ALICE - de 18 años, se muda a los outer banks para cambiar de aires, encontrando allí a su alma gemela.
RAFE - de 19 años, se encuentra en un momento difícil donde conoce a la chica que le descubre un nuevo mundo.
¡ACLARACIÓN! (en esta historia, "ra...
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SARAH CAMERON; Observamos como mi padre y mi hermano descargaban unas cajas del coche y las metían dentro de la casa. Parecían muy pesadas y discutían sobre un tema. Mi padre se veía preocupado y mi hermano bastante estresado dando vueltas por la habitación.
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— No veo bien ¿Y si nos acercamos más? — susurró John B — — Pero no podemos hacer ruido, si nos ven estamos muertos — lo mire con preocupación. — Tranquila, seremos sigilosos — me miró sonriendo mientras me agarraba la mano para que le siguiera.
Caminamos un poco más y vimos como salían a la terraza de la habitación y decidimos acercarnos más para poder escuchar.
— ¡Lo hicimos! Joder lo conseguímos Papá — repetía entusiasmado Rafe. — Ya ves hijo, ahora todo ese oro es nuestro — señaló Ward indicando hacia las cajas.
John B me miró con cara de asombro y nos quedamos pensando si de verdad habían encontrado el Royal Merchant del que tanto hablaban todos.
— ¿Qué hacemos ahora? — le pregunté. — No podemos dejar que tu padre y tu hermano se lo queden Sarah, no les pertenece — afirmó él. — Lo sé, ¿qué podemos hacer? — insistí. — Cuando se vayan tenemos que llevárnoslo, alquilaremos un barco y lo cargamos para volver a casa — me explicó. — Me parece buena idea pero, no tenemos dinero para alquilar un barco, ¿lo sabes no? — le miré confusa. — Entonces... Tendremos que robarlo — me sonrió.
John B se marchó hacia el puesto en busca de un barco para volver con el oro y yo me quedé por los alrededores observando que mi padre y mi hermano salieran de la casa para tener vía libre.
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ALICE ALLEN; Después de escuchar un ruido en la puerta corrimos hacia la habitación de Sarah para buscar un lugar donde poder escondernos.
— Mierda, ¿habrán visto el coche? — preguntó el rubio. — JJ ahora no nos podemos preocupar de eso callate ya — indicó Kie. — No entro debajo de la cama — masculló JJ.
Salí del armario y me metí debajo de la cama rápido para dejarle el sitio.
— ¡Venga al armario! — grité en voz baja.
El rubio se metió en el armario con Kiara y yo me quedé escondida debajo de la cama de Sarah, permanecimos callados un buen rato.
— Vaya pues si que le gusta el rosa a Sarah — comentó JJ mientras movía las perchas del armario. — JJ para, no hagas ruido — le regañó Kie.
Hizo una señal de rendición con las manos y se quedó callado. Después de un rato escuchamos la puerta abrirse y yo cerré los ojos con fuerza. Kiara le dio la mano a JJ y esto hizo que el rubio se sonrojara.
— ¡Rose subo un momento a por el ordenador de Sarah! — gritó Whezzie mientras entraba en la habitación.
La pequeña estuvo rebuscando entre las cosas de su hermana y no encontraba lo que buscaba, se fue acercando cada vez más al armario.
— Mierda mierda... — susurraba JJ.
Whezz abrió el armario para buscar algo de ropa que robarle a su hermana y se llevó una sorpresa al abrirlo.
— ¡AAAAAAaaaa! — dió un grito entrecortado antes de que JJ le tapará la boca. — ¡SHHHHHH no grites! — le advirtió el rubio. — ¿¿Qué hacéis en mi casa?? — preguntó Whezz. — Bueno, estamos ayudando a tu hermana, estamos haciendo cosas de espías — explicó JJ.
Salí entonces de debajo de la cama y aparte a JJ porque no estaba explicando las cosas bien.
— ¡Hola Whezz! — saludé primero. — ¿Alice?¿ Pero cuantos más sois? — dijo la pequeña confundida. — No te preocupes no es algo malo, solo intentamos hacer justicia, tu padre y tu hermano traman algo y vamos a averiguar el que — explicó Kiara. — Se han ido a las Bahamas para hacer negocios, pero me parece muy extraño que sea de repente — insistió Whezz. — ¡EXACTO! Por eso tienes que ayudarnos a descubrir que pasa — sonrió JJ. — ¿Nos ayudarás? — insistí. — Seguidme, creo que en el despacho de mi padre podemos encontrar algo — nos indicó ella.
La seguimos por la casa con cuidado y sin hacer mucho ruido.
— ¿Whezzie porque tardas tanto? — gritó Rose desde abajo. — ¡Espérame un rato me voy a dar una ducha! — gritó para que la oyera y abrió el agua apara que pareciera real.
Entramos en la habitación y tenía un montón de carpetas y papeles por la mesa, planos y mapas que podrían ser pistas de lo que estaban tramando.
— ¿Todavia no te había mandado ninguna mensaje John B y Sarah? — le pregunté a JJ. — Si es raro que no avisen — dijo Kie. — Voy a mirar — dijo mientras buscaba su móvil en el pantalón.
Whezzie buscaba una llave para abrir el cajón de la mesa donde guardaba los informes más importantes.
— Mierda... me he dejado el móvil en el coche — soltó JJ. — Joder no se te puede confiar nada... — dijo Kie molesta. — Eeeeee no es mi culpa, igual se me cayó al trepar por la ventan.... — se calló de inmediato. — Cuidado que está ella delante — le calle la boca.
Seguimos buscando algo que nos pudiera servir y encontramos la caja fuerte de Ward. Probablemente ahí encontremos lo que buscamos.