27 de mayo del 2021
Narra Joshua
Mi nombre es Joshua Cortez Muñoz y soy gay; actualmente tengo 28 años y durante 20 años de mi vida viví una historia marcada por mucho dolor, sufrimiento, rechazo, pero a pesar de eso hubo mucho amor. Yo solamente he amado a una persona en toda mi vida, y esta nos puso un montón de pruebas que tuvimos que enfrentar para demostrar el amor que nos teníamos, pero ¿logramos ser felices?, pues eso lo que ahora les pienso contar y que lo averiguaran por sí mismos, ya que al final de esta historia pienso contestarles esa pregunta.
Ustedes se preguntarán de donde les estoy contando esto en estos momentos, pues justo ahora estoy en el cementerio visitando la tumba de alguien muy importante para mí; el lugar está completamente vacío y se siente un frío en el ambiente que me eriza la piel, pero al mismo tiempo tengo un sentimiento de pena y culpa porque me siento responsable de muchos acontecimientos que han ocurrido en mi vida y que es una cruz que creo que voy a cargar siempre.
Luego de eso me dirijo a la Ciudad Hope, donde viví gran parte de mi vida, si es que ahora se le puede llamar Ciudad, porque a mis alrededores solo veo ruinas y todavía puedo escuchar en mi mente los gritos desesperados de la gente pidiendo ayuda, como también la ciudad era consumida poco a poco, pero sobre todo pienso que esto fue solo culpa mía, porque todo esto se pudo haber evitado si el muerto hubiera sido solo yo, así que díganme algo, ¿se puede salir adelante después de llevar una carga tan pesada sobre tus hombros?, porque yo en estos momentos no tengo esa respuesta y aunque yo sé que hubo gente que logró salvarse, eso no me hace sentir mejor.
Es increíble pensar que estoy caminando por la ciudad donde pasé gran parte de mi vida y que ahora no quedan más que ruinas, pero aun así soy capaz de reconocer cada rincón de la ciudad, como, por ejemplo, la escuela donde estudié mi infancia y adolescencia, mi casa donde vivía y la de mis amigos también, y aunque me hace bien poder recordar todos esos lindos momentos, nuevamente viene la culpa a atormentarme, y les puedo decir que en mi vida he pasado por muchas cosas terribles, pero sin duda esta fue la gota que derramó el vaso.
Hay una buena noticia que sí puedo darles, y es que uno de los bares de la ciudad logró salvarse, que pertenece a mi gran amigo de toda la vida llamado Samuel, así que voy entrando y ahí lo encuentro arreglando sus cosas.
Joshua: Hola, amigo —veo que rápidamente Samuel fija su vista en mí y luego de verme viene rápidamente a darme un abrazo—, no sabes cuanto necesitaba un abrazo en estos momentos.
Samuel: Hola, Joshua, —podía ver en el rostro de mi amigo una gran alegría de verme, lo cual hace que me sienta más tranquilo— es que sinceramente no me esperaba que pasaras por aquí. Ya sabes después de todo lo que pasó.
Joshua: Pues qué te puedo decir, amigo, es cierto que seguir aquí solo me sigue haciendo más mal —digo con un tono de tristeza, ya que en estos momentos es muy difícil que algo logra animarme— pero tampoco puedo evitar pensar que aquí fue donde crecimos gran parte de nuestra vida y me duele muchísimo todo lo que está pasando.
Samuel: Eso es un sentimiento que compartimos ambos, y sobre todo entiendo que ya nadie quiera seguir aquí después de todo lo que pasó —que mi amigo me diga eso hace que no pueda evitar sentir una gran tristeza al recordar todo lo que sucedió. Samuel se percata de esto y va rápidamente a abrazarme— amigo, discúlpame, no quería que te pusieras así, sé que esto no es fácil para ti.
Joshua: No, tranquilo, nada de esto es culpa tuya, ni de nadie; simplemente uno nunca sabe lo que puede pasar en esta vida —pude notar en el rostro de mi amigo preocupación, lo cual me hizo pensar que algo más estaba pasando— ¿Hay algo más que te preocupa? No es así, amigo —le pregunté directamente.
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¿Podremos ser felices? Joniel
Aktuelle LiteraturUna historia de 20 años llena de mucho dolor, tristeza, angustia, mentiras, pero sobre todo de mucho amor, y al final solo queda preguntarnos, ¿Podremos ser felices?
