Extra 8: Ana, una madre ciega.
Año 1977-2001
Narra Ana
Hola a todos, soy Ana Muñoz Marchant, y no tengo una bonita historia que contar, porque, como todo el mundo ya sabe, yo fui una madre ciega, pero como siempre en la vida, todo tiene un motivo y en mi caso no fue la excepción, pero ¿saben qué fue lo peor de todo? Que ni siquiera el amor de un buen hombre y la bendición de haber tenido un maravilloso hijo fueron capaces de sacarme de esa ceguera. No fue hasta ver con mis propios ojos el dolor más grande que puede sufrir un hijo lo que me hizo reaccionar, y de lo único de que sí no me arrepiento es de la acción final que hice para salvar su vida.
Desde que tengo uso de razón, yo siempre veía todos los días como mi padre llegaba completamente borracho, ya que todo el dinero que traía siempre los gustaba en puras cervezas, y como si eso no fuera suficiente, siempre también golpeaba a mi madre, ver ese tipo de cosas en tu propia casa sin duda pueden marcar a cualquiera, y entonces mi madre me decía cada vez que podía que yo tenía que tener un carácter fuerte, que no tenía que dejarme pisotear por nadie, pero bueno ese no era el único problema que había en la casa, sino también estaba el tema de los prejuicios que también fue algo que me marco demasiado, mi madre no era así para nada, pero mi padre si se ponía como bestia con el tema, y dijo que no se mencionaba por ningún motivo, y bueno no sé cómo explicarlo, pero siento que toda la rabia, la furia, y los prejuicios de mi padre, se quedaron muy grabamos en mi piel.
Los años iban pasando y las cosas no cambiaban en absoluto; se podría decir que literalmente yo me las tenía que ir arreglando sola. A pesar de toda la violencia y el maltrato que se sufría en la casa, fui capaz de terminar todos mis estudios y sacar adelante mi propia vida, aunque lo que nunca pude perdonarle a mi madre es nunca haberme podido defender de mi padre, pero a pesar de eso, no era capaz de odiarla. Siempre la quise mucho a pesar de todo, pero ahora tenía que estar concentrada en mi propia vida, y me alejé tanto de mi madre como de mi padre.
Las cosas de a poco iban mejorando en mi vida, y no solo eso, sino que por fin por una casualidad del destino llegue a conocer al hombre que sería sin duda el hombre de mi vida de nombre Adrián Cortez, basto una sola mirada entre ambos para darnos cuenta de que ya existía una conexión bien especial entre nosotros, empezamos a salir y ahí Adrián me hizo una revelación muy importante, que era dueño de una gran fortuna y sin duda que no me esperaba una noticia como esa, y yo nunca he sido una persona ambiciosa, así que le dije inmediatamente a Adrián que eso no sería ningún problema, que a mí no me interesa su dinero, sino esta historia de amor que estamos empezando a formar juntos, y ahí fue entonces cuando Adrián me dijo que lo que quería hacer con todo ese dinero, sería poder dárselo a su primer hijo y sin duda que eso me parecía un lindo gesto de su parte, sin duda veía en Adrián al hombre perfecto.
El tiempo fue pasando y nos entregamos al amor, donde quedé embarazada y sin duda me sentí la mujer más feliz del mundo al haber el nacimiento de mi hijo, donde, en un acuerdo entre Adrián y yo, le pusimos el nombre de Joshua Cortez Muñoz. Y tal como había dicho Adrián, él hizo un testamento donde dejaba bien claro que nuestro hijo Joshua sería el único heredero de toda esa fortuna cuando cumpla la mayoría de edad y me dejó a mí el cargo de administrar ese dinero hasta que llegue esa fecha, y eso es lo que voy a hacer. Como dije, nunca me ha interesado el dinero de Adrián; simplemente, ahora disfruto de lo feliz que somos juntos y de este hermoso hijo que nos regaló el mundo.
Pensé que por fin todo lo malo que había vivido en el pasado ahí se iba a quedar, finalmente en el pasado, y solo vivir este hermoso presente que estoy viviendo, pero la vida resulto ser aún más cruel de lo que me hubiera imaginado, de la noche a la mañana Adrián había fallecido y según me informaron había sido de un ataque cardiaco, y yo la verdad no podía entenderlo, en todo el tiempo que llevamos de relación Adrián y yo, nunca me dijo que padecía de ningún problema en el corazón y nada parecido, no creo que de verdad me haya podido ocultar una información tan delicada como esa, pero sin duda el que lo pase aún más mal, fue nuestro hijo Joshua que solo tenía 4 añitos cuando paso todo esto, sin duda fue un golpe demasiado duro, pero saben que fue lo peor, que ni yo misma era así como capaz de verlo, solo pensaba en el fuerte dolor que yo estaba sintiendo al haber perdido para siempre al amor de mi vida, eso me sumergió en un dolor muy profundo y no solo eso, sino que también sentía como todas mis viejas heridas volvían a mí, y desde ese día me empecé a convertir en una persona fría y que cometería el gravísimo error de descargar toda esa ira y frustración contra su propio hijo.
El primer gran error que cometí, es que debido a mi fuerte dolor confié rápidamente en otro hombre que llegue a conocer de nombre Joaquín Ferrer, parecía también de verdad una buena persona y dijo que quería apoyarnos y hacerse cargo de nosotros, deposite mi confianza en él, al tiempo de cegarme totalmente por él y contrajimos matrimonio, a pesar de que con el paso de los años ahora mi hijo Joshua de 8 años, me hacía entender cada día que Joaquín era una muy mala persona y que solo le interesaba el dinero de Adrián, yo estaba de verdad completamente cegada y lo único que era capaz de ver, era de cómo era posible que mi propio hijo esté en contra de mi felicidad inventando cosas como esa, tanto fue así, que incluso llegue al nivel de empezar a maltratarlo físicamente, y yo seguía sin poder darme cuenta del daño que le hacía a mi propio hijo.
Después las cosas se pusieron peor cuando Joaquín nuevamente me lavo el cerebro diciéndome que ahora mi hijo es un marica, y mi rabia llego a un nivel tan alto que incluso fui capaz de arruinar su propio cumpleaños porque le dije que jamás llegaría a aceptarlo si de verdad es un marica, pero que sin duda fue la gota que derramo el vaso, fue cuando me enteré de toda la verdad, que Joaquín había matado a Adrián y que me estuvo viendo la cara desde el principio, cometí el grave error de enfrentarlo y casi termine muerta, y después sinceramente no podía creer que mi hijo Joshua se había salvado de la muerte porque Eliot se había sacrificado por él, fui a visitar al monstruo de Joaquín a la cárcel diciéndole que se pudra y que no lo quería volver en mi vida, pero una vez más él como venganza me lavo el cerebro convenciéndome de que lo mejor que podía hacer era llevarme a mi hijo lejos para evitar que se volviera un marica, sin darme cuenta del enorme daño que le estaba haciendo.
Año 2005
Las cosas con el paso de los años solo se pusieron peor, ya que mi hijo ahora todo un adolescente, me reclamaba día a día, que lo único que he hecho es hacerle muchísimo daño y que lo único que quiere es volver a Ciudad Hope para estar con todos sus amigos, sobre todo con Dani, pero yo seguía en mi necesidad de impedirlo como sea, tanto que coloque un chip de rastreo en su celular, aliarme con los padres de Dani para separarlos, pero nada de eso funciono, y las cosas se quebraron por completo cuando Joshua sin pelos en la lengua me dijo que es gay y que está enamorado de Dani, y yo con toda la crueldad del mundo le dije que desde el día de hoy ya no es mi hijo y perdimos contacto por completo.
Cuando fue el día que finalmente me di cuenta de mis graves errores y por fin me quité la venda de los ojos, el día que el mejor amigo de mi hijo estuvo en mi casa y me dijo bien claro que Joshua había sido brutalmente violado, eso sin duda que me destruyó por dentro, porque lo sentí como un castigo por mi ceguera y nunca darme cuenta del enorme daño que le estaba haciendo. Le pedí perdón a Joshua de todas las maneras posibles, pero como lo había pensado, nada sería fácil. Fue un duro camino no solo para mí, sino para los dos; ambos empezamos a ir a terapia. Joshua para superar el trauma y yo también para superar los míos, que llevaron a convertirme en una madre ciega.
Tiempo actual
Todos ustedes ya saben lo que ocurrió conmigo, y sinceramente yo pensé que cuando me había curado, por fin Joshua y yo recuperaríamos el tiempo perdido y volveríamos a ser madre e hijo, pero una vez más la vida se encargó de romper eso cuando Joaquín volvió a nuestras vidas y me secuestró para así poder matar a Joshua, y bueno, yo no lo pensé dos veces y sacrifiqué mi propia vida por mi hija, y empujé junto conmigo a Joaquín por un acantilado, salvando la vida de mi hijo. Ahora, en el lugar donde estoy, puedo ver que mi hijo ya es todo un hombre y que fue capaz de sobrevivir a una maldad sin duda mucho peor que la de Joaquín Ferrer. Lo que sí puedo decirles es que en estos momentos estoy aquí con Adrián, que me perdonó por todos mis errores, y aquí desde el cielo, vemos cómo nuestro hijo Joshua por fin había superado todos los obstáculos y que ahora vivirá la vida feliz que siempre ha querido, al lado de Dani, la única persona que ha amado de verdad a nuestro hijo.
ESTÁS LEYENDO
¿Podremos ser felices? Joniel
Fiksi UmumUna historia de 20 años llena de mucho dolor, tristeza, angustia, mentiras, pero sobre todo de mucho amor, y al final solo queda preguntarnos, ¿Podremos ser felices?
