ante el reclamo de mi madre.
"¿Puedo saber para qué fuiste todo el día a la casa de Takahashi-kun?" Me miró mi madre con algo de enojo, mientras hacía pucheros. "Ese mensaje que me dejaste no fue muy claro."
"Lo siento, lo siento, fue mi error. Pero no pude evitarlo, tenía que cuidar de Atsushi."
"... ¿Cuidar?" Dijo ella mientras parecía mostrar una sonrisa pícara en su rostro.
"¡No es eso!" Le reclamé, a lo que Atsushi, confundido, nos mira a ambos, perplejo. Poco después, dejé salir un suspiro, intento recuperar la compostura. "Verás..." Intenté explicarme, pero mi madre me interrumpió.
"Espera, Ryu-chan. Pasen y siéntense, que necesitamos hablar cara a cara." Decía ella mientras parecía fruncir algo el ceño.
"... Claro." Dije, indicándole a Atsushi que entrase.
"Uhm, no sé si sea apropiado dado a la situación actual, pero... Traje esto para compensar el haber hecho que Kimigawa me cuidase, y haberla preocupado de ese modo, Mamiko-san." Dijo Atsushi mostrando una bolsa de una pastelería que se encontraba de camino a mi casa, la cual ya había visto antes, pero nunca había entrado a comprar algo.
En ese momento, mi madre, quien era una fanática de las cosas dulces, empezó a mirar la bolsa, y su ceño fruncido cambió a una expresión más amable, casi como el de una niña... Si es que no era una ya.
"Te dije que no era necesario..." Dije mientras miraba a Atsushi entrar a la sala de estar, y dirigiéndose hacia el comedor, dejando el pastel en la mesa. Mi madre poco después se levantó y buscó unos cubiertos y platos para que comiésemos todos.
"Agradezco el detalle, Takahashi-kun. No estoy molesta de que hayas tomado prestada a Ryu-chan, pero me gustaría saber exactamente por qué te cuidó." Decía ella mientras servía el pastel, y mostraba una sonrisa de oreja a oreja.
"..." Ambos le miramos hacer eso en silencio, casi como si se tratara de un chiste. Solo asentimos, y procedimos a explicarle lo sucedido.
"Ya veo... Entonces estuviste enfermo." Decía ella mientras comía un trozo de pastel. "¿Ya te sientes mejor?"
"Sí. Con los cuidados de Kimigawa, logré recuperarme un poco. Todavía tengo que descansar un poco más, pero creo que con unos días será suficiente." Dijo Atsushi mientras terminaba de comer su pastel.
"Lamento no haberte dicho más al respecto." Asentí frente a mi madre, disculpándome sinceramente.
"Bueno, si se trataba de eso, por mí no hay problema, especialmente tratándose de Takahashi-kun. Pero..." Decía ella mientras dejaba su plato lentamente frente a ella, y pasaba de tener esa mirada infantil a una un poco más seria. "¿Era eso de lo que querían hablar? Porque ambos parecen estar algo serios." Decía ella.
"... De hecho, hay algo más." Dije, y procedí a exclamar: "¡Por favor, permite que Atsushi venga a vivir con nosotros!" Me incliné frente a ella, accidentalmente golpeando mi frente con la mesa. "¡Auch!"

ESTÁS LEYENDO
GenderSwitchs Vol. 6 (Español)
Genç KurguLa temporada de primavera se aproxima, ¡y muchas nuevas emociones surgen! Las elecciones del consejo estudiantil se acercan, lo que provoca la aparición de un nuevo acompañante. Y... ¡¿Atsushi está en problemas?!