30 de mayo del 2020
Narra Omnisciente
En la nueva casa que había comprado Sebastián, estaba llegando Claudio del trabajo y cuando entró a la casa, su celular estaba llamando y al revisarlo, se dio cuenta de que era una llamada de José Luis. Eso alegró a Claudio, ya que estaba preocupado por él de que no se había reportado.
Claudio: José Luis, estaba preocupado por ti, de que no te habías reportado. ¿Cuándo te voy a poder volver a ver? Me gustaría saber de ti, hace tiempo que no te apareces por aquí —dijo muy preocupado.
José Luis: No te preocupes que muy pronto me pasaré por allá. He tenido algunos problemas, pero nada que no se pueda solucionar, así que quédate tranquilo, Claudio —en eso José Luis corta la llamada, pero lo que Claudio no sospechaba es que José Luis estaba siendo retenido por alguien, y no era algo reciente, sino que llevaba años. Cuando ya José Luis había terminado la llamada, uno de los matones que lo estaba vigilando lo golpea en el estómago.
Matón: Mucho cuidado con intentarte pasar de listo, sabes perfectamente que la jefa te tiene bien vigilado y ella con un solo movimiento acabara con la vida de todos tus familiares incluido al que acabas de llamar, así que más te vale que acates todas sus órdenes, porque tú ya estás podrido y de eso nada y nadie te podrá salvar —aunque a José Luis le doliera, sabía que tenían toda la razón, ha tenido que hacer cosas imperdonables, y aunque ha hecho todo por obligación y amenaza, siente que ya no tiene perdón de Dios, que ya no hay vuelta atrás, pero espera por lo menos, de alguna manera, evitar que la gente que lo ayudo una vez en la vida no salgan lastimados, en manos de alguien que creen que falleció y ahora es un peligro no solo para ellos sino para toda la ciudad Hope.
Mientras en la cabaña, Dani se sentía cada vez más débil debido a los castigos de Nora, no sabía de verdad cuánto tiempo más iba a poder seguir resistiendo, pero tenía que ser fuerte por su hijo Angelito, y justo en ese momento él se acercó y se veía muy asustado. Eso preocupó mucho a Dani y no dudó un solo instante en preguntarle qué le pasaba.
Daniel: ¿Qué te pasa, Angelito? Te noto muy asustado. ¿Está todo bien? —dijo muy preocupado.
Ángel: Y-ya me di cuenta de todo, papá. Ahora entiendo por qué me protegías tanto y por qué quieres que nos vayamos de casa. Tengo mucho miedo, no quiero que mi mamá te siga lastimando, la veo cada vez peor —dice empezando a derramar lágrimas, lo cual rápidamente Dani lo abrazó para poder tranquilizarlo.
Daniel: Hijo tranquilo, de alguna manera todo esto se va a terminar, yo te lo prometo. ¿Sabes por qué te puse Ángel? Porque eso tú eres para mi hijo. Por ti tengo que salir adelante. Tú en este momento eres mi único motivo para seguir viviendo —esas palabras lograron sacarle una sonrisa a Angelito.
Ángel: Pero hay algo que aún no me has contado, papá, porque mi segundo nombre es Joshua; acaso tiene que ver con esa persona de la cual una vez me hablaste —esas palabras pusieron muy nervioso a Dani; no pensaba que su hijo se llegaría a acordar de eso.
Daniel: E-en otro momento te contaré todo, hijo; lo que sí ahora te puedo decir es que efectivamente Joshua fue alguien muy importante para mí, y sinceramente aún tengo esperanza de poder volver a verlo después de tantos años. A veces me pregunto si todavía se acuerda de mí, o quizás en todos estos años pensará que yo estoy muerto, pero bueno, lo que me importa ahora es ponerte a salvo, angelito, porque yo no pienso permitir que tu madre te haga daño —dijo Dani, pero en el fondo estaba superpreocupado, porque aún no tenía claro cómo iban a poder escapar de Nora.
Mientras tanto, Elías ya había llegado al apartamento que había arrendado en Ciudad Hope. Cuando ya había terminado de arreglar todas sus cosas, alguien estaba tocando la puerta y cuando abrió, se encontró con alguien a quien no tenía ganas de ver; se trataba de Valeria, la que se podría decir que es su novia.
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¿Podremos ser felices? Joniel
General FictionUna historia de 20 años llena de mucho dolor, tristeza, angustia, mentiras, pero sobre todo de mucho amor, y al final solo queda preguntarnos, ¿Podremos ser felices?
