3 de julio del 2020
Narrador omnisciente
Dani se fue rápidamente del lugar con el corazón destrozado; todavía no podía creer cómo Joshua pudo engañarlo todo este tiempo, y a pesar de que lo había visto con sus propios ojos, se negaba profundamente a creerlo, que esto tenía que tener una explicación, pero la rabia que estaba sintiendo en su interior era más fuerte que cualquier otra cosa.
Cuando llegó a su casa, entró muy enojado y su hermano Benjamín lo notó inmediatamente, así que fue tras él para ver qué es lo que había pasado. En el cuarto estaba Alexander y le pidió que por favor lo dejara solo. En el momento en que Alexander salió, rápidamente Benjamín entró para ver qué había pasado con Dani.
Benjamín: A mí no me engañas, hermanito, yo sé muy bien que no fuiste a ver algo del trabajo. Dime qué fue lo que pasó —decía muy preocupado.
Daniel: Que comprobé que todo lo que decía ese anónimo era cierto, ya no tengo dudas, Joshua me estuvo engañando todo este tiempo —Benjamín no podía creer lo que estaba escuchando y mucho menos creía que Dani pensara algo así de Joshua.
Benjamín: Todo esto tiene que tener una explicación, Dani, de verdad no puedes creer que Joshua te estuvo engañando todo este tiempo —dijo completamente impactado.
Daniel: Pues con lo que vi me basta y me sobra, y ¿sabes qué? Usaré la idéntica que me dio esa maldita desquiciada para vengarme, de ahora en adelante, si seré Leonardo Torreblanca —Benjamín no daba crédito a lo que estaba oyendo. Definitivamente, estar tanto tiempo secuestrado lo dejó muy mal, y con todo esto no se da cuenta de que al final solo se hará daño a sí mismo, y lo que es peor, a su propio hijo también.
Mientras tanto, Alexander había salido a tomar aire, ya que tampoco se sentía nada de bien. No podía quitarse esas palabras que le había dicho Elías de la cabeza; literalmente sentía que en ese momento estaba sufriendo una puñalada en el corazón, pero tenía que seguir adelante, porque no podía descuidar sus estudios. Además, tenía muy presente que esto podía pasar, y que no podía evitar sentirse un idiota por haberse ilusionado tan rápido, pero eso pasa cuando sientes que lo que más te ha hecho falta en la vida es amor.
Elías había llegado a su departamento; estaba ya completamente harto del acoso de Valeria, pero por alguna extraña razón se sentía extraño el haber visto a Alexander afectado, y no podía entender el porqué, pero lamentablemente su homofobia era más fuerte que lo que en realidad importaba, y si Elías llegaba a descubrir que Alexander es otro de esos anormales, no iba a tener ningún tipo de consideración con él.
Will estaba llegando a su casa completamente afectado; eso lo vio su madre, que se quedó muy preocupada.
María Inés: Hijo, ¿pero qué fue lo que te pasó? —decía muy preocupada.
Will: Ya no puedo más, mamá, me despidieron de mi trabajo, y todo por una maldita injusticia —decía muy triste y su madre no entendía qué estaba pasando.
María Inés: Como que, por una injusticia. Cuéntame, ¿qué fue lo que pasó?
Will: Que yo no puedo entender por qué esa tipa con la que estoy trabajando de la noche a la mañana empezó a acosarme, si yo nunca le había hecho nada, y yo, a pesar de que traté de defenderme, se encargó de voltear todo en mi contra y quedé yo como el que la acosaba a ella, y me despidieron —eso hizo enojar muchísimo a su madre.
María Inés: PERO QUÉ GENTE MÁS MISERABLE, ¿CÓMO PUEDEN DESPEDIRTE ASÍ COMO ASÍ SIN SIQUIERA INVESTIGAR? CÓMO SE NOTA QUE LO ÚNICO QUE QUERÍAN ERA SOLO DESPEDIRTE, HIJO, CLARAMENTE SE NOTAN LAS MALAS INTENCIONES —decía muy enojada y Will pensaba exactamente lo mismo.
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¿Podremos ser felices? Joniel
Ficción GeneralUna historia de 20 años llena de mucho dolor, tristeza, angustia, mentiras, pero sobre todo de mucho amor, y al final solo queda preguntarnos, ¿Podremos ser felices?
