25 de diciembre del 2005
Narra Joshua
Esto tiene que ser una pesadilla, no puede ser que ese maldito bastardo me acababa de llamar, pero ¿cómo?, si debería estar pudriéndose en una cárcel por todo el daño que nos ha hecho. Todos rápidamente se dieron cuenta de lo que había pasado y lo único que pude ver es cómo mi madre agarró rápidamente el teléfono para saber quién me había llamado.
Ana: ¿Quién es?, responda inmediatamente —dijo mi madre muy molesta.
Joaquín: Vaya, si se trata de mi exesposa, ¿tú también me has extrañado acaso? —pude notar cómo mi madre se puso pálida; seguramente ya se dio cuenta de que se trata del monstruo de Joaquín.
Ana: ¿C-cómo es posible que no estés llamando? No me digas que lograste salir de la cárcel —dijo muy alterada y asustada.
Joaquín: En parte sí, no legalmente, por supuesto, y seguramente te podrás imaginar por qué estoy llamando, porque no me he olvidado de todo lo que me han hecho. Ah, y me enteré de lo que le pasó al marica de tu hijo, pero era obvio que tarde o temprano iba a ocurrir, si a eso les pasa a todos los maricas como él. No veo que se queje, pero lo que tengo preparado para él es mucho peor que eso, ya lo verás —dice lo cual deja paralizada a mi madre, pero después se pone echa una furia.
Ana: ESCÚCHAME BIEN, MALDITO ENFERMO, PORQUE NO VOLVERÉ A REPETIR: TÚ LE TOCAS UN SOLO PELO A MI HIJO Y ESTA VEZ SÍ QUE TE MATO DE VERDAD, Y TE JURO QUE NADIE LO VA A PODER IMPEDIR. YA LE HICE MUCHO DAÑO POR TU CULPA, POR DEJARME ENGAÑAR Y POR CULPA DE MIS PREJUICIOS, PERO YA NO SOY LA MISMA ESTÚPIDA Y TONTA DE ANTES, ASÍ QUE ATRÉVETE, Y TE JURO QUE NO ME VA A TEMBLAR EL PULSO PARA BORRARTE DEL MAPA —en eso veo que mi madre corta la llamada y va rápidamente a abrazarme; yo todavía sigo en completo shock por lo que acababa de pasar, si hasta mi mejor amigo Samuel reaccionó del estado en que se encontraba y vino para ayudarme.
Joshua: ¿C-cuándo va a ser el día en que finalmente podamos estar tranquilos todos? Yo ya no puedo más, no voy a poder soportar otro fuerte dolor en mi vida —estaba completamente en shock, es como si todo lo que hubiera avanzado con la terapia se hubiera perdido y nuevamente estuviera invadido por el miedo y por el pánico. También todos mis amigos estaban ahí apoyándome, mi novio Dani y sobre todo mi mejor amigo estaban ahí a pesar del duelo que estaba pasando.
Daniel: Joshua, todos estamos aquí contigo. Antes que ese miserable te pueda hacer daño, primero tendrá que pasar por sobre todos nosotros, y sobre todo por mí. No volverá a ponerte una mano encima, Joshua. Aquí estaremos todos para apoyarte —me decía Dani con una seguridad enorme que logró hacerme reaccionar.
Samuel: Dani tiene toda la razón, Joshua, yo no podré estar del todo bien, pero tengo claro que nos necesitas y para eso están los amigos. Tú has estado para apoyarme en mi duelo y ahora yo estaré para ti porque sé perfectamente de lo que es capaz Joaquín —me dijo también Samuel, aún un poco afectado, pero trataba de estar lo mejor posible por mí.
Sebastián: Yo lo llegué a conocer muy poco, pero todavía recuerdo ese horrible día del secuestro y de lo que fue capaz de llegar a hacer. Es un monstruo que no debería estar libre; tenemos que dar aviso a la policía para que lo busquen —decía, lo cual me causaba igual mucho temor porque si tenía a la policía encima, quizás llegaría a ser mucho más peligroso.
Claudio: Yo sé que solamente me has hablado de él, y por todas las cosas que has contado está claro que es un tipo muy peligroso, sobre todo si fue capaz de llamarte para amenazarte. Tenemos que decirles todo esto a las autoridades. Ya no sigas cometiendo el mismo error de siempre, Joshua, deja que te ayudemos, por favor —decía con un tono de preocupación, lo cual me hacía pensar que tenía razón en sus palabras.
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¿Podremos ser felices? Joniel
Tiểu thuyết chungUna historia de 20 años llena de mucho dolor, tristeza, angustia, mentiras, pero sobre todo de mucho amor, y al final solo queda preguntarnos, ¿Podremos ser felices?
