Capítulo 9

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4 de junio del 2005

Narra omnisciente

Andrea: Ten mucho cuidado con amenazarme, porque parece que aún no tienes claro de lo que soy capaz —dijo bien seria, pero pareciera que eso no le causaba miedo a José Luis.

José Luis: Me queda claro de lo que eres capaz, pero aun así no me das miedo, porque sabes perfectamente que te tengo en mis manos, así que más vale que cooperes, y no puedes quejarte, que esta fue tu idea desde el principio —a Andrea no le quedó más remedio que ceder, pero no iba a permitir que José Luis se burlara de ella, y tarde o temprano le iba a poner un freno.

Andrea: Seguirás teniendo tu paga, así que no te preocupes por eso; tú solo asegúrate no más de seguir manteniendo tu boca cerrada, porque ni tú ni nadie va a impedir que logre mi venganza —en eso Andrea se retira, pero ella no era la única que quería venganza, también José Luis, y de alguna manera usaría esta información a su favor para poder lograrlo.

Afuera de la casa de Samuel

Narra Joshua

Ya habíamos llegado a la casa de mi amigo después de haber terminado las clases, pero bueno, antes que entráramos Samuel se estaba despidiendo de Cyrus.

Samuel: Como siempre estoy muy feliz de haberte podido ver y estar contigo, Cyrus, sin duda eres la personita que alegra cada uno de mis días —dijo Samuel con una sonrisa, lo cual puso rojo a Cyrus, pero sin duda él se sentía igual de contento.

Cyrus: Y-yo también me siento de la misma forma, Samuel, estoy de verdad muy feliz de que estemos juntos —dijo nervioso, pero a la vez con una sonrisa en su rostro.

Samuel: Y te prometo que siempre va a ser así, Cyrus —Samuel miró rápidamente que no hubiera nadie por los alrededores y le dio un corto beso en los labios a Cyrus; pude ver lo rojo que se puso por eso—. Te lo ganaste por ser tan lindo conmigo.

Joshua: Oigan, no coman delante de los pobres, ja, ja, ja, pero tengan cuidado, ya saben lo difícil que es para la gente aceptar estos temas —dije, por un lado, preocupado, pero por otro, estaba inmensamente feliz por ellos. 

Cyrus: G-gracias por preocuparte por nosotros, Joshua, sin duda eres un gran amigo. Bueno, ya tengo que irme —en eso Cyrus le dio rápidamente también un beso corto a Samuel y se fue. Pude ver cómo Samuel se quedó embobado por eso, así que rápidamente le di un palmazo en la cabeza para despertarlo.

Samuel: Ay, ¿se puede saber qué haces, Joshua? —dijo molesto.

Joshua: Pues andabas en otro planeta, amigo, pero bueno, ya tenemos que entrar —antes de que empezara a moverme, Samuel me detuvo.

Samuel: Oye, amigo, hablando de un tema más serio, pude notar en el camino que algo te molesta —y como siempre, mi amigo superobservador se da cuenta de todo. 

Joshua: No sé cómo lo haces, amigo, pero si tienes razón, tengo una inquietud que me molesta —le dije a mi amigo preocupado.

Samuel: ¿Cuál es tu inquietud, amigo? —dijo también preocupado.

Joshua: Que las cosas no están tan tranquilas como pienso. Estoy seguro de que Andrea oculta algo; hasta incluso sospecho que mi mamá algo se trae. No quisiera desconfiar de ella, pero ya me ha dado bastantes motivos para hacerlo, y que ahora quiera arreglar las cosas de la noche a la mañana, ¿no te parece demasiado sospechoso, amigo? —mi amigo sabía que todo lo que decía era verdad, pero también yo sabía que tampoco me iba a echar más tierra encima.

¿Podremos ser felices? JonielHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora